DON ABEL R: Rescátense, compañeros

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Ante las cifras de pobreza e indigencia que dio el INDEC, don Abel Reynoso no se hace el distraído. Es cierto que una gran parte son nuevos pobres, producto de las políticas de este gobierno, devaluación, despidos y tarifazo mediante. Pero también lo es que nuestros gobiernos fueron impotentes para penetrar el nucleo duro de la pobreza heredado de los gobernos neoliberales anteriores, un nucleo duro grande y sólido. Reynoso no ve que nadie se esté haciendo cargo de esta situación (él está lejos, no puede ver las cosas en detalle, los pibes de La Cá,pora que vi hoy cerca de Constitución bancando a los vecinos más pobres, los trabajos del Movimiento Evita, de Los Pibes, del Peronismo Militante, de los Descamisados) y grosso modo no se equivoca. JS

 

 


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4 comentarios

  1. Que el capitalismi deje pobres no es ninguna novedad. Ahora q los medios acompañan y sostienen y hablan sobre la pobreza heredada muchos se suben al carrito del yo no fui

  2. Antes de hacer ciudades y desarrollar desiertos hay que discernir como se le pone el cascabel al gato, como y quien le quita poder a las corporaciones y sus apoyos evitando que sigan desangrando al pais trabajador llevandose los productos al exterior, como se puede seguir hablando, viendo que un pequeño grupo nos esquilma basandose en nuestra incapacidad politica y miedo para reconvertir esto, mientras el pais es permeable y lo puedan engañar seguiran gobernando y robando inpunemente.

  3. Reynoso da en el punto: descentralizacion y transferencia de gente del conurbano hacia la periferia, con buenos laburos, casa y educacion. Lo unico que va a marcar la viabilidad futura argenta.

  4. Si criticamos a los “amarillos” por el pobre argumento de la “herencia recibida”, nos podemos copiarnos diciendo que “nuestros gobiernos” recibieron una pesada herencia de los gobiernos neoliberales, después de 14 años de Gobierno. El General Perón en menos de tres años 46-49 había superado en buena medida los niveles de pobreza que encontró. Mucho después Isabel Perón dejó el país con indicadores de pobreza, empleo, actividad económica y sector externo en condiciones que comparadas con las de hoy parecerían un sueño.
    No hace falta recurrir a los números del INDEC amarillo, ni al de Moreno.
    Si los millones que recibían planes sociales (según datos de la propaganda oficial de la época), no son pobres, los pobres dónde están

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