EL ROMANCE DE HEBE Y FRANCISCO: Contra todos los males de este mundo
Sabe dios que yo no creo en él, pero si existiera, sabría que nunca jamás fui un chupacalzones de las madres, y que particularmente no lo fui de Hebe… a la que siempre respeté… a la distancia. Al punto que, no dispuesto a prestarme a la discusiones o debates con Schocklender, jamás pisó (más allá del bar) la Universidad de las Madres… Otra cosa es que me sienta a gusto…
