PERONISMO: El dilema de Kicillof

Suelo esperar y leer con mucha atención los posteos de Abel B., un fino observador. Esta vez destaca, sin tomar partido, el dilema que está en el corazón de la oposición a los salvajes libertarios y afronta el gobernador Axel Kicillof.

Pájaro Rojo no es neutral en este asunto. Pero cree que si Cristina y Axel no se ponen de acuerdo en cosas básicas,  no frenan a sus segundas líneas y continúan las hostilidades y reyertas públicas, estaremos perdidos.

Cristina, Kicillof, y dos estrategias para la oposición.

(Post copiado)

Muchos comunicadores del peronismo -y del filoperonismo de izquierda- siguen shockeados o deprimidos por la victoria del Peluca, 14 meses atrás. «Es demasiado horrible».

Lo señalo sin mala onda, eh. En Europa y en la Costa Este de EE.UU. le pasa lo mismo a muchos intelectuales, y allí irrumpieron, en forma menos sorpresiva, personajes menos pintorescos.

Pero el shock no es excusa para no ver el hecho que la elección del 21/11/23, y los hechos -y hasta las encuestas- posteriores, dan forma a un oficialismo, y también a una oposición.

No es lo único que hay, o que surge. Argentina es diversa y segmentada, y su política también. Pero hay 2 protagonistas principales: el oficialismo y la oposición. Por ahora, el resto se alinea en torno a uno de esos polos en el Congreso nacional.

Así, me llama la atención que 2 encuestadores y sociólogos, Julio Burdman y Viviana Isasi, que estudian al nuevo oficialismo con más benevolencia que yo, por ejemplo, han escrito el análisis más lúcido que leí en el último tiempo sobre las estrategias que ya estaría desplegando la oposición. Se los copio:

«Según nuestros registros, Kicillof tiene una imagen positiva de 42% en la Provincia de Buenos Aires y de 31% a nivel nacional, mientras que Cristina tiene una positiva de 35% en Provincia y 27% en todo el país. Sin embargo, cuando preguntamos «¿Quién es el principal referente de la oposición?», tanto a nivel nacional como en provincia de Buenos Aires el 45% señala a Cristina. El gobernador supera en imagen a la titular del PJ, pero ella es percibida como la líder opositora. ¿Qué hay detrás de estos números?

«Seis meses atrás, Kicillof ostentaba ese título: en nuestra encuesta nacional de julio, 24% mencionaba al gobernador y solo 15% a Cristina. Hay que destacar, también, que hace seis meses había más menciones a otros dirigentes (Grabois, Lousteau, Macri), mientras que hoy las respuestas se concentran en el espacio justicialista, lo que preanuncia una polarización creciente entre el mileismo y Unión por la Patria. Pero desde entonces, el perfil de Cristina comenzó a levantar, tanto en lo que respecto a sus apariciones públicas cada vez más frecuentes y su nuevo rol partidario, como a un recrudecimiento del anticristinismo por parte de la Casa Rosada y la reactivación de sus causas judiciales. Todos -ella misma incluida- la subieron al ring, por lo que el crecimiento de su percepción como líder opositora no sorprende.

«Por otra parte, esto también se ve reflejado en su discurso. Mientras que en el primer semestre de 2024 Kicillof era quien más confrontaba con Milei, Cristina se comunicaba a través de sus cartas y documentos programáticos, en los que mostraba un perfil más analítico y catedrático, que intentaba comprender el «mundo Milei», proponiendo alternativas. Pero en los últimos meses, volvió la Cristina política de siempre. Pudimos verlo en su discurso del 11 de diciembre, cuando asumió la presidencia del PJ: con discurso beligerante, ella se plantó como opositora a Milei.

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Para Kicillof, esto es un dilema estratégico. ¿Él preferirá seguir cultivando un perfil de gestión, o disputar con Cristina el liderazgo opositor? Son dos discursos distintos, y también dos formas distintas de construir poder. El perfil de gestión le permitió a Kicillof ampliar su base de sustentación, y despegarse de Cristina en imagen. Sin embargo, el liderazgo opositor, que hoy ejerce más nítidamente Cristina, la consolida a ella como alternativa ideológica a Milei, y como presunta candidata a competir con él en las urnas. En ese dilema estratégico, hay también plazos distintos: perfilarse como «el más opositor» tiene más réditos a corto plazo, mientras que apostar a un apoyo más amplio y basado en la administración «paga más» en el largo plazo. Él deberá elegir qué camino seguir.

