El Vatayon Militante, contra el parricida y el batallón de hipócritas
Es curioso. No conozco a nadie del Vatayón militante, seguramente porque rompo demasiado poco el esquema ortoxo del trabajo a casa y de casa al trabajo. Pero publiqué a Schoklender cuando estaba en El Porteño. Y nunca jamás pisé (más allá del bar y librería) la Universidad de las Madres por la sencilla razón de que no estaba dispuesto a tener que discutir de igual a igual con quien, más…
