JUAN CARLOS MONEDERO. Cofundador de PODEMOS reivindica en Tucumán el legado de Chávez y Kirchner

​​“T​​odo sería más fácil si estuvieran con nosotros Chávez y Kirchner​”

Juan Carlos Monedero en el Foro Nacional y Latinoamericano por una Nueva Independencia (Foto: web Cultura Argentina)

Juan Carlos Monedero en el Foro Nacional y Latinoamericano por una Nueva Independencia

El cofundador de Podemos, Juan Carlos Monedero, afirmó: ‘En Europa estamos pagando el precio de olvidarnos de que las luchas de ayer son los derechos de hoy, y las luchas de hoy son los derechos de mañana’

El e​x dirigente de Podemos de España, Juan Carlos Monedero, está en Argentina y ha mantenido un diálogo sobre la realidad política en el viejo y el nuevo continente durante el Foro Nacional y Latinoamericano por una Nueva Independencia, con el secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional de Argentina, Ricardo Forster. Este foro se desarrolló en Tucumán desde el lunes pasado hasta este miércoles 8 de julio.

Monedero afirmó: “En Europa estamos pagando el precio de olvidarnos de que las luchas de ayer son los derechos de hoy, y las luchas de hoy son los derechos de mañana”.

El licenciado en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid recorrió parte del pasado para entender las cuestiones del presente. “Podemos no surge por la voluntad de una vanguardia, sino que existimos porque el movimiento de los indignados, que no es una respuesta, muestra con absoluta nitidez que no queremos lo que nos están ofertando”, dijo Monedero.

Los disertantes, ambos docentes, también reflexionaron sobre el concepto de “populismo”. Según Forster, el reflejo es asemejarlo a los nacionalismos de derecha y considerar el término antidemocrático. Sin embargo, en América Latina fue discutido y se lo aplicó a los olvidados y los subalternos. “Si bien en la Argentina el primer peronismo abre las puertas a la multitud y coloca en el centro de la escena a los ‘negros’, en esta nueva generación aparece como una ruptura, como un gesto subversivo”, afirmó.

Tanto Forster como Monedero reconocieron que el punto de inflexión llegó con los procesos encabezados por Kirchner en la Argentina o Correa en Ecuador, que fueron tildados de populismos “como un gesto maldito”, según el filósofo.

Monedero expresó que el modelo populista, en un primer momento, se enfrenta e impugna lo existente, pero no se completa sin un segundo momento constituyente de reconstrucción.

Monedero: ‘Todo sería más fácil si estuvieran con nosotros Chávez y Kirchner’

En otra mesa de diálogo, Monedero reflexionó junto a John Beverley, Hugo Moldiz Mercado, Galo Mora Witt y Edgardo Mocca sobre la actualidad de la región.

Con la consigna de pensar los “Legados y desafíos de América Latina entre dos bicentenarios”, se realizó el 7 de julio un encuentro de intelectuales de América Latina, Europa y Estados Unidos, durante la segunda jornada del Foro Nueva Independencia que ha concluido este miércoles 8 de julio en Tucumán, organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional.

Monedero fue categórico a la hora de hablar de los desafíos para alcanzar una nueva independencia. “No es posible llegar a ella sin cambios profundos, y esos cambios radicales solamente surgen cuando se necesita a alguien para continuar”, afirmó el profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Durante su exposición, mencionó tres elementos que impiden lograr la independencia. Uno de ellos es “la mercantilización en todos los ámbitos de nuestra existencia”, puesto que –sostuvo– “la ley del valor llegó a ámbitos que no pensábamos que llegaría”. Otro elemento es la precarización laboral, sobre lo que acotó que, en España, “la media de duración de un contrato es de dos meses”. El tercer elemento identificado por Monedero es “vivir en urbes que no están conectadas entre sí”.

“Todo sería más fácil si estuvieran con nosotros Chávez y Kirchner”, aseveró Monedero en otro de los capítulos encendidos que tuvo su exposición. “Cuando la Argentina estaba dando pelea contra los fondos buitre, entendimos que también esa pelea era nuestra; lo mismo que hizo el pueblo griego, que, con los resultados del domingo, demostró que no tiene miedo”, comentó el español.

“Uno de los factores que ha permitido que en España hayamos conseguido para las fuerzas transformadoras la alcaldía de Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza y Cádiz es la plataforma de A

​fectados por la Hipoteca, cuyos principales impulsores fueron los latinoamericanos que fueron a probar fortuna a España y que nos enseñaron esa necesidad de juntarse para no aceptar resignadamente el modelo neoliberal”, analizó Monedero y agregó: “Por eso, es tan importante construir relatos alternativos, de otra manera sería imposible ganar esa nueva independencia todavía pendiente”.

