AUGURIOS: Cuáles serán los efectos del apoyo de Trump a un Milei desfalleciente
Abel B., que sube esporádicamente sus pareceres en materia política y económica en su blog (antes llamado «Pensando en voz alta», se atrevió a dar un pronóstico antes de la reunión de Milei con Donald Trump y el fortísimo apoyo verbal de éste a aquel. Pájaro Rojo lo felicita por su valentía y lo comparte. un breve comentario mío al final:
El amigo americano. Trump, Milei, geopolítica, política y salvatajes
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. Reconozco que en este post me adelanto a los hechos. Hechos muy concretos que vamos a conocer entre esta tarde y dentro de una semana. Así será todo lo que digamos políticos y comunicadores antes de conocer bien qué es lo que el Secretario del Tesoro de EE.UU.anunció que están dispuestos a hacer para ayudar a su «aliado sistemáticamente importante» en América Latina. Y con qué condiciones, claro. Por ahora, sólo sabemos que su jefe, el Donald, se formó como un broker inmobiliario. Eso puede darnos una idea. Lo que puedo hacer aquí es examinar en qué contexto, nacional e internacional, se podrá contar con alguna de las opciones que sugiere don Scott Bessent: «líneas de swap, compras directas de divisas y compras de deuda pública en dólares del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro, …» Van algunas reflexiones. Sobre los motivos del actual gobierno argentino para agarrar lo que sea no hay dudas. se metió en una política idiota: mantener controlado «a cualquier precio» el valor del dólar. Y, como le pasó a todos los gobiernos en el mundo -incluida Gran Bretaña- que alguna vez se embarcaron en políticas parecidas, los «mercados» le compran todas las divisas que tengan. «Comprá, campeón!», como decía un conocido trader. Así, el gobierno de Milei se ha quedado sin dólares para pagar los vencimientos de aquí a enero, y está desesperado. Para el gobierno de Trump, también hay razones visibles. Washington está «de punta» con Brasil, y ensaya diplomacia de cañoneras en el Caribe. Le conviene apoyar a un amigo/súbdito en la presidencia del 2do. país más importante en América del Sur. Pero es más interesante examinar los motivos estratégicos para la conducta de los países. Seguro que en el Gran Hermano del norte lo hacen. Geopolítica: esta disciplina debe tomar muy en cuenta las economías de los países, por supuesto. Ahí hay un problema: la de Estados Unidos y la de Argentina no son complementarias; son competitivas. Ellos exportan, además de otros bienes, nuestros principales rubros de exportación: soja, cereales, … Y aquellos en que muchos argentinos depositan expectativas para el futuro: petróleo y GNL: EE.UU. también. Y las políticas económicas que llevan adelante estos dos gobiernos, el de ellos y el nuestro, no son ni siquiera parecidas, a pesar de algunos detalles en sus discursos. Trump es un nacionalista estadounidense, y su política es proteccionista en los hechos, y en el discurso. Quiere forzar la relocación de las industrias transnacionales en su país, aún al costo de destruir las cadenas de valor que habían forjado. Y obligándoles a pagar, también en los hechos, salarios más altos. El Donald favorece a los muy ricos, sí. A los muy ricos que le hacen caso, e invierten en EE.UU. y emplean trabajadores nacidos allí. Si hay algo que a Javier Milei NO se lo puede llamar, es nacionalista. Atención: al mismo tiempo, sería absurdo negar cierta afinidad entre el «fenómeno Trump» y el «fenómeno Milei». Ambos son parte de una tendencia socio-política que crece y se afirma desde hace al menos una década en Occidente y los países influidos por la cultura occidental. Sobre esto escribí mucho en este blog y en otros sitios. Tal vez uno de los primeros posts es el que pueden leert aquí. ¿Cuánto influirá eso en la negociación en curso entre ambos gobiernos? No digo «el que viva lo verá» porque para no verlo tendría que morirse muy pronto. Por mi parte, me arriesgo a pronosticar: Trump es narcisista, pero ante todo un broker inmobiliario. Los lazos ideológicos no pesarán demasiado. Una predicción fácil: anticipar cuánto le servirá al gobierno de Milei este nuevo endeudamiento. La respuesta:de mucho, en lo inmediato. Ya detuvo la corrida cambiaria. Y los mercados financieros creerán que están los dólares para pagar los vencimientos. En el largo plazo –algunas semanas o meses–, de muy poco. Lo mismo le pasó a Mauricio Macri en 2018. Ya lo indicaron otros: no se resuelve problemas de flujo con stock. En lenguaje llano: ningún préstamo, ni siquiera una donación, soluciona tus problemas si tus gastos y las cuotas que tenés que pagar suman más que tus ingresos. Esto vale no solamente para el gobierno del Peluca. |
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******* Queda claro que llegaremos a las elecciones del 26 de octubre a pesar de que Milei haya consumado un golpe de estado blando al ignorar el mandato inequívoco del Congreso y cagarse así en la Constitución Nacional, lo que podría ser rápidamente enmendado por el propio Congreso si el Poder Judicial, y mas precisamente la Corte Suprema si no fueran la vergüenza que son.
Ojalá diputados y senadores y nuestros máximos dirigentes estuvieran a la altura de las circunstancias y sometieran al entregador a juicio político.
Sin eso, no queda más remedio que ganar holgadamente las elecciones o resignarnos a que haya bases militares estadounidenses en nuestro territorio, empezando por Ushuaia, y la entrega de nuestros recursos naturales como si hubiéramos perdido una guerra. En el mejor de los casos como la Ucrania encabezada de facto por el sionazi Zelensky.
Si no se destituye al golpista y se comparece a elecciones, es imprescindible que la mayoría de los electores tenga claro que hoy como ayer (las elecciones de febrero de 1946, que se ganaron con las consignas de Patria si, colonia no y Braden o Perón) se trata de elegir si queremos ser una nación soberana o dependencia periférica del gran capital financiero como la isla de Puerto Rico.
Para lo cual hay que trabajar mucho.
Sería una enorme y desagradable sorpresa que teniendo el ejemplo de Brasil (cuyo pueblo ha secundado a su gobierno al oponerse y rechazar en nombre de su soberanía nacional los draconianos aranceles impuestos por Trump para tratar de forzar la libertad del convicto ex presidente Bolsonaro) los argentinos, que tradicionalmente hemos sido mucho más antiimperialistas que nuestros vecinos de habla lusitana, defeccionáramos.
Por lo que no es posible exagerar un ápice al destacar la tremenda importancia que para el futuro de la Argentina tienen tanto el golpe de estado que está consumándose con las inminentes elecciones. Y lo necesario que es estar en guardia ante los intentos de la CIA y el Mossad y sus títeres de la SIDE de empiojar la campaña y evitar lo que de otra manera parece inevitable: un amplio triunfo de las fuerzas nacionales sobre las de la antipatria seguidas por una crisis terminal del gobierno empeñado en destruir el Estado, es decir la columna vertebral de la Nación Argentina.

