ALBERTO SZPUNBERG y su legado inequívoco: solidaridad con el pueblo palestino
Acabo de recibir esto. Como ya escribí en su momento quise mucho a Alberto, y lo recuerdo con infinito cariño. Protegió a mi esposa en aquellos tremendos meses de mediados de 1976, me ayudó a reconvertirme en periodista en el exilio barcelonés, me regaló mi primer auto, un desvencijado Mini Morris 850 fabricado en Pamplona, y lo frecuenté cuando vivía en la apuntada dirección de San Telmo gracias a que…
