Al prófugo Baraldini alguién le quitó la silla
Una buena nota del Patán Ragendorfer, un buen literato y no tan buena persona. Lo que nadie puede explicar es quién protegió a Baraldini durante años, porque el hecho de que estaba en Santa Cruz y tenía una escuela de equitación era un secreto a voces, denunciado por funcionarios de la Cancillería argentina, y sin embargo, nadie lo molestaba… La hipótesis más factible (y tranquilizante) es que lo protegía el…
