PANORAMA TRAS LAS ELECCIONES: Una mirada impiadosa

Este fue el primer análisis que me llegó –desde Tucumán– después de las elecciones, del ingeniero Luis Jaimovich (foto). Al final, un breve comentario de Teodoro Boot, y otro mío. JS
1. Bajo el control político del régimen gobernante, las provincias argentinas, salvo Buenos Aires y la CABA, se verán en serias dificultades para poder cumplir con sus metas presupuestarias ya que todas ellas dependen fuertemente de los aportes de la coparticipación y otros recursos que la nación no estará dispuesta a enviar visto las características del presupuesto que ya ha enviado a la legislatura nacional y hará aprobar con poco esfuerzo. Desde la batalla de Pavón no lograba la ciudad de Buenos Aires conjuntamente con la oligarquía agroexportadora asociada a los grandes grupos financieros y mediáticos dominantes concentrar la suma del poder político y económico en sus manos como hasta ahora.
2. Pese a los esfuerzos que hace el gobierno para parecer democrático con el argumento de que ganó las elecciones, un régimen que gobierne a favor de una minoría económicamente poderosa no puede ser un gobierno democrático. Inevitablemente y la historia así lo enseña, terminará reprimiendo a los sectores populares en su reclamo por una democracia legítima. La democracia es el gobierno en defensa de los intereses de las mayorías populares y el bastardeo de una elección circunstancial por medio del control de los medios de comunicación y demás herramientas eficaces para dividir a la oposición y confundir a la mayoría por medio de campañas plagadas de mentiras no hacen que un gobierno sea democrático. Éste es claramente un caso donde las elecciones dejan de ser una herramienta para que el gobierno sea la expresión de un programa de las mayorías populares, para transformarse en un régimen que defiende los intereses de una minoría privilegiada.
3. A lo largo del siglo XX, estos sectores chocaron con el Yrigoyenismo y el Peronismo que les supo poner límites y debieron recurrir a los golpes de estado para poder imponer su voluntad política a las grandes mayorías populares. Ya en el siglo XXI todo indicaba que se abrían las puertas en la región sudamericana para el avance de los movimientos nacionales y populares, los que lamentablemente, salvo Bolivia y Venezuela –único país de la región que cuenta con una fuerza armada patriótica y revolucionaria– que aún se mantienen en pie, fueron siendo derrotados ya sea por golpes de estado institucionales como en Brasil y Paraguay o por elecciones como en Argentina.
4. El régimen gobernante ha logrado unificar bajo la conducción intransigente de Cambiemos a los sectores más reaccionarios de la Argentina y avanza con paso firme en la imposición de su programa político a partir del control del aparato del estado. Controla la justicia, la legislatura nacional, los gremios, los medios de comunicación y las redes sociales y el aparato represivo. Actúan como los verdaderos dueños de la república y no están dispuestos a tolerar que nadie se opongan a sus designios. Luego de estas elecciones este programa se desplegará en toda su magnitud poniendo de manifiesto lo perverso de las nuevas medidas de ajuste que a diferencia de lo que sucedió con las elecciones presidenciales se escondieron detrás de las mentiras de campaña, en esta ocasión no necesitaron mentir. Se sentían lo suficientemente confiados en que, aun anunciando el grave ajuste económico y social que se proponen implementar,  ganarían las elecciones. Tenían todo controlado.
5. En contrapartida las mayorías populares se encuentran divididas, dispersas sin rumbo ni una conducción política unificada. Cristina Fernández, la figura de mayor convocatoria política, tuvo que presentarse por afuera del PJ. Este es un rejunte de gobernadores provinciales e intendentes del conurbano donde cada uno intenta llevar adelante su proyecto personal ignorando que separados y enfrentados entre sí, en la próximas elecciones presidenciales, el ejecutivo nacional será el que elija quien será el próximo gobernador en cada una de las provincias y el intendente en cada partido del conurbano. Con Macri candidato a presidente por un nuevo mandato, arrastrará el voto en las provincias con su propio candidato a gobernador. La mayoría de los partidos provinciales ni siquiera tendrá presupuesto para atender la campaña electoral. María Eugenia Vidal ya se aseguró que la justicia le transfiera los fondos del conurbano bonaerense y con semejante flujo de fondos a su disposición será muy difícil que algún intendente pueda oponérsele. La riqueza y la prosperidad alcanzará a la CABA y a la Provincia de Buenos Aires y en menor medida a Córdoba, Santa Fe y Mendoza. El resto de la Argentina deberá pagar la cuenta. La renta de los grandes grupos agroexportadores y sus socios financieros internacionales no se verán afectados por esta enorme transferencia de recursos.
