Un buen chiste de abogados
En Inglaterra un reo estaba siendo juzgado por asesinato. Había evidencias indiscutibles sobre la culpa del reo, pero el cadáver no aparecía. Casi al final de su alegato, el abogado, temeroso de que su cliente fuese condenado, recurrió a un truco: -Señoras y señores del jurado, señor Juez, tengo una sorpresa para todos»,dijo el abogado, mirando hacia su reloj.Dentro de dos minutos, la persona que aquí se presume asesinada, entrará…
