IRÁN – TERRORISMO. Como en Argentina, en Australia se le acusa sin aportar la menor prueba.
Me ha llegado esta nota del excelente periodista catalán Rafael Poch de Feliú, especializado en política internacional. Sucede cuando aquí, en Argentina, se anuncia que próximamente se someterá a Cristina Fernández de Kirchner a un insólito juicio por su frustrado intento (refrendado por ambas cámaras del Congreso) de llegar a un entendimiento con la República Islámica de Irán para que el juez Rodolfo Canicoba Corral y el fiscal Nisman viajaran a Teherán para interrogar a los altos funcionarios y ex funcionarios del gobierno iraní a los que Nisman acusaba de haber pergeñado el atentado a la DAIA-AMIA sin la menor evidencia de ello.
Quede deslumbrado al percibir que casi todo la lectura las palabras Australia y australiano bien podían ser reemplazadas por Argentina y argentinos. Compruébenlo Uds. mismos.
21 preguntas sobre la afirmación de que Irán organizó atentados antisemitas en Australia

Está en marcha una campaña para preparar el terreno a un nuevo ataque israelí contra Irán que arrastre a Estados Unidos, anuncian diversos especialistas. (Por ejemplo Trita Parsi, vicepresidenta del Quincy Institute de Washington: LA PRÓXIMA GUERRA ENTRE ISRAEL E IRÁN SE ACERCA). Se trata de organizar una nueva guerra antes de que Teherán logre recomponer su capacidad misilística y de defensa antiaérea, presumiblemente bastante mermada en la guerra de doce días del pasado mes de junio, y también antes de que nos acerquemos demasiado a las elecciones de medio término en Estados Unidos, periodo delicado que complicaría la implicación de la administración Trump en dicha aventura criminal.
En ese contexto de precalentamiento propagandístico hay que leer dos noticias de los últimos días.

Una es la presunta amenaza de atentado iraní contra el argentino Rafael Grossi, director del organismo internacional para la energía atómica (IAEA) que tanto en el conflicto de Ucrania como en el de Irán ha sido un peón de las agencias de inteligencia occidentales, al negarse a identificar como ucranianos los ataques contra la central nuclear de Zaporiyia ocupada por Rusia, y facilitando información para los ataques que mataron en sus domicilios a una decena de técnicos y especialistas nucleares iraníes, así como sobre las propias instalaciones nucleares atacadas en Irán, que su equipo conoce con detalle por haberlas visitado en diversas ocasiones (Ver aquí: Exclusive | U.N. Atomic Agency Chief Rafael Grossi Given Security Protection Over Iran Threat – WSJ ) .
La otra noticia es la de una serie de atentados “antisemitas” registrados en Australia, después de la enorme movilización popular contra el genocidio que ese país conoció recientemente y de la aparente decisión del gobierno australiano de reconocer el estado palestino, en línea con la hipocresía de otros cómplices occidentales de la masacre israelí (Ver aquí: Australia Blames Iran for Antisemitic Attacks, Expels Ambassador – WSJ )

En este artículo la periodista australiana Caitlin Johnstone exige que se nos explique por qué favorecerían a Irán esos atentados que tan bien le vienen a Israel para justificar sus crímenes y neutralizar el despertar popular en Australia (Nota de RPdF).
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha anunciado que Canberra expulsará al embajador iraní y legislará para incluir al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC por sus siglas en inglés) en la lista de grupos terroristas. Albanese afirma que esta medida se debe a que una evaluación de la agencia de inteligencia ASIO (Australian Security Intelligence Organisation) ha concluido que Irán utilizó una «compleja red de intermediarios» para orquestar dos ataques antisemitas incendiarios en Australia con el fin de «socavar la cohesión social y sembrar la discordia».

