JUAN CARLOS CIBELLI. Incansable luchador de la zona sur del GBA, fundador de la guerrilla del FAL y amante de Cristina, “la mejor de todas”

No conocí al occiso, pero mi hermano Víctor me ha hablado maravillas de él; me dijo que habían militado juntos con mi recordado hermano Luis (ambos, Juan Carlos y Luis habían perdido la visión de un ojo pero veían a lo lejos) en el sur del Gran Buenos Aires. Más que suficiente. Después me llegó un escrito de su hija Laura, que transcribo a continuación de lo publicado por AnRed (Agencia de Noticias RedAcción), y por fin, la breve semblanza que hizo de él en La Señal, Jorge Pérez, otro de los fundadores del FAL, que se refirió entre otras cosas a la influencia que ejerció en ellos Gustavo Rearte, dirigente sindical jabonero y fundador del MRP (Movimiento Revolucionario Peronista). Subo las notas con tardanza, pues Cibelli murió la semana pasada. Veo en su biografía que de joven vivió en una pensión de mi barrio, Montserrat (a una cuadra de Coordinación Federal, brrrr), que fue un gran militante de La Bancaria, del Grupo Praxis, de la izquierda revolucionaria, que abrevó en el anarquismo y que por fin se hizo seguidor de Cristina, y muy respetuoso del Papa Francisco. Toda una vida de lucha junto al pueblo.

Falleció Juan Carlos Cibelli, fundador del Frente Argentino de Liberación (FAL)

 

Juan Carlos Cibelli fue miembro del grupo “Praxis” de Silvio Frondizi, fundador de las FAL y coordinador del Movimiento de Unidad Popular (MUP).


Pero olvidaron / de borrar / las huellas / que mis pasos marcaron / en tantas calles y caminos del mundo.

Dardo Sebastián Dorronzoro

POR PATRICIA RODRÍGUEZ / ANRed

Juan Carlos Cibelli, nació en 1935, en Chivilcoy, provincia de Buenos Aires. Su madre fue una maestra rural de quien aprendió el pleno sentido de la justicia, y su padre un chacarero que le hablaba sobre las reivindicaciones obreras de Perón.

Para el año 1953 se había recibido en la Escuela Normal Mixta, donde había demostrado una profunda inclinación  por la Literatura y la Filosofía. Tanto es así que decide viajar a Buenos Aires para estudiar Filosofía. Consiguió trabajo en la sucursal 16 del Banco Provincia, en Alsina y San José, y se instaló en una pensión de capital. Aquella fue una experiencia muy rica, no sólo por el acceso a mucho material bibliográfico, sino por la posibilidad de vincularse con gente de todo tipo. En la pensión conoció a quien lo conectaría con el grupo “Praxis” de Silvio Frondizi, una verdadera escuela de formación de cuadros.

Juan Carlos Cibelli comenzó a militar en el banco. Lo eligieron delegado de la sección y había empezado a trabajar en La Bancaria, participando en su organización. En el año 1958, la Asociación Bancaria dio la orden de tomar las sucursales y la única sucursal tomada fue la de Cibelli. Las fuerzas represivas ingresaron en el edificio y se lo llevaron junto a otros empleados. Los trasladaron encadenados y custodiados con fusiles a Campo de Mayo.

Luego, para el 62′ armó junto a sus compañeros un comité de huelga que llevó adelante la histórica huelga de 62 días. Se reunían cada media hora y volvían a dispersarse, y así todo el día, para impedir funcionar a los bancos.

En la sucursal donde trabajaba, el jefe lo transfirió a la sucursal Lomas de Zamora en castigo, y de esa forma dejó de militar en la capital para hacerlo en zona sur. En la regional había unos 19 militantes, pero sobresalían dos: el gordo Lemar, que era profesor del Instituto de Lomas, y Ricardo, un estudiante, que marcó a fuego los orígenes de las FAL.

