C.P.E.S . DISCÉPOLO: “Lo esencial es preservar la unidad del movimiento y ampliar su base de sustento”

Compartí

Declaración de la C.P.E.S Discépolo (orientado por Norberto Galasso):

Giro drástico de timón: Retorno a la dependencia y reconstrucción del movimiento nacional

 

Desde mayo de 2003 habíamos recuperado la senda de la autodeterminación política frente a los grupos concentrados de la economía y las potencias extranjeras, mediante una política que había recibido el firme apoyo de una mayoría de nuestro pueblo evidenciado en las elecciones presidenciales de 2007 y 2011. En las elecciones del 22 de noviembre de 2015 se puso en juego la decisión acerca del rumbo ha tomar por el país en los próximos cuatros años, a partir la confrontación bajo las reglas de la democracia, de dos modelos y visiones de sociedad bien distintos y contradictorios entre sí. El resultado negativo para el FPV ha marcado el reinicio de un ciclo de predominio liberal y conservador en nuestro país. No ha sido en esta oportunidad a través de un golpe de estado como en 1955 y en 1976, pero las consecuencias de las políticas del gobierno entrante de acuerdo al origen, antecedentes y programa anunciado por sus dirigentes, serán abiertamente regresivas y hacen temblar los cimientos de autonomía nacional y redistribución de la riqueza construidos durante doce años de kirchnerismo. Un proyecto elitista de país triunfó por escasísimo margen de votos. Para esto obtuvo el apoyo de un importante sector de la población, buena parte proveniente de un extracto social de modestos recursos económicos y cuya visión de mundo seguramente no comparte los valores de elitismo y dependencia internacional del gobierno elegido. Pero es posible que haya actuado motivado por falsas promesas de campaña, referidas a cambios en cuestiones sociales aun no resueltas o simplemente por hastío y cansancio del Frente para la Victoria en el poder después de más de una década. Además, el poder de fuego mediático de los medios de comunicación concentrados, sistemáticamente utilizado contra el gobierno nacional saliente, sin duda influyó decisivamente en el ánimo de parte de la población para echar por tierra la posibilidad de continuar y profundizar la senda de reivindicaciones sociales y recuperación de la soberanía nacional recorrida en la última etapa. El actual momento histórico nos muestra un drástico giro en el timón del país, el lamentable regreso de la dependencia y la urgente necesidad de reconstruir el movimiento nacional para no terminar siendo débiles testigos de la entrega sino sus tenaces opositores.

La regresión oligárquica conservadora

El regreso a la dependencia significa que la economía del país será puesta al servicio de los intereses del capital concentrado y extranjero. Para ello es previsible que se reanude el ciclo del endeudamiento externo con condicionamientos impuestos por los organismos financieros internacionales, predominio de la banca extranjera en las decisiones sobre la regulación cambiaria y crediticia, de emisión de moneda y política fiscal, para imponer un esquema al servicio de la fuga de capitales al exterior. Con ello se buscará una mayor concentración de la renta y la propiedad dentro del país, y la consecuente caída del poder adquisitivo de los trabajadores, reducción del mercado interno y quiebre de la industria nacional. Una poderosa alianza entre los sectores dominantes locales, el capital financiero extranjero y el imperialismo de los Estados Unidos y Europa, está preparada para caer sobre nuestro país, quebrar cualquier gesto de autonomía y remachar los clavos del coloniaje.

Se apresurarán a invocar un diagnóstico mentiroso acerca de una crisis económica inexistente. Alegarán, como en otras épocas infaustas, acerca del exceso de gasto fiscal, la falta de reservas en el Banco Central, el crecimiento de la pobreza y una inflación descontrolada.

Todo será fundado en datos falsos e incomprobables a través de la difusión masiva con la intención artera de mostrar un país devastado cuya única salida posible es el plan de salvataje que ofrece el nuevo gobierno: el regreso a la dependencia del mercado financiero externo. La Corte Suprema ha dado el primer paso con un rápido fallo que desfinancia al ANSES y crea una baja sensible en la recaudación pública nacional, cumpliendo así el partido judicial, una vez más en nuestra historia, el rol de ariete de la clase dominante.

Ante todo esto, será fundamental la emergencia de voces críticas provenientes del campo nacional y popular capaces de penetrar por las fisuras del dominio mediático, para desmontar las imposturas y llegar al pueblo con la verdad.

Los errores

Tal vez, el mayor de los errores del gobierno nacional haya sido no haber calibrado el tremendo poder de las oligarquías y el interés geopolítico de Estados Unidos y Europa en caerle encima a nuestro país, “ese mal ejemplo” para el capital financiero. Y no haber calibrado el tremendo daño producido por el fuego del odio y la mentira mediática. No necesitaron, aunque lo hubieran hecho si les era preciso, bombardear la plaza de mayo ni ejecutar un golpe de estado como en 1955 o en 1976. Pero las consecuencias no serán muy diferentes. Reconocer esto puede ser el punto de partida de la urgente, necesaria y vital recomposición del movimiento nacional.

Es cierto que el enemigo cuenta esta vez con el consenso inicial de una parte importante de la población, pero también los golpes militares del pasado fueron capaces de despertar expectativas positivas que duraron poco.