6. Si quitan los fueros a De Vido es casi seguro que luego irán por Cristina. Pichetto ya dio su acuerdo para ello. La justicia de la oligarquía agroexportadora es implacable y no le temblara el pulso a la hora de dar lecciones históricas a aquellos que pretendan poner en tela de juicio sus privilegios. Además, ya no los necesitan ni a Massa ni a Randazzo: ya cumplieron su misión y se los sacarán fácilmente de encima. El partido radical está copado por Cambiemos y el PJ también será controlado por el mismo. La futura conducción del mismo deberá surgir consensuada con cambiemos para ofrecer la imagen de una oposición democrática y civilizada como en Europa y EEUU.
7. Las fuerzas armadas no existen, después del proceso y la derrota de Malvinas están de rodillas y nada indica que esto pudiera cambiar. El tibio intento de reorganizar las mismas quedo desbaratado a partir de la elección de Milani a quien la única que defendió políticamente fue Hebe de Bonafini que entendió con gran claridad lo que se venía y tuvo la vana esperanza de poder contar con unas fuerzas armadas con conciencia nacional para poder evitar que sucediera lo que nos está pasando. El proceso de desmalvinización se profundiza sin límites. Hemos llegado al extremo de que quienes reivindican a los héroes de Malvinas son sólo los familiares “de los militares procesados” por crímenes de lesa humanidad por su actuación durante el gobierno de Videla y Galtieri. La mayoría de los grupos defensores de derechos humanos no reivindica la gesta de Malvinas. Se limitan a reclaman por el juicio y castigo a los responsables del genocidio y consideran que todos los militares deben ser tratados de la misma manera. Los que adoptan una posición más extrema en este sentido son los grupos de la izquierda portuaria, ideológicamente pro europea y pacifista y siempre dispuesta a abstenerse cuando hay que enfrentarse a los grupos oligárquicos e imperialistas.
8. La pequeña y mediana empresa nacional –pequeña y mediana por su cobardía, incapaz de asumir su rol como clase social– oscila entre el repudio al régimen por su apertura indiscriminada de importaciones y anulación de todas las medidas de protección del mercado interno y la admiración al mismo por su política de flexibilización laboral en línea con su histórica oposición a considerar a los obreros y trabajadores sus mejores aliados y no sus enemigos de clase, al no comprender las característica de las  relaciones entre países centrales opresores y países periféricos oprimidos.
9. La CGT sigue confiando en que lo mejor que nos puede suceder es que el régimen gobernante le vaya bien y desde que asumió el mismo actúan con mucha cautela para no provocar su enojo. Es lamentable que no comprendan que la destrucción de la organización sindical de los trabajadores es uno de los objetivos centrales que persigue el régimen. Esto es un reclamo central de los “inversores extranjeros” en los que el régimen ha puesto tantas esperanzas. Podrán negociar los fondos de las obras sociales y algún que otro punto en las paritarias. Pero avanzarán sin dudar en la flexibilización laboral y la persecución política y judicial de los principales dirigentes hasta sacarlos del medio. Ya dijo Macri, ¡hasta con nombre y apellido! que los quiere enviar a la luna. Los más castigados hasta el momento, los estatales,  están demasiado solos y divididos para poder enfrentar al régimen con éxito.
10. Como es habitual, salvo honrosas excepciones, la universidad sigue siendo una isla al margen del destino político del país. Salvo los científicos e investigadores ligados a la misma, movilizados por la quita de presupuesto, la mayoría de los docentes universitarios sufre de la pesada herencia que les dejo el kirchnerismo. Los que están en la escala salarial más alta están sumamente preocupados porque Macri los engaño y les sigue cobrando el impuesto a las ganancias. Y los que no pagan el impuesto todavía están lejos de la línea de pobreza así que para que hacer olas, ya habrá tiempo para protestar cuando las cosas empeoren. En Tucumán en particular, no están ni con el PJ, ni con Cristina, ni con Macri, ni con Massa, la mayoría está con Bussi y no con Cano, sólo porque saben que se robó la plata de la minera Alumbrera. Los que no están con Bussi están con Cano.