La militancia era similar a la de capital. Repartían los periódicos y los sábados discutían la realidad nacional, cada hecho ocurrido en la semana. Y después realidad internacional. Los domingos los dedicaban a la formación integral: Economía, Filosofía y Política. Para esa época conoció a su compañera de vida, quien fue su auténtico cable a tierra.

Sufrió persecución, secuestro, cárcel y tortura, pero jamás cantó nada.

Cibelli en la cárcel.

En 1958 se lleva a cabo el congreso de “Praxis”, para definir una estrategia. La zona sur tenía una postura propia, diferente y contraria a la de la dirección. Pretendían continuar con la formación teórica, pero profundizando el contacto con la clase. Además agregaban un punto clave: que a la militancia había que añadirle algunas acciones de tipo militar. Partían de la premisa que los militantes iban a participar, en algún momento, de un movimiento insurreccional. Esto ocasionó la ruptura con “Praxis” y luego de una reunión en una casillita de la Salada, de la tía de Lemar, cinco integrantes, entre ellos Cibelli, fundaron la organización que aspiraba a disputar el poder a la burguesía en nuestro país. Nacían las FAL (Frente Argentino de Liberación).

Durante el año 1962 llevaron a cabo la primera acción, el robo de armas en el Instituto Geográfico Militar. Primero se le encargó a dos colimbas del grupo que robasen la llave de la sala de armas, le hicieran un molde de plastilina y la duplicasen. Después, Cibelli sacó fotos del interior, chequeando que todas las informaciones fueran correctas. La acción se hizo sin problemas y con la prolijidad pensada.

Luego comenzaron a pensar el aprovisionamiento financiero, porque se necesitaba que la organización comenzara a crecer en infraestructura. Así, por medio de militantes empleados bancarios desviaban chequeras de clientes a una dirección propia y uno de ellos cobraba cheques cuya firma imitaban, utilizando esa falsa identidad. Así obtuvieron dinero suficiente para comprar entre 11 y 13 terrenos en el Gran Buenos Aires.

Para el año 1969 lo detienen, pero Cibelli desorienta a los torturadores inventando historias. Finalmente lo blanquean y lo llevan a Olmos, donde utiliza su título de maestro para enseñar a leer y escribir a los presos. Luego de varios traslados concluye en Rawson, compartiendo celda con el flaco (Federico) Méndez, del Ejército Guerrillero del Pueblo, y con otro ex EGP, (Juan) Héctor Jouve. En la cárcel llega a la conclusión de que la guerrilla no era una opción y que hacía falta, esencialmente, trabajo político. En 1973 recupera la libertad y hacia el 74/75 con algunos miembros de las FAL determinan que se venía la noche y que había que proteger a los más quemados. Fue la última reunión en el Parque Rivadavia y deciden que los más comprometidos se irían del país.

Pero, Cibelli resuelve permanecer en el país. Se dispuso a comprar unas tierras en Brandsen con la idea de establecer una granja. Llegada la dictadura, Brandsen fue su refugio.

Durante el año 1981 decide retomar la militancia y comienza a visitar las quintas linderas para hablar con los peones, conseguir colchones y frazadas, participar en el plan de alfabetización y hasta festejar los cumpleaños de los hijos de los peones golondrinas, que nunca habían tenido una fiesta.

En el año 1989, funda la Cooperativa del Progreso, una cooperativa telefónica para darles servicio a más de 4000 personas en El Peligro, El Pato y La Carolina.

En su última etapa volcó su toda su experiencia militante en el Movimiento de Unidad Popular (MUP), integrado en el Frente Darío Santillán con los MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados) y varias organizaciones más.


Nota: los datos de la nota fueron obtenidos de “Lucha Armada” N°1

Gracias por tanto cariño, son momentos difíciles y de mucho dolor.

Me siguen llegando homenajes, anécdotas, palabras hermosas de que además de mi papá, fue un luchador incansable, un pensador y gran militante.