Mientras tanto, la continuación de esta tendencia posiciona a Cristina como contendiente de Milei en el 2025. El perfil opositor de Cristina es cada vez más nítido para la opinión pública, y crece a ritmo mensual. Salvo que el gobernador cambie su estrategia y salga a disputar ese espacio a su mentora, ella seguirá confrontando y posicionándose. Cosa que no le disgusta nada a Milei y su mesa política.»

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4 comentarios

  1. Mi sensación es que Cristina no quiere ser candidata ahora ni en 2027, lo que quiere es que el candidato sea Máximo o alguien que ellos sientan más próximo que Kicillof (que no conoció a Néstor, no pertenece a La Cámpora y encima tuvo la boutade de hablar de «nuevas canciones» prematuramente). El problema es que Máximo es un cuadro muy bueno para el debate y el análisis político, pero no mide. Y como ni Máximo ni Cristina están en actividad, necesitan intervenir en el debate público periódicamente para no quedar en segundo plano. En cambio Axel, por estar en gestión, está en el candelero constantemente y es el enemigo elegido por la corporación mediática, que ve en él -creo que acertadamente- un mejor candidato para ir contra la reelección de Milei en 2027. Su principal contra es que al estar en actividad puede cometer errores de gestión, o ser víctima de operaciones mediáticas que agranden cuestiones menores o inexistentes (ya vimos en su primera gobernación «la vacuna VIP», «el yate» o «la planera» que al final resultó una actriz y ni siquiera fue penada por ello).
    En resumen: este año Kici no será candidato, Máximo sí puede serlo y Cristina reclamó el otrora ninguneado trono del PJ para operar en su favor y así posicionarlo de cara a 2027. De cajón va a pedir que sea el primero en una lista única (siempre odió las internas), y esa será la gran pelea en el seno del PJ. Es la única explicación que le veo a todo el ruido que hubo en los últimos meses.
    Bueno espero no haber dicho muchas obviedades jaja. Gracias por dejarme expresar y aguante el Pájaro Rojo!

    1. «El arreglito» El ocultamiento político sobre la interna peronista ha llegado en los medios a límites increíbles. Se llega a decir que es un problema de celos, «que Cristina a Axel lo trató siempre muy bien»
      «Que yo soy el hijo (dice Mínimo) y nunca le hice la corte»
      Falta decir que «mi mamá es mía». Que las diferencias son problemas de egos. Otros más esforzados dicen que se trata de quien se queda con la lapicera para armar las listas de candidatos a diputados para las próximas elecciones…Que si Axel no puede elegir no va a poder ser el futuro candidato a presidente, que hay que unirse…sin decir para qué…

      Mientras…falta la comida en los barrios, los pibes no comen, el trabajo va desapareciendo, el consumo se va achicando y las pymes cierran…El país otra vez se desbarranca y los medios dicen que la interna es una pelea por la mamá…

      Ganó Trump en EEUU y el periodismo internacional dice:
      «Donald Trump tiene claro que el enemigo a batir es China y quiere destruir a los Brics». Eso implica que su política hacia Latinoamérica va a seguir la ruta actual. Eliminar o borrar del mapa político a los líderes populares que promueven el ingreso a los Brics y no quieran aceptar un «arreglito», como Evo Morales, a quien quisieran matar o tratar de proscribir para las próximas elecciones.

      Se apoyan en los presidentes de derecha como Milei para desarrollar su politica colonialista y con aquellos líderes como Lula, que tienen un ascendiente importante sobre la población, y han sido perseguidos judicialmente por ellos mismos, y que además desde el poder no les permiten retirarse de la política así nomás: Les ofrecen distintos «arreglitos».

      A nivel internacional ya se habla de Lula, presidente del Brasil como un «topo» en los Brics, ya que en la última reunión jugó fuerte a favor de EEUU impidiendo el ingreso de Venezuela. Lula logró previo acuerdo con el Imperio, salir de forma acelerada de la cárcel, de la persecución judicial y ganar las elecciones para ser presidente del Brasil.

      Pero en la Argentina, ¿cómo podemos imaginar un «arreglito» de este tipo?
      No podemos establecer un caso porque no tenemos pruebas de ello. Tampoco es muy justo mencionarlo sin hacernos algunas preguntas que nos puedan conducir a ciertas conclusiones, o por lo menos a ciertas sospechas.
      Cuando estallo la guerra de Ucrania, CFK se declaró a favor de Ucrania y en contra de Rusia, con cuyo líder, Putin, mantenía relaciones muy cordiales y de cooperación. Esas declaraciones significaron «yo estoy con la OTAN, soy occidental y cristiana» Y se puede suponer esto como un gesto de alejamiento de los Brics.

