GOLPE EN BOLIVIA – HIPÓTESIS 2: Las causas son ante todo endógenas

Bolivia: Esto recién comienza

 

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PEDRO CAZES CAMARERO

Montserrat Mestre sostiene, resumidamente, que el golpe de estado efectuado recientemente contra el gobierno boliviano es básicamente una conspiración de empresas y países petroleros, incluida Rusia, para evitar la explotación de los ricos yacimientos de litio que posee el país del altiplano.  Ante todo quiero llamar la atención respecto de la imagen que está implícita en la descripción de la conducta del gobierno de Evo Morales. Pareciera que esa administración estuviera conformada por un hato de ignorantes e irracionales que toman importantes decisiones por impulsos arbitrarios e inexplicables. Ello no se corresponde con la realidad.

Durante 14 años el gobierno (provisoriamente) depuesto sacó al país del altiplano de una situación de miseria extrema y lo hizo crecer a casi el 5 por ciento anual acumulativo. Esto no se basó únicamente en la distribución de las riquezas sino en la nacionalización de los hidrocarburos y la reinversión planificada del excedente. Bolivia es un país donde todavía hay mucha ignorancia, pero ésta no cunde entre el funcionariado de alto nivel. En cambio, es cierto que en los niveles intermedios ha existido un reparto contumaz de cargos entre estamentos, sindicatos, organizaciones sociales y etnias, guiado menos por las capacidades que por el intento de estabilizar el complejo paralelogramo de fuerzas y poder. Lo concreto es que en casi cinco lustros, el éxito ha sido indiscutible y alimentó cierta arrogancia peligrosa que se deslizó desde lo económico a lo político.

La revolución pacífica que intentaron realizar Morales y García Linera se basó en la ingenua convicción de que el aparato del Estado, en especial el aparato armado, constituido por la policía y el ejército, constituyen dispositivos neutros que pueden ser empleados a favor o en contra de las grandes mayorías populares, según quién detente formalmente la administración del gobierno. Como ya está demostrado una y otra vez desde la época de Marx, esto es ilusorio. Se trata de organizaciones de clase que a la primera oportunidad tomarán al gobierno popular por el cuello. Dejando de lado el caso especial de Venezuela, donde las fuerzas armadas tenían una larga (e ignorada) veta progresista, consolidada por Hugo Chávez pero anterior a éste por décadas, no hay un solo caso en el mundo de semejante evolución. Además, recordemos que en 1952, el ejército regular de Bolivia, que defendía a la rosca minera de los Patiño y Cía., fue literalmente aniquilado en batalla por las milicias mineras. No obstante, un nuevo ejército supuestamente neutral fue organizado y equipado por los gobiernos populistas del MNR, justo a tiempo para reprimir a los mineros en Catavi y Siglo XX y después asesinar al Che Guevara. Ese era el ejército que Evo quiso persuadir, con el éxito que podemos contemplar.

El socialismo indigenista boliviano generó de hecho una situación de doble poder, plagada de  sangrientos forcejeos con los fascistas de Santa Cruz, intrínsecamente inestable. Los cuadros políticos de izquierda boliviana, y también de otros países latinoamericanos, advirtieron a la conducción del MAS, durante años, que era necesario consolidar la revolución armando a las masas y reemplazando a la policía y las fuerzas armadas heredadas, aunque fuera paulatinamente, por el pueblo en armas.

En los últimos tiempos, la preparación de un golpe era un secreto a voces. Las organizaciones de masas estaban advertidas, y la creación de fuerzas fascistas de choque se realizaba a la luz del día. La coyuntura apropiada estaba cantada, era la inevitable victoria del MAS, por aplastamiento, en las elecciones; victoria que no iba a ser reconocida por la OEA, por Trump, por Macri ni por Bolsonaro, y que estaba destinada a ser la señal para el comienzo del golpe. Evo venía denunciando esta preparación desde semanas atrás, pero inexplicablemente no organizó la resistencia, no puso sus cuadros políticos y técnicos y sus familiares a cubierto y se negó a escuchar a sus aliados naturales.