Fuente: Foro Tucumán -web Cultura Argentina-

“Estamos sufriendo lo que padecieron los latinoamericanos”

"Estamos sufriendo lo que padecieron los latinoamericanos"

​POR MÓNICA LÓPEZ OCON / TIEMPO ARGENTINO

En el medio del enorme comedor del hotel donde están alojados quienes participan del Foro por una Nueva Independencia, el encuentro organizado por el Ministerio de Cultura de la Nación a través de la Secretaría de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional, Juan Carlos Monedero levanta su copa para brindar por el rotundo NO griego ni bien se conoce el porcentaje por el que se impuso al SI. Como uno de los miembros fundadores de Podemos, el intelectual madrileño que integró una mesa de debate sobre los desafíos de América Latina junto a Galo Mora, John Beverley, Hugo Moldiz y César Trompizy y mantuvo un diálogo público con Ricardo Forster, no puede dejar de compartir su alegría. Al día siguiente, poco después del desayuno, está listo para el diálogo con Tiempo Argentino.

–¿Qué implicancias tiene el NO griego?
–A partir de 1992 en que a través del Tratado de Maastricht que asume la deriva neoliberal, Europa deja de ser la isla de igualdad y prosperidad que se había construido desde 1945. Maastricht le enseña a Europa un nuevo proyecto político que cobra su máxima expresión en el caso griego. Por un lado nos encontramos con que el gobierno de Tsipras gana las elecciones con un programa contra la austeridad y a favor de la posibilidad de un crecimiento y, por otro, con que la Unión Europea decide castigar con dureza a un país pequeño, que apenas representa el 2% de la economía europea, con el único fin de garantizar ese plan político alternativo que llamamos neobeliberalismo lo mismo que el tratado de una constitución europea que se vio frenado por el No francés y danés. Ahora nos encontramos con que este No a las políticas de austeridad que da el pueblo griego lanza un mensaje al conjunto de la ciudadanía. Yo no creo que el mensaje sea leído sin más por las instancias europeas, por la troika, por el Fondo Monetario Internacional, por el Banco Central Europeo que ya han demostrado escaso compromiso democrático. Recordemos que sustituyeron en su momento a Papandreu por Papademos en Grecia, sustituyeron a Berlusconi por Monti. Por lo tanto, lo que pueda dar a leer Europa tiene que venir de su ciudadanía y no tanto de las instituciones que van a seguir estrangulando a Grecia. La lectura central del No griego es que existe una posibilidad alternativa si consultas al pueblo. Eso que estaba en el corazón de Europa y que habíamos abandonado regresa con el triunfo del No.

–¿No sería una posibilidad más radical para Grecia salir de la Eurozona, del euro?
–Es que el euro no pertenece a Alemania ni a los bancos, es parte del proyecto de construcción europea, por lo tanto es una decisión que compete a los europeos y no a las instancias financieras. Desde el comienzo dijimos que en el diseño de la moneda única había defectos por las exigencias alemanas para compartir el marco y en ese error de diseño era evidente que faltaba una política fiscal, una política laboral y que restringir la moneda única a cuestiones de variables monetarias como inflación, déficit o deuda o concederle al Banco Central una independencia en un momento de ortodoxia neoliberal solamente significaba afianzar un proyecto liberal contrario al proyecto originario europeo. Los promotores de ese proyecto neoliberal querrían que Grecia saliera del euro pero no lo quieren los griegos ni lo queremos el conjunto de los ciudadanos europeos. Lo que queremos es recuperar un euro que realmente esté al servicio del crecimiento y la prosperidad de los europeos y no que las dificultades se solventen expulsando a los países, porque eso marca una línea que preocupa profundamente. Y creo que este es el corazón de la discusión que tiene que ver con la memoria. Los griegos recuerdan perfectamente, forma parte de su cotidianidad política lo que ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial y el papel de la Alemania nazi en Europa y del papel que hicieron los griegos colaborando a frenar el avance alemán, lo que permite también una recuperación del frente ruso que se zanjaría con la derrota del Tercer Reich. Esta memoria le hace entender a Tsipras que si ellos salieran inmediatamente después saldría Portugal, lo que llevaría a la salida de Italia, de España y al final quedarían sólo frente a frente Francia y Alemania. En ese momento sería bastante probable que Alemania le pidiera de regreso a Francia lo que le exigió en el año ’90, cuando a cambio de concederle un tratado de paz para que fuera posible la unificación alemana, algo necesario porque hubo una rendición incondicional al terminar la Segunda Guerra Mundial. Cuando cae el Muro de Berlín y tienen que articular la unificación no hay un instrumento jurídico bueno. Pues a cambio de ese instrumento, Francia le exigió el marco y de ahí, a su vez, las exigencias alemanas. En caso de que el resto de los países saliéramos expulsados del euro por este comportamiento autoritario de los mercados financieros y del Banco Central Europeo es probable que Alemania recuperara su camino propio y esto a los europeos nos preocupa profundamente.

