Spinetta, H.A.T. y el sushi de un restorán niposantelmino
Hace mil que no veo a Berti, un buen compañero de la época de El Porteño cooperativo (recuerdo con especial cariño una nota que escribimos a cuatro manos sobre Rock y sexo) que se fue a París a desarrollar una interesante carrera como escritor. Desde que Luis murió, llevo conmigo un ajado ejemplar de su Spinetta, crónica e iluminaciones (ya les transcribiré algunas perlas). Esta nota suya atrajo mi mirada…
