LOS OESTERHELD y aquellos años que vivimos con total intensidad (con video y yapa)

Escuché a las autoras (ver abajo), para mi pibas, con mucha emoción. Conocí a Diana (es un decir: no creo haber cambiado con ella más que los saludos de ocasión, y es que estábamos compartimentados) porque ella militaba, si mal no recuerdo, en Parque Patricios y, como yo, hizo varias veces de jefa de guardia en Chile 1483, sede oficial de la JP Regional 1 (y, en los hechos, el principal local montonero en el país), donde nosotros (los de la JP de la circunscripción 13- Montserrat) las hacíamos con frecuencia. Y es que nuestro local, la UB La Patria Grande, estaba muy cerca de allí (a menos de dos cuadras, en la esquina de México y San José, en diagonal a la actual sede nacional de la perseguidísima Tupac) y cubríamos los faltazos de otras jotapés más lejanas.

Diana no podía ser anónima a causa de su padre porque El Eternauta era ya una historieta de culto, y sabíamos que su autor era un compañerazo… para ratificarlo, él comenzó a publicar en muestro diario, Noticias, La guerra de los Antartes… (N. del E.: recomiendo también ver aquí) pero eso fue después, un mes antes de que yo comenzara a hacer la colimba en La Tablada.


También conocí a Elsa cuando trabajaba al igual que Cacho El Kadri para Pino Solanas y pude conversar con ella. Tengo para mi que fue Diana la más activa de las hijas de Héctor y la principal responsable de su adhesión a Montoneros. Porque en este caso como en muchos otros, fueron los hijos quienes introdujeron a sus padres en las huestes revolucionarias y no al revés.

A los 14 mataron al Che y me vinculé a las estribaciones de las FAP. Casi un año después los miembros del «Destacamento Montonero 17 de Octubre» de las FAP cayeron presos en Taco Ralo, Tucumán; desde entonces y hasta la caída de Cámpora en 1973 y un poco más, unos cuatro años, los que fueron de mis 16 a mis 20, fueron, lejos, los más intensos de mi vida y descuento que deben haberlo sido también para Diana, sus hermanas y su padre. Y esto, por lo que se aprecia en esta entrevista, ha sido captado perfectamente por las autoras.
Los dejo con ellas, en video y en una entrevista publicada por el excelente sitio español CTXT (que supongo abrevia «contexto»).
“‘El Eternauta’ pone de manifiesto que nadie se salva solo, que el héroe es colectivo” | ctxt.es
En fin: tendré que comprar y leer el libro nomás.
