Un canje de presos con Cuba (editorial del NYTimes)

Hace casi cinco años, las autoridades en Cuba detuvieron a Alan Gross, un subcontratista del gobierno estadounidense que estaba trabajando en un sigiloso proyecto para expandir el acceso a Internet en la isla. Aunque un creciente número de líderes en Washington y La Habana parecen estar ansiosos por comenzar a normalizar la relación entre los países, el caso de Gross se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un avance diplomático.

Solo hay una manera viable de retirar a Gross de una ecuación suficientemente compleja. La administración Obama debe canjearlo por tres espías cubanos que llevan más de 16 años tras las rejas en Estados Unidos.

En la Casa Blanca, la posibilidad de un intercambio de presos con La Habana genera ansiedad, debido a las críticas que surgieron en mayo, cuando Estados Unidos negoció la liberación de un soldado secuestrado en Afganistán a cambio de cinco líderes del movimiento Talibán. El gobierno estadounidense, sensatamente, suele rehusarse a negociar con terroristas o gobiernos que detienen a sus ciudadanos en busca de dinero o concesiones políticas. En circunstancias excepcionales, vale la pena hacerlo. El caso de Gross es una de ellas.

Gross viajó a La Habana cinco veces en 2009, bajo la dirección de Development Alternatives Inc., que tenía un contrato con la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos. Fingiendo ser turista, transportó furtivamente equipos de comunicación como parte de una iniciativa para proveerles a más cubanos acceso al Internet. El Gobierno cubano, que lleva años protestando los proyectos encubiertos para promover reformas democráticas en la isla, condenó a Gross en 2011 a 15 años de prisión por actos que atentan contra la integridad del Estado.

Durante los primeros meses de su detención, funcionarios en la isla sugirieron que estarían dispuestos a liberar a Gross si Washington suspendía los proyectos cuyo fin es destituir al actual Gobierno cubano. Esas negociaciones no prosperaron, y la postura de la isla se ha endurecido. Funcionarios norteamericanos han concluido que para lograr la libertad de Gross, es necesario repatriar a tres espías cubanos que fueron condenados en un juzgado federal en Miami, en 2001.

Para efectuar un canje, el Presidente Obama tendría que suspender el resto de la condena de los reos. Esa acción sería justificable si se tiene en consideración el largo periodo que han estado presos, las críticas válidas que han surgido respecto a la integridad del proceso judicial que enfrentaron, y los posibles beneficios que un canje podría representar para lograr un acercamiento bilateral.

El espía que más le importa al Gobierno cubano, Gerardo Hernández, fue condenado a cadena perpetua. Hernández, el líder de la Red Avispa, una agrupación que infiltró grupos de exiliados cubanoamericanos en el sur de Florida durante la década de años noventa, fue hallado culpable de conspiración para cometer asesinato. La fiscalía acusó a Hernández de conspirar con autoridades en La Habana para derribar aviones operados por un grupo de exiliados que solían repartir folletos sobre la isla, incitando a una revolución contra el gobierno. A sus cuatro asociados se les declaró culpables de delitos no violentos. Dos han regresado a Cuba, y los otros dos van a ser liberados relativamente pronto.

Un panel de tres jueces del Juzgado de Apelación del Distrito 11 revocó los fallos en agosto de 2005, habiendo determinado que un conjunto de factores impidieron que los acusados tuvieran un proceso justo. Los jueces establecieron que, en vista de la enorme hostilidad contra el gobierno cubano en Miami, y de cobertura periodística vilipendiando a los espías, el jurado no podía ser imparcial. Al revisar el caso posteriormente, todos los jueces de la corte de apelación dieron revés a ese fallo y restituyeron los veredictos. Sin embargo, jueces de esa corte señalaron otras deficiencias en el proceso judicial, que llevaron a una reducción en la condena de tres de los presos. La jueza Phyllis Kravitch escribió una opinión disidente, argumentando que la acusación de conspiración para cometer asesinato imputada contra Hernández no tenía fundamentos. Los fiscales, según la jueza, no establecieron que Hernández, quien le proveyó a La Habana información sobre los vuelos, había acordado con autoridades en la isla que los aviones serían derribados sobre espacio aéreo internacional. Si los aviones hubieran sido derribados sobre espacio aéreo cubano, el acto no habría constituido un delito bajo la ley de Estados Unidos.

