¿AGUINIS EN LA BIBLIOTECA NACIONAL? Su nombre suena y resuena

Compartí

Publicado en Cartas Persas, el blog de Mónica Oporto.

Durante la dictadura Aguinis fue chupamedias del almirante Massera. Para congraciarse con él, entre otras cosas, escribió la biografía oficial del almirante Guillermo Brown publicada por la Armada. Sus recientes expresiones sobre Estela Barnes de Carlotto y Hebe Pastor de Bonafini revelan su condición de odiador serial. Su nombre suena y resuena para reemplazar a Horacio González al frente de la Biblioteca Nacional lo que revelaría que entre ellos y nosotros, más que una grieta, hay un cañón como el del Río Colorado en USA. Y que, lejos de la búsqueda de consenso y armonía, lo que quieren es llenarlos la grieta, como lo pretendieron Aramburo y Rojas a partir de fines de 1955, JS

Aguinis y los derechos humanos

 

Usbek,

hubo una vez un escritor que asombró con aquella descripción tan original de “…La cruz de tu sueño, trabada a una bota en el fango de oro, no era una cruz: durante siglos los reyes y señores aprovecharon una ilusión óptica. Fíjate bien: esa cruz, en realidad, era una espada sostenida por el extremo de su hoja”.
Reflexión sobre el poder político-económico, la religión y la represión (1).

Ese mismo escritor, más adelante, habría de utilizar sus descripciones para describir su interior, hablaría de sí mismo, de su odio.

Entonces salió a relucir el intelectual amaestrado por el establishment (parafraseando a Jauretche, un intelectual atento a la realidad del país). Un intelectual orgánico -según Gramsci- que descarga toda su violencia y muestra un costado de intolerancia gravísima, incompatible con la historia familiar que ubica a su abuelo en la Alemania nazi…


foto gentileza del periodista y escritor Larry Levy, publicada en el sitio www.llamamiento.org

Según Manuela Fingueret, Aguinis “ha escrito desde un resentimiento visceral minimizando en principio la Shoá. Siempre fue un antiperonista declarado que ocultó o sacó a relucir según los aires que soplaban Pero esta diatriba respira ponzoña y un indirecto ataque de género hacia una mujer que, como Presidenta, tiene agallas para llevar a cabo reformas que él abomina. Compara sin que se le caiga la cara de vergüenza a un régimen que inundó al mundo con millones de muertos con un gobierno que le genera una insoportable antipatía. O a lo mejor no es una manifestación ingenua, sino que le es indispensable para conservar a ese público que lee sus libros y llena conferencias con cauntrystas y cholulos de Punta del Esta que pagan muy bien sus charlas para barnizarse con un poco de cultura al paso”.

Como de su coterráneo Miguel Juárez Celman se podría decir -parafraseando a un diario de época, pero sin errores- que Aguinis “no yerra desaciertos”. No le bastó con la comparación a que aludí líneas más arriba. Hace un mes se despachó con esto: “La política en el país y sostuvo que los años donde hubo dictadura mlitar, se estaba mejor. Cuando (Rafael) Videla asumió, parte de la sociedad respiró”. Olvidó decir que una importante parte de la sociedad dejaría de respirar como consecuencia de la desaparición forzada, la tortura, la muerte, el secuestro de embarazadas y el robo de niños recién nacidos. Aunque le dedicó a las Madres y Abuelas un párrafo en la figura de sus representantes Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, diciendo “son dos mujeres despreciables”:

Pero, ¿desde qué lugar Aguinis levanta su dedito acusador y vomita este veneno en la sociedad? Jauretche lo clasificaría como al servicio de la superestructura cultural del establishment.


Veamos qué dice Verbitsky sobre él: “munido de tan robusto autoestima, Aguinis orienta el grupo Aurora, autoconvocado para salvar la República (la ironía finísima)”. Y sigue destacando que Aguinis, en un documento planteó que “no habrá desarrollo ni progreso posible en Argentina sin decencia”. Entonces recuerda que Aguinis fue nombrado por el presidente Raúl Alfonsín como secretario de Cultura de la Nación y apenas duró once meses (4-2-1986 al 21–l-1987). Es que Aguinis usaba los vehículos y los choferes de la Secretaría de Cultura para las actividades personales de su esposa, no obstante y en contradicción con sus austeros dichos acerca “del ineficiente uso que se hace las multimillonarias cifras que se recaudan”. Esto lo consigna Ramón Indart en Perfil y refiere a Verbitsky quien agrega que, por esos once meses como funcionario se gestionó una jubilación de privilegio con la que ni siquiera estuvo de acuerdo el propio Ricardo López Murphy cuyo equipo de colaboradores -RECREAR- integró Aguinis.

Fundador del grupo Aurora para una nueva República (2) fue el principal orador en el aniversario 130 de la Unión Cívica Radical –ver ACÁ– dijo ese día “…En efecto, la UCR se esmeró en mantener los valores que le dieron origen: fue siempre defensora de la Constitución y de las instituciones republicanas. Sus líderes lucieron honestidad y probidad; jamás en sus presidencias hubo escándalos de corrupción. Tuvo aguda sensibilidad social, pero evitó la demagogia y sus monstruosas consecuencias. Miró hacia el futuro para construir políticas de Estado.”

Esto ocurría en 2011. La información que tapa otra información había dejado atrás (que no lejos) su renuncia a la Secretaría de Cultura y la jubilación aquella…

En Aguinis se corporiza, en función de los intereses que llegan al poder polìtico, aquella definición de Marx: “Las ideas de la clase dominante son las ideas dominantes en cada época; o, dicho en otros términos, la clase que ejerce el poder material dominante en la sociedad es, al mismo tiempo, su poder espiritual dominante.”
Qué tal si lo nombran al frente de la Biblioteca Nacional?

Referencias

(1) Aguinis, Marcos. La Cruz Invertida.

(2) Algunos de sus integrantes: Aguinis, Marcos; Alice, Beatriz; Alterini, Atilio; Baigorria, Nélida; Baigorria , María Teresa; Balestra, René; Barovero, Diego; Blanco Muiño, Fernando; Calleja, Gustavo; Espeche Gil, Miguel Ángel; Grinspun, Gustavo ; Guebel, Claudia; Hernández, Antonio María; Inchausti, Miguel Ángel; Lacerca, Carlos; Lentino, José María; Loñ, Félix; Luna, Félix ; Mahler, Israel; Malek, Adriana; Manili, Pablo; Martínez, Víctor Hipólito, Mayer, Jorge; Quevedo, Horacio; Roulet, Elva; Sabsay, Daniel; Sanguinetti, Horacio; Sola, Juan Vicente; Solari Yrigoyen, Hipólito; Vanossi, Jorge Reinaldo; Wajntraub, Javier; Weinschelbaum, Emilio; Weinschelbaum, Ernesto; Zbar, Agustín.

Fuentes

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/128473-41279-2009-07-19.html
http://www.perfil.com/politica/Polemica-por-la-jubilacion-de-privilegio-que-cobra-desde-1989-Marcos-Aguinis-20090720-0018.html
http://www.perfil.com/politica/Marcos-Aguinis-Cuando-Videla-asumio-parte-de-la-sociedad-respiro-20151119-0050.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/202088-60301-2012-08-29.html
http://www.lanacion.com.ar/607046-marcos-aguinis-un-hombre-del-renacimiento
https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/3.htm
http://auroranuevarepublica.blogspot.com.ar/

Tomado de http://cartas-persas.blogspot.com.ar/2015/12/aguinis-y-los-derechos-humanos.html


Compartí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *