China lanzó los ensayos clínicos para su primera vacuna contra el coronavirus, desarrollada por la principal experto militar en bioguerra militar del país y su equipo. La generala Chen Wei, investigadora principal, anunció anoche que Beijing ha otorgado permiso para comenzar las pruebas, y se señaló que se preparará su producción “a gran escala”, de acuerdo a un comunicado emitido por la Academia de Ciencia Militar de este país.

«La vacuna es el arma científica más fuerte para acabar con el coronavirus», dijo el experto en bioguerra a la cadena estatal CCTV.

«Si China es el primer país en inventar tales armas y con patentes propias, esto señala el progreso de nuestra ciencia y resalta la imagen de un país gigante».

La nueva vacuna Recombinant Novel Coronavirus se desarrolló con éxito después de más de un mes de investigación, incluido el estudio de las vacunas contra el ébola. Chen, también especialista líder en vacunas de ingeniería genética en China, desarrolló un aerosol médico durante el brote de SARS en 2003. El producto evitó que alrededor de 14.000 trabajadores médicos contraigan el virus, según otro informe de los medios estatales.

Hablando de luchar contra el nuevo coronavirus, Chen dijo: «La epidemia es como una situación militar. El epicentro equivale al campo de batalla«.

El experto de 54 años, también comandante general del Ejército Popular, ha estado trabajando en la vacuna contra el coronavirus desde que llegó a Wuhan el 26 de enero, según la prensa.

«La epidemia es como una situación militar. El epicentro equivale al campo de batalla». Chen Wei.

 

Chen y su equipo ya estaban desarrollando una forma más rápida de detectar el coronavirus COVID-19 desde una carpa en el epicentro, el 30 de enero, según un informe oficial de China.

La noticia llega cuando Beijing reportó hoy solo un nuevo caso en comparación con los 15.152 que se reportaban hace solo cinco semanas. Sin embargo, el número de muertes e infecciones en Europa continúa aumentando.

De esta forma se entiende que se «ha frenado la propagación del patógeno«, pero persiste la preocupación de que lleguen casos desde el extranjero, ya que en China hay un promedio de 20.000 personas que vuelan hacia el país diariamente.

En un cambio de roles, Beijing ahora exige que casi todas las llegadas internacionales, entren en cuarentena durante 14 días en hoteles designados.