Confieso que he leído: Oligarquía / Metegol / Editores / Libros / Gabetta / Renta financiera / kirchnerismo silvestre

La vieja (y puta) oligarquía no ha muerto y, menos todavía, se desprendió de la pampa húmeda

Extraodinaria nota de Alfredo Zaiat a propósito de lo dicho más arriba. Durante años los que hablábamos de oligarqía debimos bancarnos que nos trataran de setentistas irredentos o, peor, de habernos quedado en el 45. Y no, la oligarquía sigue viva y articulando a la oposición, tal como lo demostró el último discurso del presidente de la Sociedad Rural. Parafraseando a un colombiano pelirrojo: son ellos o nosotros.

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Ojo con gravar los plazos fijos

Claudio Scaletta plantea que grabar la renta financiera y los plazos fijos puede ser, en estos momentos, contraproducente a la vez que aboga por impuestos directos a las ganancias de las personas y explica las modificaciones al impuesto a los ingresos brutos. Dice de los primero:  “Es fácil poner a la renta financiera en el lugar del mal, más dada la historia económica reciente, pero sucede que, contra el sentido común, el objetivo de los impuestos no es solamente recaudar. Sus efectos sobre mercados particulares son múltiples y, en tanto instrumentos de política económica, afectan variables como la inversión y el empleo. Hoy existe un problema de dolarización de excedentes directamente relacionado con los bajos incentivos internos para optar por instrumentos financieros en pesos, como los plazos fijos, cuya tasa de interés efectiva se presume negativa dados los niveles de inflación no oficiales. Los mercados de acciones, en tanto, son casi marginales. Se necesitará profundizar en el contenido del proyecto que finalmente se presente, pero gravar plazos fijos o compraventa de acciones y títulos puede funcionar como un incentivo extra a la dolarización y a la salida de capitales.”

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Metegol: te la meten y ni la ves…

Jamás voy a un estreno cinematográfico cuando está precedido de mucha publicidad, unanimidades y fanfarrias, pues temo más que la suspensión de mi juicio crítico su total abrogación: la carne es débil y el seso, impresionable. Y, menos todavía voy, si puedo evitarlo, cuando se trata de películas para niños y/o toda la familia, cuando sé que me propinarán, más que algún golpe bajo, una serie de arteras puñaladas traperas con el avieso propósito de emociobarme y hacerme lagrimear como Luis Sandrini al decir “la mamma ve los colore…”.
Escribe Juan José Bercerra a propósito de Metegol (que mi hijo ya vio dos veces): “Se entra desarmado al mundo del consumo cultural, y siempre por la puerta de la publicidad y sus auxiliares, los monaguillos del sistema de distribución del sentido común: la prensa, la ‘crítica’, la divulgación viral, el prejuicio positivo, el halo del nombre (de un artista, de una saga, de un sello, etc.) y el resultado de todas estas fuerzas que le dan al producto cultural la forma de un asedio del que no se puede escapar como no sea pagando. E espectador, sometido a una experiencia de contemplación que nunca viene precedida de silencio ni de desinterés termina, por lo general, siendo un testigo falso de lo que consume. No sabe que vio, no sabe qué leyó, no sabe qué escuchó; no sabe por qué compró ese libro ni por qué hizo la cola kilométrica para ver esa película. En su interior actuó una chispa que encendió una ansiedad específica que, según cómo se vea, es la de “estar ahí” (en el mercado, o sea: en la boletería, que es la parte del mercado que lo relaciona con el producto), confirmando lo que dicen la publicidad, las reseñas de los diarios, los canales de noticias, los protagonistas y Catalina Dlugi, todos apólogos de la fluidez, la sencillez, la cantidad: que Metegol, de Juan José Campanella será, si dios quiere, la película más vista de la historia del cine argentino.

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Sexagenario, fenómeno de la literatura española

Clarín entrevista a Jorge Herralde, el veterano editor de Anagrama, que entre otras muchas cosas dice: “a salido un gran escritor que se llama Rafael Chirves que tiene 64 años y ha estado toda la vida consagrado a escribir, ajeno a cualquier modelo, una obra cada vez más sólida y ahora está considerado, salió en una encuesta en ABC, como el mejor escritor español actual sobre todo gracias a las dos últimas novelas: Crematorio y En la orilla, que se publicarán en la primavera próxima en la Argentina y que son dos obras maestras. Crematorio, es una novela profética del estallido de la burbuja inmobiliaria y financiera y es de una calidad literaria excepcional. En La Orilla,que la hemos publicado este año y que ha sido acogida como una obra maestra, es ya cuando ha explotado la burbuja y estamos en el charco de la crisis. Es un tema a contracorriente de esta literatura facilona de temas reconfortantes que se estila hoy, pues ha tenido gran acogida en la crítica y aunque no es un best-seller ha tenido un buen número de lectores.