      El reclamo de Cristina a Venezuela de que muestre las actas electorales está en sintonía con los requerimientos de EEUU, siendo ella una gran estadista no pidió en su momento las actas de Guaidó que el Imperio defendía.
      ¿Por qué 10 días antes de la fecha de presentación de listas para las elecciones del partido Justicialista, apareció CFK apurada para candidatearse a presidenta del mismo? De Quintela ya se sabía que era candidato y Cristina y sus seguidores lo aprobaban.

      ¿Por qué salir a pelear por la conducción de un partido del cual nunca CFK se mostró interesada?
      Un año atrás CFK había pedido a los militantes que tomaran el bastón de mariscal que todo peronista debe llevar, y ahora cuando alguien se atreve a hacerlo, Ella se lo quiere partir por la cabeza…
      ¿No era que Cristina se retiraba, que ya había dado todo, que era hora de la generación nueva?
      ¿Por qué la lucha por la presidencia del PJ es más una lucha contra Axel Kicillof?

      Este Axel se pronunció sobre las elecciones en Venezuela, mantuvo y expresó la firme convicción del derecho a la autodeterminación de los pueblos y a la no intervención en los asuntos nacionales de otros países.
      No fue a pedir actas electorales ni acató las consideraciones de EEUU.
      También ha venido teniendo reuniones con representantes de los Brics por temas económicos.

      Las encuestas, los focus group, la propia militancia sabe que a Axel lo quieren grandes masas, la pregunta es: ¿Por qué ensañarse contra Axel si es un candidato que quiere la gente?

      El arreglito, podemos suponer, consistiría en impedir que Axel llegue a la presidencia de la Nación. Las grandes presiones que sufre CFK, las persecuciones judiciales en su contra y la necesidad de lograr parar la pelota, lo cual puede ser muy comprensible, la mueven a una acción muy vergonzante, al atacar las esperanzas del pueblo depositadas en un militante, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, que se ha ganado la simpatía de millones de argentinos, desde que nos llamó a la lucha interviniendo en las plazas públicas, allá por el 2015, cuando ya había asumido Macri, cuando se lanzó a recorrer toda la provincia en auto hablando con el pueblo de cada localidad, y que hasta hoy gobernó y sigue gobernando la provincia en defensa y cuidado del pueblo como todos lo saben, en síntesis, quien ha sido un fiel defensor de la conducta de un peronista, y nunca se dedicó a denostar al que tenía al lado, y eso que Mínimo y su madre le han colocado personajes tóxicos y estafadores en su gobierno.

      Es lamentable pensar esto, pero todo indica que CFK y La Cámpora no están yendo por un camino liberador…
      El oficialismo a través de los medios se suma al show de la proscripción. El Círculo Rojo necesita de Cristina para parar una futura oleada peronista. Hoy parece que Cristina es parte de un show armado desde el poder económico y bajo los susurros del Imperio para poder dividir al movimiento nacional y popular. CFK no desea ser presidenta, simplemente está cumpliendo su parte en el arreglito. Necesita recuperar su núcleo duro para debilitar a Axel, para lo cual se pone las zapatillas y sale con mucha incomodidad a reuniones barriales, activa su protagonismo, se victimiza y quizás juegue hasta ser proscripta si es necesario y así volver a señalar un candidato que sea muy diferente a Axel Kicillof…

      Si esta suposición se certifica, el Imperio logrará el objetivo de impedir que el peronismo vuelva al gobierno a través de este «arreglito».
      Todos sabemos que Cristina fue golpeada duramente, que quisieron asesinarla, y que ella estaba decidida a retirarse. A pesar de eso y como consecuencia, nuestro pueblo acaba de encontrar en Axel la posibilidad de planificar una nueva esperanza.