Sus ideas fueron cambiando, creciendo a través de su historia y de sus análisis de coyuntura pero siempre con la claridad de estar del lado correcto, de lado de los más humildes.

Desde su mirada analítica siempre economicista y marxista paso por los grupos de estudios de Praxis, la lucha armada revolucionaria de los 60, la incipiente democracia alfonsinista que lo llevo a ser delegado municipal del El Peligro y consejero escolar, muy crítico con los partidos hegemónicos, UCR y PJ, pero con el compromiso de que la politica era con los más olvidados de la zonas rurales comenzó su amada Cooperativa El Progreso justo a mamá y unas hermosas mujeres, luchadoras rurales.

A fines de los ’90, con un mundo en crisis no solo económíca si no también de ideas, me acompañó en una experiencia única en el anarquismo, tratando de actualizar con táctica y estrategia la política de resistencia al neoliberalismo con un grupo de jóvenes ambiciosos y luchadores. En ese proceso creamos el MUP y en el devenir de ese proceso construimos el Frente Popular Darío Santillan.

Siempre con la cooperativa y el cooperativismo como bandera se enamoró de Cristina (“la mejor de todas”, decía) asumiendo el proceso kichnerista de forma crítica pero como lo mejor posible en una estrategia de acumulación para enfrentar el capital neoliberal. Su último gran festejo político fue la victoria del Frente de Todos.

Por su puesto, la economía popular y el papá Francisco junto a el desarrollo de China fueron su agenda de lectura y análisis actual.
Con su máquina de escribir armaba documentos e investigaba las distribución de tierras y el origen del Banco Provincia en su amada Chivilcoy.

Ese ser de análisis,estudio, Praxis y amor nos deja como ejemplo la humildad, la austeridad y el compromiso en la vida.
Gracias Pa!♥️

El adiós a Juan Carlos Cibelli, dirigente del Frente Argentino de Liberación

Jorge Pérez, otro de los fundadores de FAL, evocó en la Gráfica a su compañero

Juan Carlos Cibelli, uno de los fundadores del Frente Argentino de Liberación (FAL), falleció el jueves 21 de mayo por la mañana en Buenos Aires. Jorge Pérez, uno de sus compañeros de militancia, lo recordó en el aire de Radio Gráfica.

En diálogo con Gabriel Fernández, conductor de La Señal, Cibelli contó que “para hablar de Juan Carlos, hay que pensar que estábamos en el grupo Praxis, con Silvio Frondizi. Influyó mucho sobre nosotros, pero no estábamos de acuerdo con cierto matiz intelectual, con poca participación en tareas de base. Había que plantear una organización secreta, que no fuera detectada por el enemigo. La única salida era derrotar por la lucha armada a los gobiernos burgueses. Estela Grenat, escribió un libro sobre nosotros y lo tituló ‘La espada sin cabeza’, porque nos faltaba un partido. Era una observación que podía ser atinada”.

El entrevistado también narró la trayectoria personal de Cibelli: “perdió la visión de un ojo por un desprendimiento de retina, y en el otro tuvo trece dioptrías. Por eso cuando lo detuvieron por el robo de armas en Campo de Mayo de abril del 1969, los investigadores no pensaron que él hubiese podido participar a causa de su discapacidad. Fue preso y salió liberado el 25 de mayo de 1973. Siguió militando hasta su muerte“.

Finalmente Pérez se refirió a la influencia de figuras como el Che Guevara y de Gustavo Rearte, dirigente sindical vinculado a la Resistencia Peronista: “la Revolución Cubana influyó mucho, teníamos un gran respeto pero no compartíamos el aspecto rural de algunas expresiones del Che. Por otra parte nos parecía muy apresurado a veces, los intentos de implementar sus métodos. Rearte nos hizo madurar políticamente. Simpatizaba políticamente con la lucha guerrillera pero advertía que, si no se ampliaban su influencia y sus ideas, iba hacia la derrota de un modo suicida“.

 

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