SIRIA: Lo primero que muere en una guerra es la verdad (con un video imperdible)

Transcribo debajo dos despachos, uno de ayer y otro de hoy, ambos referidos a Siria y la crisis humanitaria que viven muchos sirios, particularmente quienes viven el norte y oeste de la ciudad de Alepo, que el Ejército Nacional Sirio, ayudado la aviación rusa, procura reconquistar de las manos del Estado Islámico y la organización que hasta hace unos pocos meses se llamaba Al Nusra, se reivindicaba como parte de Al Qaeda y era militarmente asistida por Israel.
El despacho que leí ayer me dejó un pésimo sabor de boca porque en ningún momento aclara quienes fueron los canallas que bombardearon una escuela, pero hoy por la mañana vi y escuché a los padres y maestros de los chicos masacrados (al parecer, una bomba cayó en un aula repleta de niños, acaso fueran cincuenta, matando a veinte y mutilando al resto) y decían que habían sido los extremistas, es decir los takfiristas, a quienes además acusaban de utilizar bombas de gas cloro.

wag_the_dog_ver1La manipulación de la realidad por la prensa global se complementa con la ejecutada por algunas organizaciones supranacionales supuestamente neutrales. El video de un supuesto rescate de un herido en los bombardeos de Alepo por parte de los Cascos Blancos recordó al niño de 5 años fotografiado … por los mismos yihadistas que días antes habían degollado a un chico palestino de 12 años acusándolo de informar de sus posiciones al ejército sirio.
A pesar de lo trágica que es la situación, el video de los Cascos Blancos (evidentemente tomado con un celular por quien quería denunciar el embuste) recuerda automáticamemte a Wag the dog, la nexcelente película que se estrenó en España como La cortina de humo, y en Argentina como Mentiras verdaderas.
¡Asi se escribe la historia!

Aquí, más sobre los videos falsos de los Cascos Blancos.

Denuncian bombardeos contra chicos en escuelas y hospitales de Siria

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) denunció hoy que los niños de Siria están expuestos a bombardeos en sus viviendas, escuelas y hospitales, lo que ha causado la muerte de al menos nueve de ellos esta última semana.

«Ha sido una semana horrible para los niños sirios, que viven y mueren bajo los bombardeos ininterrumpidos de colegios, casas y hospitales», destacó Geert Cappelaere, director del Unicef para la zona de Oriente Medio y el Norte de África.

«Hemos visto imágenes de niños tratados por síntomas de asfixia en el este de Alepo. Poco después, el hospital Al Bayan es bombardeado y madres aterrorizadas llevan a sus hijos al sótano mientras niños enfermos son sacados de las incubadoras para ser llevados a un lugar seguro», añadió Cappelaere.

El representante señalo asimismo que ya no hay hospitales operativos en el este de Alepo, donde 100.000 niños están atrapados por el cerco de las fuerzas gubernamentales, lo cual restringe también su acceso a alimentos y medicinas, según la agencia de noticias EFE.

Estos niños «necesitan de los hospitales para permanecer con vida», aseguró.

Asimismo, el representante de la ONU destacó que «los niños no deben morir en hospitales y en escuelas debido a las bombas», haciendo referencia a los ataques contra dos escuelas del oeste de Alepo, una en las afueras de la capital, Damasco, y otro centro educativo en la provincia de Idleb (noroeste).

Este año, la ONU ha documentado 84 ataques contra escuelas en Siria, en los que han muerto 69 niños.

El director regional del UNICEF pidió a las partes en conflicto que no bombardeen escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles, pues ello «contraviene la ley internacional y puede representar crímenes de guerra».

Rusia acusó a la ONU de sabotear las negociaciones por Siria

Rusia acusó hoy abiertamente al enviado especial de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, de sabotear las negociaciones entre Damasco y la oposición, y argumentó ante el Consejo de Seguridad que son los «terroristas» que resisten al norte y oeste de Alepo quienes han creado una crisis humanitaria en esa ciudad, otrora la más poblada de Siria, no sus bombardeos.

«La ONU, en la persona de su enviado especial, Staffan de Mistura, sabotea desde hace más de un año la resolución 2254 que estipula la celebración de negociaciones sirias sin condiciones previas», dijo el canciller ruso, Serguei Lavrov, a la prensa en Minsk, Bielorrusia.

Tanto Rusia como Irán instaron en varias ocasiones al enviado especial De Mistura a que reactive los esfuerzos diplomáticos para el reinicio en Ginebra de las negociaciones de paz «sin condiciones previas», informó EFE.

Pero Lavrov aseguró que «probablemente, al gobierno no lo quede otra opción que aceptar la iniciativa de la oposición patriótica (opositores internos en Siria que no apoyan a los rebeldes armados) y organizar el diálogo sirio».

