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IRÁN-IRREVERSIBLE. Asesinatos de Jamenei, altos funcionarios y más un centenar de niñas impiden a Trump retroceder

Es previsible que el sionismo impulse la ejecución de atentados de falsa bandera para seguir demonizando a Irán.

Tal como venía denunciando Charlie Kirk desde hacia lo menos un mes antes de que lo asesinaran y como siguen denunciado otros pilares de la campaña que le permitió a Donald Trump regresar a la Presidencia como el periodista Tucker Carlson y la ex congresista Marjorie Taylor Greene, el Presidente no ha podido, querido o sabido librarse del abrazo mortal del Estado de Israel. Entre otros mucho$ motivo$, porque Netanyahu y su pandilla de mataniños lo tienen agarrado de las tarlipes a causa por sus retozos con púberes provistas por Jeffret Epstein y Ghislaine Maxwell, ambos coludidos con el Mossad.

Quizá Trump quisiera repetir la llamada «guerra de los 12 días» del pasado mes de junio: bombardear a Irán y retirarse, pero la matanza de alrededor de un centenar de niñas en una escuela del sur de Irán, como del ayatolá Jamenei, altos jefes militares y el ex presidente Ajmadinejad, lo han vuelto imposible.

La guerra solo beneficia a los nazisionistas empeñados en la construcción de un Gran Israel (Eretz Israel) desde el Nilo hasta el Eúfrates, a expensas no sólo de la población palestina, sino también de extensas áreas de lo que hoy es Siria, Irak, Jordania, Líbano y Egipto. Una política expansionista que tiene en el Irán chií, el corazón de un frente de resistencia que, también es posible aventurar, lejos de desaparecer, crecerá insuflado por el odio que Israel ha despertado en todo el planeta y en especial entre los más de 2.000 millones de musulmanes, una cuarta parte de su población.

Trump fue arrastrado por Israel a la guerra y se comportó de manera harto artera (lo que los ibéricos llaman «una `puñalada trapera») pues las negociaciones entre sus representantes y los de Irán en torno al programa nuclear de Irán (que nunca se propuso construir armas nucleares, lo que está expresamente prohibido por sendas fatuas de los ayatolás Jomeini y Jamenei) estaban a punto de dar resultados positivos, tal como explica aquí el canciller de irán.

Netanyahu y su gobierno no pueden sino huir hacia adelante, pues de no hacerlo serían condenados por corruptos por el propio aparato de su justicia doméstica, del mismo modo en que están siendo condenados por genocidio por la Corte Penal Internacional.  Así las cosas, se salen de la vaina por usar parte de su armamento atómico (las estimaciones más conservadoras son de no menos de doscientas bombas) y devastar Irán hasta regresarlo a la edad de piedra… lo que ha resquebrajado al movimiento MAGA por ser totalmente ajeno a los intereses de la inmensa mayoría de los estadounidenses, incluidos los de quienes apoyaron a un Trump que prometía no sólo no iniciar guerras, sino también acabar con aquellas en que los Estados Unidos estaba directa o indirectamente involucrado, como es el caso de Ucrania.

En las encuestas Trump está perdiendo popularidad y de no producirse un «cisne negro» (algo inesperado como por ejemplo que insista y esta vez consiga mediante un autogolpe o evitar las elecciones de noviembre o cometer fraude), las perderá.

Lo que traerá consecuencias mundiales y también en Argentina. No sólo porque Milei es un lacayo de Trump,  sino porque el encarecimiento del petróleo y el gas acelerarán la inflación tanto en los Estados Unidos  como en Argentina, pulverizando aquí la única bandera que Milei mantiene en pie con algún éxito.

Los asesinatos de Jamenei, familiares e importantes funcionarios (y de figuras tan significativas como el ex presidente Majmud Ajmadinejad) , y más de un centenar de niñas, todos atribuidos a Israel, hacen que esta historia sea irreversible.

Por lo pronto y tras algunas vacilaciones, Trump se ha revelado como un lacayo de Netanyahu. Milei lo es de ambos, un lacayo al cuadrado, lameculos,  y hay una larga lista de sus funcionarios, comenzando por Patricia Bullrich, que lo son al cubo, vasallos y socios del sionismo. Por lo que es previsible que recrudezcan las persecuciones contra quienes solemos recordar que no hay ni el menor indicio que no haya sido fabricado tanto de que Nisman pueda haber sido asesinado como de que Irán haya instigado o participado en los bombazos que derruyeron a la Embajada de Israel y a la DAIA-AMIA con el saldo de más de cien muertos.

En cambio, no es previsible que Irán impulse atentados en Argentina como se han puesto a decir a coro los medios cómplices del sionismo (que son casi todos) aunque si, desgraciadamente, que haya algún ataque de falsa bandera que permita seguir demonizando a Irán y a quienes no dejamos de  denunciar a los genocidas.

Otra posibilidad que da miedo siquiera mencionarla, es que el genocida Netanyahu utilice armamento nuclear, lo que abriría las puertas del infierno, y la posible extinción de nuestra especie. Es muy capaz.

Mientras el presidente argentino se jacta de retrotraer a la Argentina a fines del siglo XIX, hace 77 años Albert Einstein, que si había una tercera guerra mundial, la cuarta se libraría con palos y piedras.

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