Por lo tanto carece de sentido afirmar que no fue prevenido por Rusia de lo que se avecinaba, o que nada menos que los alemanes, quienes planeaban grandes inversiones, se estaban chupando el dedo a comienzos de noviembre.

En Bolivia, la explotación del litio y otros minerales estratégicos y escasos, así como de los hidrocarburos, es un asunto de estado. Pero esto no significa que sea una explotación “socialista”, designación que sirve tanto para un lavado como para un enjuague. Se trata de capitalismo de estado, en el que éste se relaciona con empresas multinacionales desde una posición de fuerza, aprovechando el conocimiento y los capitales de las mismas y ofreciéndoles una parte razonable de los excedentes.

¿Sobre qué evidencias se basa el que el golpe no tiene que ver también con los hidrocarburos y no sólo con el litio? A pesar de que la tecnología del litio va a ir lentamente ocupando un espacio creciente, el motor de combustión interna y los reactores tienen décadas por delante antes de ser desplazados. Por ejemplo China prevé medio siglo, y Europa también. Además,el litio es un reservorio de energía y no una fuente de la misma, así que el carbón y los hidrocarburos podrían mantener esa función aunque se los reemplace sobre los vehículos.

El golpe contra el gobierno indigenista tiene ante todo causas endógenas: las oligarquías locales han visto recortada dramáticamente su parte en el reparto de los excedentes, a través de la acción proactiva del estado. En otras palabras, su carácter bárbaro, ideológicamente fascista, e impregnado de “religiosidad” supersticiosa, se superpone a una cerrada negativa a reemplazar la plusvalía absoluta de la que se apoderaban históricamente, por una plusvalía relativa siguiendo el modelo capitalista más avanzado. La clase media étnicamente blanca adhiere al racismo primitivo de las oligarquías y se niega a aceptar el nacimiento de una nueva clase media de origen indígena.

Las empresas multinacionales del petróleo, el gas y el litio prefieren tratar con un gobierno ultraconservador, confesional y oligárquico que estará más dispuesto a ofrecer concesiones leoninas, que con un estado organizado y orgulloso que las trata de igual a igual. Finalmente, la geopolítica mete la cola, con europeos y yanquis alborozados aplaudiendo la caída de uno de los pocos gobiernos realmente autónomos del subcontinente.

Por lo tanto, la hipótesis de la intervención de las multinacionales petroleras (incluyendo las rusas, y por qué no, las sauditas, iraníes, etc.) contra la explotación del litio boliviano, como móvil fundamental del golpe, no se sostiene. El nuevo gobierno fascista, si logra consolidarse, no frenará la explotación del salar de Uyuni, a lo sumo se lo venderá a los yanquis, a los chinos o inclusive, de vuelta a los alemanes. ¿Cuál será la ventaja entonces de las petroleras? Por otra parte, las reservas argentinas y chilenas, tal vez no tan importantes como las bolivianas (aunque no se sabe a ciencia cierta si ello es así) podrían proveer al mercado internacional de tanto litio como sea requerido por décadas, sin contar con que son países con tecnología propia para acometer la purificación del mineral.

Quisiera adelantar además que, como dice el título de este aporte, “esto recién comienza”. Aunque sin el aporte estatal, por lo menos aparentemente, las organizaciones de masas de Bolivia han logrado ir armándose poco a poco, y probablemente varias decenas de miles de fusiles modernos, así como las tradicionales cargas explosivas, se hallen en manos de la resistencia. Hay datos que indican que los militantes del MAS están coordinando la lucha contra la reacción junto con organizaciones sindicales como la COB (que mantenía severas críticas contra la burocratización del gobierno de Evo) y con organizaciones indigenistas mucho más radicalizadas dispuestas a contribuir a formas insurreccionales probadamente eficaces en Bolivia, tales como los cortes de rutas. No está claro si un sector organizado del ejército y de la policía llegará a plegarse a la resistencia, lo cual resultaría en un cuadro de guerra civil abierta.

