OPINIÓN. La libertad de llamarse Ignacio
Por Oscar Taffetani
Dice en una crónica Remo Carlotto, hermano de la desaparecida Laura, quien participó del encuentro de seis horas con su sobrino llamado Ignacio Hurban, que recuperó su identidad biológica luego de someterse a los estudios de ADN: «Nuestra única estrategia es nuestro contacto con Guido, sus tiempos, lo que él quiere ir construyendo. Nosotros le decimos Guido, él nos dice que le gusta el nombre Ignacio. Somos respetuosos de eso».
A la vez, leo en el título de la crónica: «Carlotto: Guido es un maravilloso, sencillo, íntegro». Y estoy escuchando a Cristina, por TV, en este momento, hablar de Guido, Guido y Guido.
¿En qué quedamos? ¿Lo vamos a llamar Guido o lo vamos a llamar Ignacio, como él quiere que lo llamen?
El derecho a la identidad lo tiene todo el mundo, y es incuestionable. Pero también hay un bien muy precioso, que debemos cuidar cada día, y empezando por casa: la libertad personal. La libertad de llamarse Ignacio.