Como era de esperarse, no se ha aportado ni una pizca de evidencia para respaldar esta afirmación, y mucho menos la enorme montaña de pruebas sólidas como una roca que se requiere para darle credibilidad a las agencias de inteligencia en un mundo posterior a la invasión de Irak so pretexto de sus supuestas «armas de destrucción masiva».
Esto no ha impedido que la prensa de Rupert Murdoch se haya vuelto loca y haya presentado la afirmación como una «revelación explosiva» de un hecho ya establecido. Tampoco ha impedido que la cadena pública australiana ABC publique un artículo de Laura Tingle con el título descaradamente propagandístico «Las revelaciones de que Irán estaba detrás de los ataques antisemitas demuestran que los tentáculos del IRGC han llegado a Australia». Las afirmaciones sin pruebas realizadas por el Gobierno no son «revelaciones», y presentarlas como tales es una mala práctica periodística.
El Gobierno israelí se ha atribuido públicamente el mérito de haber presionado a Albanese para que tomara estas medidas, después de que Netanyahu se involucrara personalmente en los asuntos australianos expresando repetidamente su indignación por los supuestos incidentes antisemitas en Australia.
En cualquier caso, aquí hay 21 preguntas que todos deberíamos hacernos sobre estas nuevas afirmaciones:
1. ¿Dónde están las pruebas?
2. ¿Podemos ver las pruebas, por favor?
3. ¿Por qué no podemos ver las pruebas?
4. ¿De qué manera beneficiaría a Irán orquestar ataques antisemitas en Australia?
5. ¿De qué manera beneficiaría a Irán «socavar la cohesión social y sembrar la discordia» en Australia?
6. Expliquen cómo orquestar ataques antisemitas en Australia promovería los intereses iraníes más que los intereses de algún otro Estado, como, por ejemplo, Israel.
7. ¿Qué agencias de inteligencia extranjeras participaron en ayudar a la ASIO a recopilar la información que utilizó para realizar su evaluación sobre la supuesta participación iraní en estos incidentes?
8. ¿Cuáles eran los nombres de todas las personas de la «compleja red de intermediarios» que supuestamente se utilizó para llevar a cabo estos ataques y que, según la ASIO, finalmente se remontaban a Teherán?
9. ¿Tiene algo que ver el anuncio de Anthony Albanese de que Irán está organizando ataques antisemitas en Australia con la severa carta que Benjamin Netanyahu envió a Albanese una semana antes exigiendo que el primer ministro tomara medidas sobre los supuestos incidentes antisemitas en Australia antes de la fecha límite del 23 de septiembre?
10. ¿Tiene algo que ver el anuncio de Albanese de que Irán está llevando a cabo ataques antisemitas en Australia con el hecho de que, según se informa, Israel está muy cerca de iniciar otra guerra con Irán?
11. ¿Tiene algo que ver el anuncio de Albanese de que Irán está llevando a cabo ataques antisemitas en Australia con el hecho de que los australianos hayan salido masivamente a las calles para protestar contra el holocausto de Gaza?
12. ¿Por qué expulsar al embajador iraní y designar al IRGC como grupo terrorista, mientras se mantiene al embajador israelí en Australia y no se hace absolutamente nada para detener al ejército israelí durante un genocidio activo?
13. ¿Qué Estado se beneficia más de los esfuerzos del Gobierno australiano por acabar con la libertad de expresión en nombre de la lucha contra los incidentes antisemitas: Irán o Israel?
14. ¿Qué Estado se beneficiaría más de fomentar las hostilidades entre Canberra y Teherán: Irán o Israel?
15. ¿Se nos pide que olvidemos la forma en que los servicios de inteligencia australianos facilitaron las mentiras que llevaron a la invasión de Irak, o simplemente que lo ignoremos?
16. ¿Se nos pide que olvidemos el hecho de que nos han mentido y manipulado sobre todo lo relacionado con Israel durante los últimos dos años, o simplemente que lo ignoremos?
17. ¿Se nos pide que olvidemos que las denuncias sobre «ataques antisemitas» en Australia han sido desmentidas como falsas o plagadas de evidentes incongruencias una y otra vez desde 2023, o simplemente que lo ignoremos?
18. ¿Se nos pide que olvidemos que los partidarios de Israel tienen un largo historial de simular incidentes antisemitas falsos con el fin de promover los intereses del Estado sionista, o simplemente que lo ignoremos?
19. ¿Cree el Gobierno australiano que todos los australianos son unos idiotas babosos?
20. ¿Cree el Gobierno australiano que todos los australianos están colocados con ayahuasca (bebida psicoactiva de los aborigenes de Amazonia. N, de RPdF)?
21. ¿Qué enfermedad mental específica, discapacidad intelectual o estado de conciencia alterado inducido químicamente cree el Gobierno australiano que padecen todos los australianos y que les llevará a aceptar como ciertas estas afirmaciones infundadas?

Por supuesto, ninguna de estas preguntas será respondida jamás por nadie con poder real. La razón por la que es la ASIO la que nos dice que esto ha ocurrido, en lugar de la policía o los periodistas de investigación, es porque se espera que la policía y los periodistas presenten pruebas de sus afirmaciones, mientras que se desdarta que las agencias de inteligencia no las presentarán jamás.
Cada vez que los poderosos nos presentan afirmaciones incendiarias sin pruebas y con consecuencias significativas, me gusta recordar a mis lectores la navaja de Hitchens: «Lo que se puede afirmar sin pruebas también se puede descartar sin pruebas».
Sin duda debe haber sido muy desinteresado por parte de los iraníes orquestar estos ataques contra sus propios intereses, únicamente para beneficiar los intereses de Israel, justo cuando cientos de miles de australianos llenan las calles para protestar contra las atrocidades genocidas de Israel y justo cuando Israel se prepara para la guerra con Irán. Son un grupo de tipos estupendos, esos iraníes. Es una pena que ahora sean terroristas.
(Publicado en : 21 Questions About The Claim That Iran Orchestrated Antisemitic Attacks In Australia – Caitlin Johnstone )