11. Las organizaciones estudiantiles fueron desmanteladas por la última dictadura con mucho éxito. Desde entonces no hemos vuelto a ver a la juventud universitaria manifestarse políticamente. La gran mayoría de los jóvenes argentinos no asiste a la universidad. Esta sigue siendo para un pequeño sector privilegiado que aspira a mantener su posición social o ascender en la misma y en su mayoría aspira poder obtener un título universitario gratis y  emigrar a Europa o EEUU para asegurarse su futuro trabajando para una empresa multinacional. Sin embargo ambos se verán afectados por la ola amarilla. El régimen avanzara ahora con mucha más decisión en la privatización de la enseñanza universitaria. El presupuesto de las universidades públicas comenzará a verse reducido de manera mucho más significativa, los docentes verán afectados sus ingresos y los estudiantes tendrán que pagar y superar rigurosos exámenes para garantizar que ingresen sólo los más aptos.
12. Dentro de este panorama el régimen no las tiene a todas consigo. La situación económica y social, la especulación financiera, el endeudamiento y la fuga de capitales, los índices de inflación, de desocupados y de población por debajo de la línea de pobreza hacen suponer que la población no aceptará mansamente los ajustes en los servicios de luz, agua, gas, teléfono, nafta etc. si no son acompañados por una adecuación de los salarios. Esto abrirá numerosos frentes de lucha.
13. Con el triunfo electoral obtenido, a pesar de la complicidad manifiesta del régimen en el asesinato de Santiago Maldonado, ahora sentirá que tiene carta blanca para reprimir cualquier protesta social. En un programa de televisión de la prensa porteña una periodista en referencia a este caso se preguntaba cómo había que hacer para poder reprimir una protesta sin que la fuerza represora actúe con temor a ser inculpada si se produce un muerto y solicitaba una mayor profesionalización y equipamiento de la misma, como si tratara de un problema tecnológico. Ahora ese temor se disipará. Como el cadáver de Santiago no presenta lesiones visibles, la Gendarmería se librará de su responsabilidad en el caso y se sentirán nuevamente protegidos por el régimen para poder actuar con impunidad. La represión se agudizará.
14. La autocrítica que nos permita comprender como hemos llegado a esta situación es imprescindible. A partir de la misma necesitamos avanzar en la elaboración de un programa de lucha que convoque a los trabajadores y sus organizaciones sindicales, a los empleados estatales, a las amas de casa, a los trabajadores por cuenta propia y  desempleados a la pequeña y mediana empresa, a los estudiantes y demás sectores populares para reorganizarnos y recuperar la iniciativa política. Hasta acá la única propuesta políticamente correcta fue la de Cristina convocando a luchar para frenar al régimen pero evidentemente no fue suficiente. Debemos ir más allá. Con organización e intransigencia. Ya no hay lugar para los que piensan que se puede estar de ambos lados ni los dispuestos a ceder a la corrupción. Estos ya no hicieron mucho daño.
…..
Dice Teodoro Boot: El análisis es muy bueno, pero a mi juicio, demasiado “estático”. No veo las cosas tan negativas. Pasa que tengo el vicio de hacer análisis o mirar la realidad desde la política. Vale decir, desde un lugar y no en abstracto.Seguramente va a pasar la mayoría de lo que Jaimovich dice, pero la pregunta es cómo recreamos y fortalecemos en ese marco una línea dura.
Agrego yo: Coincido con Jaimovich (excepto que detesto que se le llame “gesta” a la imbecilidad de haber ido a las Malvinas con la irresponsabilidad criminal de haber analizado qué hacer a continuación. Tengo la esperanza de que los Rodríguez Saá, Capitanich, Taiana y demás compañeros rescaten el PJ y lo sumen al frente amplio a construir. Tamién la tengo de que Gendarmería y –sobre todo– Noceti, Patricia Bullrich y Macri no puedan zafar –aunque sea a largo plazo– de sus indudables responsabilidades en la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.
para
No sé quién es el autor.

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