CASO NISMAN. Ya ni sufrir se puede
A mi la frase de Arroyo Salgado acerca de que a su ex no solo lo asesinaron, sino que se trato de «un magnicidio de proporciones desconocidas», me reventó el marote. No sé por qué, me recuerda el gerundioso título de una novela de Laiseca, «Matando enanos a garrotazos». Una cuestión de géneros Ya ni sufrir lo dejan a uno Por Teodoro Boot* El año empezó de la mejor…