La renuncia a sus cargos del presidente y el vicepresidente de Bolivia, sin llamar a la resistencia contra el golpe, no parece haber desmoralizado a las mayorías. Pero es evidente que esta aventura de la ultraderecha no resultará impune: si la victoria se logra, una vez liquidado el golpe, la historia no retornará al mismo lugar. El péndulo de la democracia oscilará nuevamente hacia la izquierda, y el poder real se concentrará en manos de las mayorías.

Comentarios (2)

  1. Mikel

    No es exacto que Europa prevé “medio siglo” en prescindir de los combustibles fósiles: en 2030 (10 añitos) el 50% de la producción de energía tiene que venir de fuentes renovables (eólica, solar..) Esto es aparte del tema de la automoción privada y pública. Es una transición enorme. En el tema de la automoción el compromiso es mundial. En 2050 (ahí sí sería medio) el 100% de las fuentes tienen que ser renovables.
    Ahora bien, el último informe de los científicos alerta que no es suficiente, que si no se va más rápido,se va a superar el aumento de 2 grados de temperatura global que intenta evitar la Declaración de París de 2015.
    En los próximos cinco años (2025) el aumento será de 1,2 o 1,3 grados centígrados. Así que si queremos sobrevivir como especie que habita este planeta habrá que acelerar la transición.
    Otr punto: “el litio es un reservorio de energía y no una fuente de la misma, así que el carbón y los hidrocarburos podrían mantener esa función aunque se los reemplace sobre los vehículos”. Claro, el litio es para hacer baterías de ion litio (ojo que hay más tecnologías y la investigación avanza a toda máquina) porque hay que almacenar energía, PERO DE LAS FUENTES RENOVABLES. No ganamos nada haciendo una transición energética sólo del parque automotor, que aporta sólo el 23% de los gases efecto invernadero.
    La tecnología de las baterias HOY usa litio, pero cada vez lo irá reemplazando. Lo triste es que los países en desarrollo no podrán aprovechar el boom de la necesidad de litio.
    Los países en desarrollo tienen maravillosos sociólogos y en general pensadores de las ciencias sociales, mucho mejores que los europeos o estadounidenses, pero urgen expertos en tecnología, ahí está la batalla del futuro. Hablen de tecnología, informen a la gente, por favor!!

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  2. Ferran Barceló

    Sobre los hidrocarburos no tiene sentido, porque sobra,los precios no paran de bajar desde hace años y los productores están bajando la producción para que lo baje el precio y además, con la implantación de energías renovables, se lo van a tener que beber ..
    Las petroleras iraníes no están para alegrías, para dilapidar el dinero financiando golpes y ¡y junto a EEUU nada menos!
    ¿Los sauditas? Podrían ser. Todo el que quiera hacer una barbaridad global, les suele ir a pedir un aporte.
    No sería raro que hubiera un pool de inversores para pagar a lo golpistas.
    No dice que haya participado Rusia como estado, pero sí puede haber sabido de lo que se preparaba y se hicieron los tontos, porque aunque lo hayan planeado otros, no les a va mal. Llama mucho la atención oficial del gobierno ruso con el gobierno golpista. Contrasta mucho con la que tienen con Venezuela, que es claro que la defienden. ¿Qué ayuda han ofrecido a los dirigentes bolivianos en el exilio?
    Y los alemanes, van bastante a ciegas cuando se trata de interpretar la política de un continente (LA) que desconocen. No son como los británicos, que al haber tenido un imperio por los 5 continentes saben obtener e interpretar la información de cualquie sitio.

    Si hay caos (porque la población resiste y resistirá al golpe) en Bolivia por largo tiempo, y todo apunta a que lo habrá, la empresa alemana no se va a instalar allí a fabricar las baterías de ion litio. No habrá las suficente producción mundial para estar a punto en 2030.

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