Se puede criticar a Maradona sin ser cipayo
Gabriel pone el dedo en la llaga, y no solamente en lo que se refiere al fútbol. La proliferación de alcahuetes/as impide discutir nada con una mínima profundidad. La cantidad de maradonianos y antimaradonianos a los que el fútbol nunca les importó un comino es alucinante. Gabriel, me temo que si seguís así nunca te inviten a 6, 7, 8. JS La soberanía no está en la línea de 4…