Casi desde el inicio mismo del kirchnerismo, desde esta modesta agrupación política de izquierda nacional habíamos señalado reiteradamente la importancia de superar la quimera de recrear una “burguesía nacional” y avanzar hacia un mayor protagonismo del Estado en áreas estratégicas de la economía para, desde ahí, planificar y orientar una política nacional y popular. Y también, la necesidad de avanzar en la construcción del frente de liberación nacional, tarea para la cual se requiere de la ampliación de la base social y política del frente al punto de aislar a los sectores oligárquicos y dejar claramente en evidencia al adversario principal. Afirmamos con modestia la importancia de esta tarea política, no suficientemente realizada, y su gravitación en el desenlace del proceso histórico actual.

Desde nuestra óptica –como la de tantos otros-, la única manera de cumplir con la consigna de defender las conquistas sociales era la de avanzar y profundizar los aspectos progresivos del modelo. Ahora, en el actual escenario de regresión social, la defensa de los derechos y los logros de la década ganada solo será posible en la medida en que se construya una alternativa de poder para, en 2019, volver a ganar las elecciones presidenciales. Sabemos también que la tarea de defensa de los gobiernos provinciales e intendencias del país en manos del FPV será de mucha importancia, pero la harán en condiciones adversas y de debilidad económica, al igual que el bloque de legisladores. No obstante ello este conglomerado constituirá una fuerza importante en la resistencia a las medidas impopulares que ya pueden avizorarse

Más allá de los errores propios, (los señalados más arriba, sumado a la falta de formación de cuadros, y mecanismos de decisión más participativos) no puede pasar desapercibido que el Frente Renovador ha sido el principal facilitador de la dispersión de votos que impidió el triunfo en primera vuelta de Scioli, lo que no había ocurrido en las dos elecciones presidenciales anteriores de 2007 y 2011. El apoyo de Massa a Macri, y las disidencias mayoritarias del resto de sus aliados, demuestra un alineamiento que favorecía al movimiento nacional y que, de haber concurrido todos juntos, se ganaba sin segunda vuelta.

La Campaña del Pueblo y la esperanza por la liberación nacional

Pero el panorama sombrío en el cual se empantana la patria no es de ninguna manera un destino fatal. Existe una amplia base militante conciente del riesgo que la patria corre, de la necesidad de la lucha por la liberación nacional y la justicia social. Sin ir más lejos, la movilización desde abajo de los días previos al balotaje ha recibido el merecido nombre de la Campaña del Pueblo. Este importante apoyo popular al programa nacional democrático expresado en la candidatura de Daniel Scioli, superó largamente las estructuras partidarias y ayudó a empardar la contienda electoral, dándole un respaldo incluso al gobierno de Cristina Fernández para resistir el embate de los grupos económicos concentrados para provocar un golpe de mercado. ¡Es de desear que éste hecho popular sea el punto de partida de la reconstrucción del movimiento nacional con una política de ampliación de la base social! Ahí está la esperanza para señalar el camino de la soberanía nacional, la independencia económica y la justicia social. Con la autocrítica necesaria pero sin revanchismos estériles ni “fuego amigo”. Hay que lanzarse a reconstruir el movimiento nacional desde el pie, con las organizaciones de base, sindicatos, unidades básicas, organizaciones campesinas e indígenas, pequeños y medianos productores de las economías regionales, con las pymes, los trabajadores de la economía popular, los centros culturales y todo lo que venga desde abajo.

La exigua diferencia de menos de setecientos mil votos nos indica claramente la existencia de un electorado dividido casi en dos mitades iguales, y nada nos hace suponer que la totalidad de los doce millones de argentinos que votaron por Cambiemos han apoyado explícitamente el modelo de la dependencia, sino más bien han sido motivados por falsa información y por la prédica ponzoñosa de los grandes medios de comunicación. La colonización cultural descripta por Jauretche o Scalabrini Ortiz entre tantos, persiste y a partir de ahora los sectores dominantes construirán un laberinto cuyos caminos cruzados solo conducen a la resignación para, como en la década del noventa, intentar quebrar el ánimo emancipador de nuestro pueblo.

Desde la Corriente Discépolo señalamos que la Alianza Pro UCR no es el cambio sino el atraso y la dependencia, que representan al poder financiero transnacional y a los grandes propietarios locales. Que el auténtico cambio social, aún con sus limitaciones y errores, ha sido la experiencia nacional y democrática del kirchnerismo en estos años y que no se puede interrumpir ese camino bajo el rótulo mentiroso que inventaron. Más temprano que tarde la mentira saldrá a la luz y sus máscaras caerán para mostrar las verdaderas intenciones de estos auténticos zorros al cuidado del gallinero.

Nuestra tarea como militantes y patriotas será la de sostener bien altas las banderas de la independencia económica, la justicia social y la Patria Grande. Tendremos que dialogar, explicar, persuadir y convencer a nuestros compatriotas de la necesidad y conveniencia de regresar al modelo de inclusión social y soberanía nacional. Frente al poderoso pensamiento único de los maestros desorientadores dueños de los grandes medios de comunicación, cuyo dedo índice nos mostrará el camino de la resignación y la obediencia sumisa, habrá que alzar el ideario del pensamiento nacional, popular y latinoamericanista. Salir a la calle, motivar y organizar a la militancia en todos los espacios posibles para que algún día no lejano podamos cantar con alegría que se van y nunca volverán. Por ahora, como decíamos tiempo atrás, se trata de PENSAR ALTO, SENTIR HONDO Y HABLAR CLARO.

border-left.png
Logo

Compartí

2 comentarios

  1. coincido con lo que dice la nota.

    pero escribo xq no puedo leer página12 desde ayer, y no recibo más este blog.

    y cdo intento subscribirme de nuevo me da lo mismo que para el página: no existe.

    qué pasa? (vivo en brasil, dependo de lo virtual.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *