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17 de noviembre de 2025

Hoy amaneció fresco.

Raro, para noviembre.

Como tantas cosas raras

que nos pasan últimamente.

Hubo que hurgar

en cajoneras y placares

detrás de un abrigo

para darnos algo de calor

en medio de tanto frío.

Hubiera preferido un amanecer lluvioso

llevar a la memoria

al año setenta y dos.

Aunque, pensándolo bien,

no sé si sería

una buena idea.

La historia que vuelve a repetirse

no es la nuestra.

Pareciera ser la hora

de muñequitos plásticos

y muñequitas rubias

ajenos y ajenas a nuestro amor

y a nuestras lluvias.

Habrá que seguir rebuscando

en armarios y cajones

las banderas que dejamos

de nuestra última movilización.

La tarde se anuncia soleada.

Sube la temperatura.

Y el día siempre puede

volverse peronista.

Lucas Yáñez.

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