La primicia revelada por Data Clave este miércoles fue primero desatendida por funcionarios del Gobierno Nacional. Finalmente, fuentes del Ministerio de Seguridad confirmaron que las 16 toneladas de cocaína escondidas en latas de pintura y productos relacionados que fueron decomisadas en Hamburgo, Alemania, fueron transbordadas en el Puerto de Buenos Aires.

A partir de esta confirmación, la PROCUNAR) inició una investigación de oficio para averiguar cuáles fueron los movimientos de la carga en nuestro país. En paralelo, la Aduana presentará un informe de las imágenes para los días en los la barcaza y el buque estuvieron en el Puerto de Buenos Aires.

Todo surge del Operativo Atlántico Norte, que partió con 23 toneladas de cocaína desde Paraguay por la Hidrovía del Río Paraná y realizó una parada en el Puerto de Buenos Aires, en donde se realizó el trasbordo de una barcaza a un buque que partió luego con 16 toneladas hacia Hamburgo, en donde fue decomisada.

 

Fuentes de la cartera de Seguridad reconocen que “en tránsito a su destino final, que salió del Paraguay la mercadería hizo trasbordo en el puerto de Buenos Aires”. Detalla que los contenedores salieron de “Paraguay y la mercadería hizo trasbordo en el puerto de Buenos Aires. Los contenedores llegaron al puerto el 28 de diciembre de 2020 y fueron embarcados en el buque Cap San Artemissio, de bandera panameña, que partió el 13 de enero de 2021”. (N. del E. Según puede verse en la popa, el buque declara tener base en Singapur).

“El trasbordo ocurrió dentro de la misma terminal (no fue trasladado ni movido). Los containers salieron embarcados en la nave mencionada destino final a la ciudad de Hamburgo, previo paso por los puertos de Santos, en Brasil y Rotterdam, en los Países Bajos”, agregan desde el ministerio que conduce Sabina Frederic.

No obstante, sostienen que “este procedimiento se lleva a cabo mediante una operación sumaria. No se registran ni importaciones ni exportaciones de ningún tipo ya que la mercadería en tránsito nunca ingresa al país”. Y agregan que “la información disponible en los sistemas de control de la Aduana muestra que la descripción de las cantidades (peso total de 73 tn) en los contenedores coincide tanto en los datos del manifiesto de importación como en el trasbordo y el manifiesto de exportación”.

Respecto a la investigación, desde el Gobierno agregan que lo avanzado por “autoridades judiciales tanto brasileñas como paraguayas apuntan al hijo del dueño de la fábrica Pinturas Tupa S.A., de este último país, con el objetivo de averiguar el momento en el que se introdujeron los paquetes con cocaína en las latas”. (N. del E.: los medios paraguayos dicen que el sospechoso

Un verdadero “golpe al narcotráfico”

La Operación Atlántico Norte se llevó a cabo en febrero y fueron secuestrados 23.200 kilos de cocaína escondida en latas de pintura en un récord histórico de decomiso de sustancias en el viejo continente, y con una valuación que podría oscilar entre 1000 y 3500 millones de euros.

Fuentes que colaboraron en la pesquisa le confirmaron a Data Clave que “la mayor parte de la cocaína estaba escondida entre latas de pintura acrílica de la marca FOX COLORES producida por la pinturería TUPA S.A., con sede en Asunción”. La firma es propiedad de Diego Isaac Benítez Cañete (Foto, según el diario ABC de Asunción, tiene 37 años), empresario paraguayo fuertemente vinculado con el fútbol y directivo del club Olimpia. No sería la única empresa involucrada. Las autoridades paraguayas investigan también a Envasados Paraguayos SRL y a varias empresas de origen brasileño e israelí.

Según pudieron reconstruir los investigadores alemanes, “la exportación habría sido para suplir la demanda de pintura de la compañía israelí TAMBOUR GROUP  que es la mayor en el mercado de su país”, con oficinas en Tel Aviv. Las latas de pintura con destino a la ciudad mediterránea fueron cargados dentro de contenedores en el puerto de Asunción, navegaron en balsas por el Paraná hasta el puerto de Buenos Aires, donde fueron transbordados por la empresa logística HAMBURG SUD. Allí esperaba el mencionado buque panameño Cap San Artemissio.

A pesar que la nave ya contaba con un vasto historial por haber sido utilizado en varias oportunidades para el tráfico de estupefacientes en la región (fue protagonista de una incautación de 233 kilogramos de cocaína en el puerto de Santos, Brasil) permaneció en las playas operadas por Terminales Rio de la Plata del puerto de Buenos Aires por 42 horas, zarpando el 13 de Enero.

El portal especializado en investigaciones criminales Insightcrime ha destacado la importancia de la Hidrovía Parana-Paraguay, señalando que “la ONU tiene planes de reforzar las operaciones de control de contenedores a lo largo de los puertos que se extienden desde Bolivia hasta Argentina y Uruguay”

A la hora de evaluar el negocio que esta droga colocada en Europa representa, el agente de aduanas de Hamburgo Rene Matschke aportó datos muy interesantes, “Estimamos un valor de venta en las calles de entre 1.500 millones y 3.500 millones de euros (entre US$1.800 millones y US$4.200 millones) para las 16 toneladas incautadas en Alemania”, explicó.

Comentario del editor: Tal como señala el ex dirigente de las Ligas Agrarias Pedro Peretti, lo primero a resolver es que haya balanzas en red en todos los puertos argentinos, de modo de pesar todo lo que sale por ellos (hasta ahora, parece chiste, alcanza con presentar declaraciones juradas) y, por supuesto, revertir las decisiones que impiden que las autoridades argentinas no puedan revisar embarcaciones que transitan por un río interior.

La noticia de que las Naciones Unidas quieren intervenir en la nevegación por el Paraná (?) revela hasta que punto, si la Argentina no es capaz de ejercer su soberanía, otros querrán hacerlo en su reemplazo.