–¿Existen paralelos entre ciertos procesos europeos y el de los países latinoamericanos? Me refiero, por ejemplo, al hecho de que Argentina también haya dado un No a los fondos buitre.
–Sí, y cada vez más porque ciertas empresas que pueden hacer determinadas cosas en algunos países regresan a Europa y a Estados Unidos cuando los gobiernos de esos países les dificultan comportamientos perjudiciales. El modelo capitalista se ajusta siempre por el eslabón más débil y la creación de la Unasur, las sinergias construidas en América Latina en los últimos 15 años, la mayor conciencia de la ciudadanía latinoamericana después de muchos años sabiendo lo que significan corralitos, riesgo país, cierre de hospitales públicos, privatización de la enseñanza ha generado una conciencia que sostiene gobiernos que tienen detrás un pueblo ayudándolos a soportar los embates del capitalismo financiero inclemente. Eso hace que haya regresado a otros lugares donde el eslabón ahora es más débil como Europa donde no hay una acción colectiva desde Mayo del ’68. Eso implica que la ciudadanía se acomodó al bienestar y se olvidó que las luchas de ayer son los derechos de hoy y que las luchas de hoy son los derechos de mañana. Por eso, cuando ha habido ajustes no han tenido herramientas para enfrentarlos y han entrado en shock. No es extraño que los gobiernos de cambio en Europa sean gobiernos que conozcan de la situación latinoamericana porque hemos aprendido de estos procesos de sufrimiento neoliberal y también hemos aprendido cuáles son las herramientas para salir. Una de ellas es la contundencia frente a las exigencias siempre llenas de chantaje de los sectores neoliberales. La diferencia es que en Europa no estábamos acostumbrados a que los gobiernos chantajearan a nuestros pueblos y de alguna manera estamos aprendiendo en carne propia lo que sufrieron desde los años ochenta los gobiernos latinoamericanos.

–Usted ha dicho en una entrevista que en el mundo se venden cada vez más libros de autoayuda pero que hay una sola forma de autoayuda colectiva que es la política. ¿Estamos volviendo de la despolitización de los ’90 en que nos vendieron que la política es algo malo?
–Creo que hay un problema de fondo en las democracias occidentales y es que entendimos la democracia representativa como la delegación absoluta de la política, los partidos se convirtieron en empresas y trataban a los ciudadanos como clientes. Las dictaduras acabaron con los partidos políticos “díscolos” que coincidían básicamente con los partidos de izquierda y eso hizo que la ciudadanía se reinventara desde otros espacios y entonces se encontró con procesos de politización que no estaban tan marcados por los propios partidos políticos. Se encontró con la posibilidad de pensar la política más allá de los partidos políticos. Allí apareció una posibilidad virtuosa porque la política tiene que ver con las metas colectivas que tenemos que cumplir. La política es la herramienta social que tenemos para articular la falta de coincidencia entre los intereses individuales y los colectivos. Por eso le entregamos a la política la herramienta del poder para gestionar. El problema se plantea cuando los partidos bastardean esas herramientas y la tensión entre lo individual y lo colectivo se dirime a favor de los sectores individuales. La propuesta de la autoayuda es una propuesta de fragmentación lo mismo que la de tratarnos como clientes y no como ciudadanos o la de relegar al Estado y entregarle al mercado la asignación de cualquier bien o servicio, incluso los bienes comunes. Hoy estamos reconstruyendo la idea de la política como herramienta de lo colectivo. La actitud de la Argentina de frenar a los fondos buitre adelanta discusiones que estamos teniendo ya en Europa. En España, por ejemplo, nos encontramos con fondos buitre que han comprado vivienda social, que compran deuda, que compran terrenos y que luego, gracias a las leyes que se lo permiten, dinamitan el estado social. La actitud de Cristina Fernández frente al juez Griesa marca un camino a seguir por parte de los gobiernos. La pelea que inició Argentina creo que es una pelea en la que nos vamos a encontrar los demócratas europeos. Por eso he dicho que estar con Cristina era la posibilidad de estar con la democracia y eso es lo que digo ahora de Grecia. Estuvimos con Cristina Fernández y ahora con Grecia porque cuando nos toque a nosotros no queremos estar solos.

–¿Cómo ve el futuro inmediato de América Latina?
–Amenazado, pues se han juntado tres elementos que debilitan. Uno tiene que ver con la pérdida de algunos liderazgos como el del presidente Chávez y el de Néstor, pero también estoy pensando en Lugo y estoy pensando en Lula. El otro está relacionado con que la gestión de gobierno debilita porque pasada una década de desarrollar determinadas políticas la exigencia de la ciudadanía crece y con ella la posibilidad de que crea que puede haber una salida en gobiernos alternativos y eso debilita a los gobiernos de cambio. En tercer lugar, creo que hay una ofensiva muy fuerte por parte del modelo neoliberal. La aventura que inició George Bush en Oriente Medio salió muy mal y eso ha generado en Estados Unidos la idea de querer recuperar lo que ellos entienden que es su patio trasero y por eso vemos una voluntad clara de volver a controlar a la región.

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