Entrevista completa aquí.

Editores aborrecibles

Y ya estamos hablando de escritores y editores, Guillermo Piro les cuenta acá de editores horrorosos, gente que debería estar en prisión por atentar contra los lectores.

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Patanes y canallas

Y ya que estamos e Perfil, nos chocamos con una nota de Carlos Gabetta, al que recuerdo como hermano de un cantor de tangos, militante primero del PRT y luego de la socialdemocracia, director del semanario El Periodista, pareja de la hernosa Charo López y editor de la edición local de Le Monde Diplomaticque. Me puse a leer una vieja carta suya de 1981a Osvaldo Soriano, que entonce sufría en París el descenso de nuestro amado San Lorenzo. Leía con gusto hasta que me topé con este final a toda orquesta: “Nota de julio de 2013: el actual gobierno peronista, ese grupo de patanes y canallas apoyado por una masa incapaz de distinguir un aficionado al fútbol de un mafioso, financia con miles de millones de pesos Fútbol para todos. En realidad, como se ve, balas para todos. Política y negocios sucios. Mafia oficial.” ¿Cómo? ¿Me  perdí algo? ¿Cómo llegó Gabetta a tan altas cumbres de gorilismo? Ahora caigo que días atrás, conversando con Marta Vassallo, me dijo que hacía tiempo que se había ido de Le Monde Diplomaticque, bastante antes que se fuera el propio Gabetta, y miemtras lo decía revoleó los ojos, como dando a entender que yo sabía por qué. Pero no, no sé. Si alguién lo sabe, por favor que lo cuente. ¿Fue un largo proceso que se dio mientras yo dormía ¿Fue de golpe?

Leer Balas para todos…

Kircherismo social, kirchnerismo silvestre

Roberto Caballero analiza la imposibildad de la re-reeleccióny y los défiits en la construcción de un liderezgo capaz de sustituir a Cristina. Dice que hay un kirchnerismo social, que se reproduce por fuera de las estructuras estatales y para-estatales del kirchnerismo orgánico, que Cristina Kirchner logra ver y otros ven menos o no ven del todo, desanimándose” y agrega que también jay un kirchnerismo silvestre. ” A diferencia del antikirchnerismo social, que recela y no recala identitariamente en ninguna de las oposiciones políticas, el kirchnerismo silvestre es sólido y consistente. Se agrupa a partir de un imaginario de señas y hechos, materiales y simbólicos, realmente poderoso, que no necesariamente se traduce en una militancia en Unidos y Organizados o en cualquiera de sus organizaciones. Para que se entienda mejor. Hay un sujeto: el primero de la familia que estudia en las universidades del Conurbano, el científico que no necesita cinco trabajos para sobrevivir, el desocupado que recuperó el empleo, el trabajador que tiene paritarias, el jubilado que jamás pensó en jubilarse, el pyme que cambió el auto y viajó al exterior por primera vez en su vida, las parejas que se casaron con el matrimonio igualitario, la familia con la heladera que pasa todo el día en Tecnópolis gratis y recibe un muestra de calidad antes inalcanzable para su bolsillo. Hay una mística: Néstor, que murió enfrentando a los poderosos para que todo eso pase, y el trasvasamiento generacional en marcha. Hay hitos: YPF, Aerolíneas, AySA, la Fragata Libertad, el no al ALCA, la recuperación de la ESMA, el cuadro de Videla, los juicios, el desendeudamiento, la Unasur. Hay un adversario: las corporaciones de adentro y de afuera. Hay un proyecto: capitalismo desarrollista con un Estado fuerte, regulador e inclusivo. Y hay una conducción: Cristina Kirchner, que elude las intermediaciones y se dirige directamente a las franjas más politizadas de su entramado y también a las más refractarias a las categorías de esa misma política, si hace falta tomando frases del Papa como haría una yudoka. Es, por lejos, la figura nutricia del movimiento”.

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Olivera, un símbolo del Terrorismo de Estado

Ricardo Ragendorfer recrea con su gracia habitual la historia del recientemente fugado, el mayor retirado Jorge Antonio Olivera, torturador, violador y asesino serial. De acuerdo a mi memoria, en la crónica falta consignar que Olivera y otro oficial se jactaban de haber violado a hermosa franco-argentina Anne Marie Erice, que un colimba de la Jotapé lo contó en una reunión social, y que Olivera y compañía se enteraron y lo desaparecieron.

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