AMIA – DESAFÍO. A debate público a cualquiera que sostenga el embuste de la Trafic-bomba

La contumacia de “investigadores” dispuestos a “probar” como sea la existencia de una supuesta camioneta-bomba que nunca estuvo en la calle Pasteur al seiscientos el infausto lunes 18 de julio de 1994 a las 9.53 sino que fue un señuelo plantado por los asesinos para desviar la investigación hacia una via muerta me tiene de pésimo  humor. Y es que sostener la verdad contra viento y marea no ha proporcionado réditos y si perjuicios. Por ejemplo, haber perdido mi empleo como investigador del Archivo Nacional de la Memoria a principios de este año, echado por orden del nuevo secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, un hombre afín al reo Beraja que reporta directamente al sionismo israelí, violador sistemático de los derechos humanos.

Estoy de mal humor, digo, no porque dude de seguir sosteniendo un proceder recto, sino porque no desconozco que las más de las veces el portador de malas noticias, el mensajero, es maltratado, y a veces hasta asesinado. Y yo, qué duda cabe, soy portador de malas noticias: que los atentados fueron hechos con el concurso de altos oficiales de la Brigada de Explosivos, encargados desde el entorno del entonces presidente y ejecutados tanto con la complicidad tanto de la SIDE como de los servicios secretos israelíes, algo que casi nadie quiere siquiera escuchar. Se trató, como en el caso del derribo del Boeing de PanAm sobre la aldea escocesa de Lockerbie a fines de 1988, de un ataque con doble propósito. Por un lado, lo instigaron mafiosos que querían recuperar el dinero que consideraban les pertenecía, productos del tráfico de drogas y de armas. Por el otro, lo hicieron en sociedad con agentes israelíes que querían y casi logran cortar las relaciones entre la Argentina e Irán, que había reemplazado como gran cliente de los granos argentinos a la disuelta Unión Soviética. Téngase en cuenta que en el ataque a la Embajada de Israel solo murieron tres empleados israelíes y la mujer del vicecónsul, y que en el ataque a la AMIA no murió ningún israelí, y que el único presente es claro sospechoso de haber participado de la operación.

Desafío a cualquiera a debatir estos asuntos en público.

Comentarios (5)

  1. Alejandro

    Concuerdo con tu análisis , permiso, lo comparto

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  2. adolfo

    hola juan, realmente da asco, el atentado, como el encubrimiento. que deja sin paz a los deudos, sino a todo un país que nunca va poder entender la trama política, judicial. Y pr ende poder juzgar sus negocios mugrientos, manchados de sangre de inocentes.

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  3. Claudia Sotomayor (@leilayclaudia)

    Por suerte tu tarea de investigación no fue en vano. Somos mucho que ahora comprendemos mejor como va el mundo.
    Lamento que el temita de medioriente siga siendo tan violentamente manipulado por los medios dominantes.

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  4. Mariano Quiroga

    Hola Juan, estamos haciendo junto a Julio Rudman y otros compañeros un programa en Radio Hache que se llama “Vamos a darle tiempo”, donde intentamos desentrañar algunos temas complejos, con un poco de humor y catarsis. Pero abordando los temas en profundidad, con tiempo. Estuvimos hablando de la trata con Lorena Martins, de la economía de Cambiemos con Andrés Asiaín y de cómo se afectó a la libertad de expresión o a los comunicadores populares en este año bárbaro con Hernán Brienza. Hay varios temas en agenda, uno de ellos, por supuesto, el atentado a la DAIA/AMIA. Y creo que teniendo en cuenta tu desafío público, sería una buena oportunidad para volver a explicar lo que está mal y lo que está bien en esa investigación y en las conclusiones a las que se llegaron en diferentes cuestiones. La radio está en Boedo y sería cuestión de poder compaginar tu visita. ¿Cómo lo ves?

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  5. carlos ranquelino (@retobao)

    Atentado de falsa bandera,donde estan involucrados los mismo judios!!basta ya de mentiras

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