VENEZUELA: Si Trump ordena el ataque caerá en la trampa preparada por el Estado Profundo
La pregunta correcta no es cuánto tiempo durará Maduro, sino cuánto durará Trump

Tras meses de aumento de la tensión militar alrededor del Venezuela, el 16 de noviembre el presidente estadounidense abrió la puerta al diálogo. El viernes 21, Trump volvió a declarar en una entrevista con la Fox que hablaría «en un futuro no muy lejano» con el presidente venezolano. La buena disposición al diálogo por parte de Caracas fue inmediata en cada oportunidad que Trump lo mencionó.
Pero algo debió pasar en la interna del poder estadounidense —en la cual Donald Trump está muy lejos de tener margen de maniobra—, porque poco después, la Administración Federal de Aviación de EEUU, emitió un comunicado advirtiendo a las aerolíneas comerciales del riesgo de operar en la región de Maiquetía (SVZM) en todas las altitudes «debido al deterioro de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela o sus alrededores». La advertencia avisa del peligro de sobrevolar la zona (espacio aéreo de soberanía venezolana) «a cualquier altitud», tanto para las aeronaves, como para los aeropuertos y las aeronaves en tierra, y tanto en el despegue como el aterrizaje.
El aviso entró en vigor el 21 de noviembre a las 17:43 UTC (12:43 en Washington) y estará vigente hasta el 19 de febrero de 2026 a las 23:59 UTC. No hay que ser un genio para advertir que se están anunciando tres meses de ataques en el espacio aéreo de soberanía venezolana, que alberga el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, a 37 kilómetros de Caracas.
De ser así, vale la pena leer lo que el profesor italiano Pino Arlacchi, ex Vice Secretario General de la ONU, escribió el 19 de noviembre en una nota publicada en L’Antidiplomático: «la pregunta correcta, entonces, no es cuánto tiempo durará Maduro, sino cuánto durará Trump. El ataque es otro golpe anti-Trump que el Estado Profundo se ha marcado en su haber».
Arlacchi explica que recientemente ha estado en Venezuela, invitado para asistir a un foro internacional de 56 países: «fui testigo de la absoluta irrelevancia de esta señora [María Corina Machado], cuyos planes subversivos la habrían llevado a la cárcel en cualquier país europeo. Solo vi manifestaciones patrióticas masivas, compuestas por chavistas que se mezclaban por primera vez con quienes hace unos años animaron las protestas de Guaidó, López y Machado. Sin embargo, [estos] crearon una obra maestra: trabajando al servicio de Rubio y Trump, lograron estimular una reacción antiimperialista tal que transformaron una milicia de autodefensa ciudadana compuesta por ‘solo’ 5 millones de chavistas, en una fuerza de choque de 8 millones de patriotas bien armados que entrenan cada semana».
