MILEI EN JERUSALÉN: Periodistas españoles baten la posta (ver video abajo)
Abrazado a Netanyahu abogó por la destrucción de Irán al proclamar que «con determinadas culturas no podemos convivir».
Ambos pretenden que Trump cumpla su tremebunda amenaza: «Una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás».

Gracias a Artemio López –con quien entre otras cosas comparto la aprensión y alerta por la ofensiva del sionismo, ya sea judío o el que se llama cristiano– me ha llegado este excelente programa de La Base –la original, madrileña, que se está está extendiendo a México (con la rusa Inna Afinogenova a la cabeza) y Colombia– a cargo de periodistas que dejan en evidencia lo cómplices y/o pacatos que resultan casi todos los medios y colegas argentinos.
Para más inri, en esta ocasión el programa no ha sido conducido por Pablo Iglesias –cofundador de Podemos y ex vicepresidente del gobierno español– sino por Manu Levin, que en consonancia con su apellido podría reclamar si quisiera su adscripción al judaísmo con mejores títulos que el desquiciado del presidente de esta desgraciada república.
El joven Levin (nacido en 1989) es hijo de exiliados argentinos que se radicaron en España luego de que en 1975 un hermano de su madre fuera asesinado por la Triple A. Es un experto en comunicación; y fue secretario de Discurso y Análisis Político de Podemos y responsable de los discursos y campañas electorales de Pablo Iglesias (2017-2021).
«Soy hijo de argentinos, nacido en España, a mi tío lo mataron en el 75, por eso mi familia se exilió y yo nací en Madrid. Venir acá me interesa por una cuestión política, pero también por una cuestión de mi propia identidad, y de mi historia. La visita (al centro clandestino de detención en la Exma) me pareció muy fuerte, muy interesante»·
Eran otros tiempos. Al punto de que quien escribe era miembro del Archivo Nacional de la Memoria con sede en la Exma y de la agencia Télam, ambos sitios víctimas de la motosierra.
Siguió diciendo Manu:
«Viniendo de España, llama bastante la atención la diferencia enorme que hay entre cuál es el discurso oficial en España y cuál es aquí. Que haya un lugar público e institucional como este es muy importante y un gran ejemplo para todo el mundo. Aquí se conquistó por un lado la cuestión penal y judicial, que es muy importante que se haya juzgado y penado a los responsables del genocidio, pero por otro lado también la cuestión del relato oficial sobre lo que sucedió. Que se hable de terrorismo de Estado, de detenidos-desaparecidos, es un relato que es oficial, mayoritario e institucional sobre lo que sucedió en este país».
Es acojonante ver cuanto tenemos que recuperar. Lo primero a recuperar es la vertical: es hora de ganar las calles para evitar que los estropicios causados adrede por Milei y demás tarmas dedicados a la demolición del estado nacional desde adentro en beneficio de los multibillonarios de los Estados Unidos (ver post anterior) sean irreparables.
Recupero el eje: no dejen de ver este programa dedicado a la nueva visita de Milei al Estado terrorista de Israel. Al reafirmar su alianza incondicional con Netanyahu, Milei avaló el genocidio de palestinos, libaneses e iraníes.
No estamos a salvo: entre los objetivos a exterminar también ubicó a quienes abogamos por la justicia social y los socialistas porque dijo, son filomarxistas y el marxismo es «un plan satánico y opuesto al programa de Dios”.
No hay posibilidad de interpretaciones divergentes: avaló el genocidio en curso (entre nosotros, comenzando por jubilados y discapacitados) al proclamar que «con determinadas culturas no vamos a poder convivir».
¿El Congreso no tiene nada que decir?
A quienes el tema les interese y quieran profundizarlo, les recomiendo visiten el blog de Artemio López, Ramble Tamble. Tiene mucha miga.
