FRANCISCO esperó a que Jesús resucitara para morir. Sus últimas actividades.
Lo más importante de las grandes personalidades que dejan este mundo es su legado. Y siempre me parece más interesante lo que ellas hicieron y dijeron antes de diñar que la catarata de palabras que se vierten sobre su ataúd. No conozco a ningún periodista más allegado y exégeta de Jorge Mario Bergoglio que Lucas Schaerer. Al morir el Papa, busqué en su guatsáp escritos suyos y no los hallé. Y es que Lucas lo quería con locura, por lo que comprendo que no haya encontrado palabras para expresar su dolor. En cambio encontré su relato de las últimas actividades del pontífice en sendas notas publicadas en el portal de C5N los pasados miércoles 16 y viernes 18.
A mi modo de ver, constituyen todo un documento, Lucas, es evidente, no creía, no quería creer que Francisco se estuviera extinguiendo. Abogaba, rezaba por un bonus track, una yapa, un tiempo suplementario que le permitiera encabezar el jubileo. El golpe debió haber sido terrible.
Transcribo ambas notas.
El bonus track de Francisco, en su Semana Santa más difícil

La canonización de un joven influencer, lo que queda del Jubileo y la unificación de las Pascuas con los ortodoxos luego de mil años de división.
Estos episodios vienen de a poco pero cada vez más. Al mes de su internación una foto de él, de atrás, sin verse todo su rostro, rezando en la capilla del policlínico, luego de 38 días (su cuaresma personal) salió al balcón del Gemelli. Anunciaban que daría una bendición. Descolocó. No fue así. Le dedicó unas palabras, a una mujer de unos 72 años que llevaba un ramo de rosas amarillas para él. Devolvió el gesto como un caballero de la milonga tanguera al fin del mundo. Sólo se dirigió a ella delante de todo el mundo.
También firma decisiones de gobierno, lee y distribuye tareas. De hecho, se anunció que Francisco preparó las meditaciones del próximo Viernes Santo, que serán dadas a conocer este mediodía, y es él quien elige los cardenales que delega las ceremonias por la Semana Santa.
Para el Jueves Santo, la Misa Crismal, se celebrará a las 9:30 en la Basílica de San Pedro y será presidida por el cardenal Domenico Calcagno, presidente emérito de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA).
El Viernes Santo, a las 17, será el cardenal Claudio Gugerotti, prefecto del Dicasterio para las Iglesias Orientales, quien oficiará la celebración de la Pasión en la Basílica Vaticana.
Mientras que el tradicional Vía Crucis, previsto a las 21:15 en el Coliseo, será encabezado por el cardenal Baldassare Reina, vicario general del Pontífice para la diócesis de Roma.
Jubileo y canonización
Retomó los llamados telefónicos. Es un milagro. Pone todo de sí y las oraciones lo sostienen. Es un bonus track, una pista extra, de Dios. Francisco es como el gaucho “duro de pichar”, dice el poema épico argentino, el Martín Fierro, por eso es Francisco fierrazo.
Vivió su propio velorio. Algunos, los encumbrados del clero nacional e internacional, lo daban por apagado. Hasta algún arzobispo “francisquita” anunciaba su partida. Daban misa como despedida. Los corresponsales extranjeros en la misma tónica invadieron Buenos Aires. Los sorprendió el Espíritu Santo otra vez. Un colega argentino, tan popular en una radio AM y en TV, agitaba partes médicos falsos. Lo informaba un cardenal argentino en la Curia Romana. Todo cayó en saco roto. Tan parecido a febrero de 2013 cuando negaban que Bergoglio fuera elegido Sucesor de Pedro. Pero lo es.
Sus desafíos
Tras las pascuas, su próximo evento culmine es el 27 de abril. La canonización del más joven de los santos. El influencer italiano Carlos Acutis. Un santo de la Era digital.

Francisco quiere alcanzar todo el Jubileo, el año especial que cada 25 años encabezan los Papas, y el Vaticano es el centro de la escena del mundo católico, que hoy expresa 1400 millones de bautizados, 200 millones más que cuando llegó al Vaticano. África es esperanza de vocaciones y bautismo masivos, pero también existe el caso inaudito de Francia, y sobre todo el continente mariano y peregrino, América, donde aún lo espera su madre patria y los charrúas, como el actual embajador uruguayo en la Santa Sede, Guzmán Miguel Carriquiry Lecour.
Francisco para el 2026 sueña con realizar las Pascuas unificadas con los cristianos ortodoxos, aquellos que se alejaron del obispo de Roma hace mil años atrás, para constituir sus propios líderes en Constantinopla o en Moscú.
Cuánto tiempo tiene su bonus track sólo Dios sabe. Él no le afloja. Quiere más.
El mensaje del papa Francisco en el Viernes Santo: «La economía de Dios no mata ni aplasta»
El sumo pontífice no estará presente el tradicional Vía Crucis llevado a cabo en Roma debido a su cuadro de salud, pero compartió las reflexiones escritas que se leerán en la celebración.
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«En el camino de la cruz nuestro rostro, como el tuyo, puede volverse finalmente resplandeciente y derramar bendiciones. Has grabado en nosotros la memoria, presentimiento de tu regreso, cuando nos reconocerás con la primera mirada, uno a uno», publicó Francisco en su cuenta de X donde dejó un enlace con la reflexión completa.
Hasta el momento, el Vaticano no confirmó de manera oficial la presencia del Papa los distintos eventos que se llevan a cabo durante la Semana Santa. El jueves, Francisco quiso continuar con la tradición que comenzó los Jueves Santos y estuvo en la cárcel de Regina Coeli, en el barrio de Trastevere donde estuvo con 70 presos.


