La entrevista que dio JP Feinmann a La Nación

Como era de prever, la edición de esta entrevista que José Pablo Feinmann le dio a La Nación es tendenciosa. Si es verdad que Feinmann está comenzando a hacer «la gran Bonasso» y a tomar distancia del gobierno nacional, como parece, se advierten incoherencias. Porque el mismo dice que «Cristina está a la izquierda de Néstor. Cristina tiene una tendencia a ir más hacia (…) un capitalismo de inclusión y de solución de la pobreza, que va a implicar un mayor compromiso para enfrentar a los sectores más poderosos económicamente y ver cómo se les puede extraer medios económicos para realizar esta distribución».

En fin, que, de acuerdo a sus mismas palabras, hay que apoyar a Cristina todavía más que a Néstor.

Arriesgo una hipótesis acerca de lo que sucede: Cristina es más cerrada que Néstor, y así como Moyano siente que ha perdido interlocución con el cambio, tipos de egos XXL como el Cogote y él no se bancan no ser ya invitados y franeleados como cuando Néstor era presidente. O, incluso, cuando la presi ya era Cristina pero Néstor se movía entre bambalinas.

JPF conjetura que «es muy posible que Cristina se crea autosuficiente» y añade: «Tampoco le faltan motivos: es muy inteligente. Alguien muy inteligente es posible que diga: ‘Estas cosas las voy a arreglar yo, qué va a venir fulano a bajarme línea'».

Yo no estoy seguro de que Cristina sea más cerrada por arrogancia. Es mujer, y en algunos aspectos más desconfiada que el desconfiado Néstor. Cristina es menos tolerante que Néstor con la corrupción y, paradójicamente, creo que la ve menos, lo que me preocupa.

Por supuesto, estoy de acuerdo desde siempre con varias de la cosas que dice Feinmann como si fueran una novedad, y me importan un rábano las liturgias. Pero aún así, creo que la desperonización es un error conceptual. De esos polvos venimos, y aunque debemos ser siempre críticos (como lo eran, y mucho, los peronistas de la resistencia con su jefe indiscutido, el general Perón, al que no pocas veces acataron pero no obedecieron, recordar el voto a Frondizi), sería suicida tratar de ignorarlo: a mi juicio el kirchnerismo es una muy buena versión del peronismo del siglo XXI, y como el original tiene la propiedad de sumar gentes de muy distintas procedencias, claro signo de vitalidad. En algunas cosas es claramente una superación del peronismo (por ejemplo, en lo que atañe a las libertades democráticas) y en otras, todavía no le hace sombra en los zapatos (por ejemplo, en la propiedad nacional de los recursos del subsuelo). Y, como el peronismo original, me parece claro que el kirchnerismo juega su suerte en la conformación ,o no de la Patria Grande con la que soñaron San Martín, Belgrano, Felipe Varela, Manuel Ugarte y el propio Perón, entre otros.

Ahora, querer diferenciar kirchnerismo de cristinismo, más allá de las distintas improntas personales, me parece sibilino y mal intencionado, ponzoñoso.

Queda abierto el debate.   

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