      El pueblo agradecido lo va a proteger, lo va a cuidar como él en todo este tiempo y hasta el día de hoy nos sigue cuidando.
      Eduardo Villar

  2. Yo solía participar bastante, allá por 2014/15, en el foro de comentarios del blog de Abel. Era un sitio fascinante, realmente. Allí confluian los mejores cuestionamientos al escenario de por entonces, incluido el pensamiento del ya ausente Manolo Barge (una eminencia peronista con quien tuve la desfachatez de cruzarme, desde el mero sentido común, cuando éste planteaba prescindencia a apoyar al por entonces aún no incinerado Scioli – la coyuntura era agonal, entendía yo, y con total falta de respeto mandé a Manolo a quemar su hermosa biblioteca si los libros en ésta le aconsejaban sacarle el cuerpo al momento-).
    Pero ese tiempo pasó y mucho fue lo que sucedió desde entonces.
    Cuando la victoria de Milei y sus claros mandantes, progresía y militantes políticos dedicaron demasiado tiempo y centimetraje a discutir la génesis del fenómeno político aterrizado. Es correcto por un lapso determinado preguntarse por un fenómeno, pero la realidad mastica hechos y no teorías.
    Tras esa victoria, Cristina entró en un cono de silencio (hay causas comprensibles: el lawfare había sido tan efectivo que hasta llegó a intencionar ultimarla). Pero a su silencio siguieron documentos y supuestas clases magistrales que al pueblo de a pie le resultaron bastante poco.
    Si tu cuerpo sufre materialmente, no va a importarte mucho desglosar cómo y cuando nos jodimos conceptualmente.
    Sigo pensando que fue un error muy grande continuar esa modalidad epistolar por tantos meses.
    En la otra punta del cuadrilátero, de Kiciloff se encomia solo la gestión, la pura gestión. Y no se observan las ideas detrás de cada acción concreta. Lo cual es una forma poco caballerosa de bajarle el precio.
    Por ejemplo, el gobernador de una provincia indisimuladamente atacada, que por meses encarnó por sí solo la oposición frontal, se carga en la espalda una herramienta básicamente crediticia como la Cuenta DNI, cuya extensión nacional es asombrosa y opera sobre la realidad material de millones de argentinos. Sobre los cuerpos de millones de argentinos, insisto.
    Eso no es «gestión», es una idea muy poderosa a la que no se temió encarar y que unifica territorios amenazados hoy con emular la Anarquía del año 1820. Y así ,otras acciones relativas a la salud popular, las paritarias laborales y otros etcéteras como mostrarse concretamente federalista, plantándose en provincias diversas, más no sea como señal para el electorado, acerca de que existe aún vocación nacional y no confederal o secesionista.
    Decir que Cristina recobró centralidad porque batalla brevemente por Twitter, de vez en cuando, con Milei, me parece exagerado.
    La captura de la Presidencia del PJ sí es un hecho político concreto que aporta centralidad, pero el Peronismo se encuentra próximo de emular al Radicalismo en cuanto a atomización y al PRO en cuanto a velocidad de deserciones.
    No sé qué tan poderoso pueda resultar ser Presidenta del PJ , si me detengo a analizar el ADN de los cuadros provinciales del partido.
    Coincido en que Cristina desea un lugar preferencial para Máximo y para su ex burocracia joven (agrego yo, a mi riesgo); una burocracia que supo ser creativa en los años dorados, pero a la que se le acabó la nafta de invención política hace rato y pareciera solo anclada en la defensa de una marca original y en la consecución de butacas representativas de fuerza de facción.
    A mí me importa un comino si Axel conoció o no conoció a Néstor, si provino de aquí o de acullá o si conoció las 20 verdades peronistas leyendo un Resumen Lerú.
    Yo solo observo a un equipo creativo que no para de aportar soluciones muy pero muy concretas para esos cuerpos populares cuya piel está literalmente en juego.
    Ahora bien, la reunión de estas dos tendencias peronistas no parece demasiado posible, por su diferencia de mecánica política. Porque la ex burocracia joven tiene modalidades características que la capturan dentro de una caja de herramientas determinadas. Y el gobernador de PBA y su gente manejan otro tipo de herramental, claramente.
    La lógica hubiera sido la confluencia de ambas fuerzas…si los tiempos hubieran sido los del 2015, cuando la defensa de los cuerpos materiales del pueblo era un catecismo. Pero estamos en 2025.
    Y los cuerpos de ese pueblo sufriente parecen no estar en el temario político actual. Porque, de estarlo, ya estaríamos todos juntos y luchando.
    Por eso, repetir como un mantra «deberían sentarse y acordar» me huele a voluntarismo amante de pasados imposibles de editar. El peronismo está en fase de secesión – esperemos que breve – .
    Pero, cuando la posibilidad de unificación depende de que ocurra un hecho azaroso tan grave que amerite juntar a tirios y troyanos, estamos ante un gran gran problema.
    Aca se trataba de ser flexibles con listas de representantes y de entender que más importante que la «marca facción» es la «marca país». Y hasta ahora, esto no puede comprenderse.
    Saludos.

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