MERCOSUR: En peligro de muerte

La alianza Bolsonaro-Macri amenaza al Mercado Común

 

POR JORGE MANCINELLI*

Mediante un personaje desequilibrado y violento como Bolsonaro, objeto de creciente rechazo tanto dentro como fuera de Brasil, el capital agro ganadero brasileño avanza con el acompañamiento de Macri hacia la disolución del Mercosur.

El objetivo del agro negocio es abrir unilateralmente el Mercosur mediante la reducción acelerada del arancel externo común.

Según el Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (OCIPEX) la iniciativa contó con el apoyo del gobierno de Macri, ya que fue el primero de los integrantes del Mercosur en manifestar su voluntad de revisar el Arancel Externo Común, haciendo de ese propósito uno de los ejes de la Presidencia Pro Témpore que ejerció la Argentina durante la primera mitad del año corriente.

El golpe al Mercosur se iba a consumar en la Cumbre de Presidentes de los países integrantes del bloque a realizarse el 21 de diciembre próximo pero el resultado electoral en la Argentina bloqueó ese objetivo. El nuevo presidente defiende y promueve la industria y la integración regional, posición contraria a la que unió a Macri con Bolsonaro.

Para impedir que el nuevo gobierno argentino fije su posición, la cumbre se realizará el 5 de diciembre, apenas 5 días antes de que Alberto Fernández asuma le presidencia.

Se trata de una reunión de jefes de Estado, uno de los cuales  se está yendo y quien lo va a reemplazar en el cargo propone, y fue votado para eso, políticas opuestas a quien se  desempeñó como acompañante de los intereses que sostienen a Bolsonaro.

El capital detrás del actual presidente de Brasil, necesita terminar con la protección a las industrias del Mercosur a cambio de que los países que se favorezcan con la apertura comercial lo acepten como proveedor de alimentos.

Las coincidencias entre el presidente de la Argentina que sigue siendo pero ya fue y el dispositivo inventado en Brasil para ocupar el Planalto, sede del poder ejecutivo brasileño, ha movido a sindicatos y organizaciones industriales argentinas a manifestarse en contra de decisiones que destruyen el trabajo industrial.

La CTA- de los trabajadores presentó con fecha 29 de octubre una nota al ministro de relaciones exteriores del gobierno de Macri con la firma de Hugo Yasky Secretario General,  y Roberto Baradel Sec. de Relaciones Internacionales expresando su preocupación sobre el avance en el proceso de revisión del Arancel Externo Común del MERCOSUR.

El documento de la CTA de los Trabajadores advierte sobre el avance en el proceso de revisión del Arancel Externo Común (AEC) del Mercosur, iniciado durante la Presidencia Pro Témpore (PPT) de Argentina en el 1º semestre del año corriente.

Advierte la CTA que en la Cumbre del Mercosur celebrada en Montevideo el 18 diciembre de 2018, el gobierno argentino manifestó su voluntad de hacer de la revisión del AEC uno de los ejes de su Presidencia Pro Témpore. Desde entonces se han sucedido una serie de negociaciones al interior del bloque en torno a la reforma de su estructura arancelaria, cuyo contenido, alcance y eventual impacto, alerta la organización sindical, son a la fecha completamente desconocidos para la sociedad civil en general y las organizaciones sindicales en particular.

A esa violación de principios sostenidos en la defensa del interés nacional y el bien común de los pueblos que integran el Mercosur, el  documento de la CTA de los trabajadores, advierte que de las actas correspondientes a las últimas reuniones del Grupo de Mercado Común (GMC) surge que los informes sobre revisión arancelaria son reservados.

En el documento de la CTA se consigna que el gobierno brasileño iniciaría la implementación del nuevo Arancel Externo Común el 1° de enero de 2020 y completaría su vigencia en el año siguiente.

Las consecuencias de reducir los aranceles están informadas por la Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil. Sostiene esa organización que la apertura que se propone, pondría en peligro, sólo en Brasil, unos 2.400.000 de puestos de trabajo y hasta 52 mil millones de reales de masa salarial.

Resulta impostergable, dice en su declaración la CTA,  convocar de inmediato a los actores del mundo del trabajo y la producción, a fin de poner en su conocimiento tanto los términos de la propuesta brasileña de revisión del Arancel Externo Común, como aquellos estudios de impacto agregado y sectorial que tendría que haber realizado el gobierno argentino.

La CTA destaca que los trabajadores argentinos se oponen firmemente a cualquier forma de liberalización unilateral, acelerada y obtenida mediante negociaciones secretas que pone en riesgo decenas de miles de puestos de trabajo.

En el pórtal de OCIPEX se informa que la Unión Industrial Argentina remitió una nota elaborada de forma conjunta con la Unión Industrial Paraguaya y la Cámara de Industrias del Uruguay, sosteniendo que “Una reforma del Arancel Externo Común afectaría significativamente las estructuras operativas de las empresas y de los sectores industriales en los países del Mercosur”.

La Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA),  expone la utilidad del Arancel Externo Común (AEC) como instrumento de política comercial que contribuye, entre otros aportes a la recaudación del Estado.

En el año 2018, informa ADIMRA, fueron recaudados por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), un total de 54 mil millones de pesos bajo el concepto de derechos de importación por parte del sector metalúrgico.

Los derechos de importación de productos metalúrgicos representan el 51,3% del total recaudado.

La reducción del Arancel Externo Común impactará negativamente en el trabajo, sostiene ADIMRA, al provocar la pérdida de 28. 000 puestos de trabajo asalariados registrados del sector privado, que representan el 11% del empleo metalúrgico.

El Observatorio de Coyuntura Internacional y Política Exterior (OCIPEX) informa que el gobierno brasileño propone reducir el Arancel Externo Común a menos de la mitad del existente excepto el arancel que protege la Agroindustria.

Esa iniciativa hará caer el Arancel Externo Común para la industria al 46% del que ahora rige y al 27% del que se aplica a la importación de bienes de capital y bienes de informática y comunicaciones.

Los mandantes de Bolsonaro quieren reducir esos aranceles para desregular        la importación de bienes industriales, mientras que mantienen la protección a los derivados del agro.

Se debe impedir que Macri acompañe en representación de la Argentina, un proyecto que destruye a la industria.

 

*Columna en el programa radial “El gato escaldado”, radio AM750

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