RELACIÓN CAUSA-EFECTO: Globalización y guerras mundiales
La primera globalización, producida por la Revolución Industrial, causó dos guerras mundiales

En el período comprendido entre 1870 y 1914, la Revolución Industrial y los extraordinarios avances en el transporte, impulsaron el surgimiento de una economía global altamente interconectada, como nunca antes en la historia de la humanidad. Tan es así, que los historiadores la han definido como la «primera globalización». El abogado italiano Antonio Di Siena analiza su desarrollo y término en el digital L’Antidiplomatico con el título «Lecciones que debemos aprender del fin de la primera globalización,»
El sistema económico internacional creado para promover el comercio, los recursos y los mercados —en otras palabras, el libre mercado— se transformó en un campo de batalla geopolítico, señala Di Siena. Los más sensatos comenzaron a temer una guerra catastrófica a gran escala, pero los expertos decían estar seguros de que no habría guerra entre grandes potencias; que era algo imposible porque sus economías estaban demasiado interconectadas, describe. Pero «el 28 de julio de 1914, la aldea global que para muchos había parecido El Dorado cayó en la Primera Guerra Mundial».
Todo parecido con el actual momento geopolítico planetario… no es casualidad. Y aunque el autor italiano no lo señala, es bien sabido que la Segunda Guerra Mundial se desencadenó por la situación que dejó la Primera, de modo que puede decirse que las dos guerras mundiales que ha conocido la humanidad fueron causadas por la primera globalización.
Antonio Di Siena señala que en el fatal desenlace de aquella primera globalización «el caso alemán es emblemático y puede ayudarnos a comprender».
Casualmente, hoy vuelve a ser Alemania la que lidera la militarización —arrastrando tras de si casi a toda la UE— a un nivel que algunos analistas occidentales llaman “el Gran Reinicio Militar de Alemania”. En una entrevista concedida al digital Il Fatto Quotidiano el pasado mes de marzo, el ex presidente del Tribunal Constitucional de Italia, el jurista Gustavo Zagrebelsky, dijo estar asustado por el rearme de Alemania: «No sabemos dónde terminaremos”.
También los analistas rusos están preocupados. Consideran que «la Historia se repite. Y si esto es así, entonces la siguiente fase de repetición será otra guerra», escribe el analista Alexander Staver en Topwar. Funcionarios alemanes se jactan de que en 2030 tendrán un ejército capaz de enfrentar a Rusia. Si a estas declaraciones añadimos las de otros políticos occidentales, tenemos una imagen bastante sombría de nuestro futuro, concluye Staver.
Los globalistas occidentales parecen empeñados en hacer todo lo posible para que se desencadene una Tercera Guerra Mundial. El último en salir a la palestra ha sido el ex presidente español Felipe González (1982-1996). El miércoles 22 de mayo, González apareció en un programa de entretenimiento popular de una cadena privada, con una audiencia de más de dos millones de espectadores, diciendo que «debemos armarnos, porque si no los hacemos , Putin va a llegar hasta Algeciras», una de las ciudades más meridionales de España, en el Estrecho de Gibraltar.