A finales de abril la Comisión Suprema para las Negociaciones, principal representante de la oposición siria en Ginebra, abandonó las tratativas con la exigencia de que Rusia y Damasco cesaran toda acción militar en Alepo.

La aviación rusa había suspendido hace más de un mes los bombardeos contra Alepo, pero la semana pasada lanzó un nuevo ataque masivo contra las posiciones yihadistas en el norte y este de la ciudad.

Al respecto, Lavrov subrayó que Moscú apoya «la celebración de esa reunión en Damasco» y opinó que el gobierno sirio aceptará la propuesta opositora.

Pero mientras se busca una salida política a la insostenible situación, la discusión en la ONU sobre la guerra en Siria fue atravesada por el costado humanitario. De hecho, casi un millón de personas en el país árabe viven actualmente en áreas bajo sitio, el doble que hace seis meses, alertó ayer el jefe humanitario de Naciones Unidas, Stephen O’Brien.

Tras deplorar «el sufrimiento de los civiles en Alepo y en toda Siria», donde «el horror es algo usual», O’Brien agregó que la muerte de más de 750 hombres y mujeres de personal médico mostraba «un desprecio repugnante y descarado por el derecho internacional humanitario».

El embajador sirio ante la ONU, Bashar Jaafari lo cruzó, al acusarlo de omitir en su ponencia toda mención «a los grupos terroristas» -como Damasco llama a todos los rebeldes armados- y aseguró que su gobierno «abrió seis corredores humanitarios para los civiles y dos rutas para los hombres armados que quieren salir de Alepo oriental».

«Sin embargo, los terroristas no salieron y (a pesar de sus promesas de dejar salir a unas doscientas personas, a la postre) no dejaron que los civiles se fueran y los tomaron como rehenes y escudos humanos», precisó.

Todos los bandos en Siria dicen querer la paz, pero los combates siguen profundizándose.

Este fin de semana, por ejemplo, más de 40 civiles perdieron la vida en distintas partes del este de Alepo, controlado por la oposición, entre ellos numerosos niños.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, una ONG opositora con sede en Londres, los combates continuaron hoy en tres barrios con un saldo de al menos ocho rebeldes muertos, entre ellos un «emir» militar del Movimiento Islámico de los Libres de Sham, un grupo yihadista radical.

Desde el comienzo de la guerra siria, hace más de cinco años y medio, más de 300.000 personas murieron y más de la mitad de la población tuvieron que abandonar sus hogares y buscar refugio dentro o fuera del país.

Comentarios (2)

  1. Joaquín BERTRAN

    ES UNA TOTAL MENTIRA, una frase hecha, sin sentido y sin profesionalismo alguno. Una guerra, no es solamente una «tragedia», como suelen calificar algunos neófitos, sino que también puede ser un hecho heroico y absolutamente justo y necesario. Es por eso que resulta una aberración sostener que «lo primero que muere en una guerra es la verdad». En una guerra lo único que vale y que representa el objetivo fundamental, es alcanzar la victoria. Para lograr tal fin, todos los recursos son válidos. Así lo preconizó el experto y «filósofo de la guerra» Carl Clausewitz en su libro «Acerca de la guerra», o «De la Guerra», donde dice enfáticamente que «el soldado tiene la obligación de recurrir a cualquier medio a su alcance, a cualquiera, para ganar la guerra». Mientras que el presidente de la Nación, general Juan Domingo Perón, en el acto de entrega de sables a los nuevos generales, el 4 de enero de 1952, dijo (textual): «El conductor conduce, y si para conducir tiene que echar mano de ciertos recursos, debe hacerlo. Lo que él tiene que hacer es llevar su tropa a la victoria. Ser conductor, señores, es una tarea extremadamente difícil para querer todavía hacerla con extremas fiorituras o figuras retóricas». De manera que, durante el desarrollo de una guerra, es indispensable mantener alta la moral de la población, factor sumamente importante, y si para ello hay que tergiversar la verdad, se tergiversa, y no es pecado hacerlo, sino que está absolutamente justificado. Ningún contendiente va a reconocer jamás, mientras la guerra está en vigencia, que «estamos perdiendo», aunque sea cierto, so pena de ser considerado un traidor a la patria. Por eso, durante la guerra se impone la censura y solo se publican las noticias que provienen de los comandos correspondientes. Actuar así no puede ser calificado de «triunfalismo» ni de falsedad, como la nefasta izquierda acusó a la conducción de la guerra de Malvinas. Indudablemente, quienes así se manifestaron y aún continúan haciéndolo, entre quienes hay muchos políticos y gente del gobierno, además de ignorantes constituyen una cáfila imbuida de mala fe, espíritu antinacional y solamente movidos e inspirados por su detestable y repudiable ideología.

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