El paradero de Snowden y una inquietante conjetura
Me escribe Caíto, alías Cicuta, que impide que viva feliz mamando 678 (Uy, me lo estoy perdiendo, y es que tengo un trabajo atrasado). Me manda un texto de Diego Martínez, un muy buen periodista al que no tengo el gusto. En un momento, Martínez era o parecía ser el discípulo dilecto de Verbitsky, pero algo pasó. Aunque debió haber algo más, seguramente ayudó que Martínez fuera elegido delegado por…