Un afiche en La Habana de los Cinco Cubanos, en agosto de 2005 Credit Adalberto Roque/Agence France-Presse — Getty Images
El regreso de Hernández a la isla es una prioridad primordial para el Presidente de Cuba, Raúl Castro. Los líderes cubanos han celebrado a los presos como héroes y han protestado que el proceso legal fue injurioso. Entidades independientes, incluido un panel de Naciones Unidas que evalúa detenciones arbitrarias, y Amnistía Internacional, han sido críticas del proceso judicial. La percepción del caso en Cuba, donde los espías son vistos como víctimas, desafortunadamente ha incentivado a que el gobierno de la isla trate a Gross como una pieza canjeable.

A través de los años, funcionarios estadounidenses han dicho que no están dispuestos a intercambiar a los espías por Gross, dado que alegan que los casos no son equivalentes.

Sin embargo, un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos. De lo contrario, se perpetuará la enemistad que ha reinado durante más de 50 años, continuando así un ciclo de desconfianza y actos de sabotaje por ambos lados.

Más allá de los méritos estratégicos de un canje, la administración tiene un deber de hacer más por lograr la liberación de Gross. Su arresto se llevó a cabo como consecuencia de una estrategia irresponsable, mediante la cual la agencia de ayuda internacional estadounidense ha enviado a contratistas privados para llevar a cabo misiones secretas en un estado policial que está rotundamente opuesto a la agenda pro-democrática de Washington.

Gross ha bajado más de 45 kilos de peso durante su detención. Está perdiendo la vista en el ojo derecho. Tiene dolencias en las caderas. En junio, su madre falleció. En mayo, luego de cumplir 65 años, Gross dijo que este año será el último que pasa en cautiverio, amenazando estar dispuesto a quitarse la vida si no recobra la libertad. Sus seres queridos han tomado sus palabras literalmente, considerándolas como una advertencia de un hombre desesperado.

Si Gross muere estando en custodia, la posibilidad de establecer una relación más saludable con Cuba desaparecerá por varios años. Obama tiene que reconocer que esto es enteramente evitable, pero hay que actuar pronto.

Publicaciones Similares

  • Acerca de la crisis Gobierno-CGT

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Sabias palabras, Ricardo. Restaurar la alianza estratégica Por Ricardo Rouvier / Tiempo Argentino Un nuevo aniversario de los mártires de Chicago nos actualiza ya que, en nuestro país, la existencia del peronismo transformó una conmemoración de lucha en una fiesta. Esa fiesta fue plena cuando el peronismo gobernó, pero también fue de afirmación combativa cuando estaba prohibida y censurada la…

  • La bandera de la república española ondea en el ayuntamiento vasco de San Sebastián

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace publico.es La bandera de la República ondea en el Ayuntamiento de Donostia El portavoz del PP en el Ayuntamiento, Ramón Gómez Ugalde, considera que el gesto de Bildu contribuye al "desprestigio de la ciudad" PÚBLICO.ES/EFE DONOSTIA 14/04/2012 19:31 ———- Mensaje reenviado ———-De: Montserrat Mestre <[email protected]> Fecha: 14 de abril de 2012 19:21Asunto: la bandera de la República ondea en ayuntamiento…

  • Los archivos del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército habrían sido comprados por Carlos Menem

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace «Vargas». Un represor que rompió el silencio y tiró unos cuantos sorullos al ventilador. El convicto capitán retirado Héctor Pedro Vergez, dijo en el curso de una entrevista exclusiva concedida a Télam en el penal de máxima seguridad de Marcos Paz que los archivos del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército le fueron vendidos a fines de los años ’90…

  • Al prófugo Baraldini alguién le quitó la silla

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Una buena nota del Patán Ragendorfer, un buen literato y no tan buena persona. Lo que nadie puede explicar es quién protegió a Baraldini durante años, porque el hecho de que estaba en Santa Cruz y tenía una escuela de equitación era un secreto a voces, denunciado por funcionarios de la Cancillería argentina, y sin embargo, nadie lo molestaba… La…

  • Caras contra Spinetta

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace No vi esas fotos ni las pienso ver. Caras se venga de aquella vez en que un paparazzi de la revista ubicó al Flaco en un telo con Carolina Pereletti y no los dejaba salir. Entonces, el Flaco negoció y salió con la morocha y posó… con un cartel que decía «Lea libros, no lea basura». Y Caras publicó las…

  • Evo: Estados Unidos es un aguantadero de genocidas y otros delincuentes

    COMPARTIR 🟢 WhatsApp ✈️ Telegram 📘 Facebook 🔗 Copiar enlace Es bueno tener en cuenta a la hora de leer esta noticia que uno de los autores de la Masacre de Trelew, el teniente (entonces de corbeta, luego de fragata) Roberto Guillermo Bravo, se refugió en los Estados Unidos, dónde se transformó, entre otras cosas, en proveedor del Pentágono. Y que Estados Unidos lo protege hasta el punto de negarle…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *