BOUDOU – FMI. El perseguido vicepresidente describe lo que nos espera a partir del nuevo endeudamiento
El día que conocí personalmente a Amado Boudou (en una cena de la Oesterheld, por gentileza de Martín García) le advertí que el establishment en general y los bancos y Magnetto en particular jamás lo perdonarían por haberles quitado del buche una cifra multimillonaria (los cálculos más moderados, creo recordar, hablaban de unos 35.000 millones de dólares) al acabar con el negocio de las AFJP. Le dije entonces que era más fácil que Clarín erigiera un monumento al Che Guevara de 8 metros de altura entre las calles Tacuarí y Piedras, a que lo perdonaran. Desgraciadamente no me equivoqué. La persecución nunca cesó, y recientemente este gobierno neofachalibertario y la justicia adicta lo privaron de su merecida jubilación como ministro de Economía y vicepresidente. Así las cosas, Amado está ahora en México junto a su esposa mexicana y a sus mellizos. México tiene una larga tradición de ofrecerle refugio a exiliados y perseguidos, iniciada hace ya casi un siglo y con hitos como el recibimiento que le dio a miles de españoles republicanos al término de la guerra civil (1936-1939), a León Trotsky y a los argentinos perseguidos por la dictadura iniciada en 1976, entre otros muchos, por lo que conjeturo que no sería raro que el gobierno de Claudia Sheinbaum le haga una oferta para que instale allí su residencia.
De ser así, será una gran pérdida para la Argentina. Como queda claro, considero a Amado un gran militante de la causa nacional. Lo escuché atentamente y luego escuché a Axel Kicillof en TVR, lo que descuento tendrá mucha difusión. Amado explica con mucha elocuencia a la AM530, la Radio de las Madres, que es lo que nos deparará el nuevo «acuerdo» (en realidad, imposición) con el Fondo Monetario Internacional.
Vale la pena escucharlo atentamente.
