Dura crítica a la recepción por el Canciller de dos cubanos «gusanos»
Del diario «La Arena» de Santa Rosa, La Pampa. No coincido con Marín cuando le niega la ciudadanía cubana a los visitantes del canciller
Timerman abrió la Cancillería a comitiva de cubanos anticubanos
¿Cubanos anticubanos? se preguntará el lector. Sí, los hay. No son muchos pero los hay. Igual que hay argentinos que representan a «fondos buitres» y litigan contra el país. El canciller recibió a dos de aquellos y ofendió a Cuba.
En la Web de la cancillería está posteada la información: «Timerman recibió en su despacho a los ciudadanos cubanos Alejandro González Raga y Blanca Reyes, quienes habían solicitado un encuentro con el Ministro argentino para transmitirle su visión sobre la situación en Cuba. El Canciller escuchó con atención a los ciudadanos cubanos y reiteró la tradicional posición argentina en materia de promoción y protección los derechos humanos, a la vez que reafirmó el firme rechazo de nuestro país al bloqueo que sufre la República de Cuba».
El comunicado oficial llama a esos dos sujetos «ciudadanos cubanos» cuando son contrarrevolucionarios que viven en Europa desde hace cinco años. Esta clase de elementos -el cronista no tiene datos precisos sobre este par de tíos en particular- viven de las subvenciones que les abonan la Sección de Intereses de Norteamérica (SINA) en La Habana y embajadas, fundaciones y ONG en otras ciudades del mundo.
Madrid es de las más activas en las campañas contra la patria de José Martí, desde tiempos de José María Aznar. Ese político de derecha (o derechas, como dicen en la península) fue el promotor de la «Plataforma Común sobre Cuba» de la Unión Europea, de hostigamiento a la isla, aprobada a fines de 1996. Aznar es el presidente de la FAES, Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales, un instrumento ideológico y político-cultural para agredir a Cuba en primera instancia y más tarde a Venezuela. En marzo de 2010 Aznar y FAES distinguieron ¡a Margaret Thatcher!
González Raga y Reyes llegaron invitados por un sello proestadounidense y proeuropeo llamado CADAL, en una gira que ya los llevó por Perú y Uruguay. Sus actos y pedidos de entrevistas, como la que lamentablemente les concedió Timerman, forman parte de la campaña mundial iniciada a principios de este año en Estados Unidos y Europa contra Cuba. El detonante fue la muerte en una huelga de hambre de un delincuente común, Orlando Zapata Tamayo, captado en prisión por los mercenarios y convertido en «mártir» para alimentar las usinas mediáticas contra el gobierno de Raúl Castro.
Mala leche
Los visitantes de cancillería son «mala leche», como se dice en Argentina. Por más que Timerman les haya recordado la postura contra el bloqueo a Cuba, sus interlocutores militan a favor del bloqueo contra su propia patria. En ninguna de sus declaraciones, blogs, artículos del Directorio u otras organizaciones anticastristas se hallará una condena de esa práctica genocida instaurada por Washington desde febrero de 1962.
Uno de los contactos de la mafia anticubana y que en junio de 2009 recaló en Buenos Aires es Hilda Molina, activista de Cadal. El 10 de mayo de este año disertó en esa entidad y afirmó que «este genocidio del régimen de Fidel Castro ha alcanzado niveles inusitados de crueldad». ¿Genocidio? Un gobierno bloqueado y agredido tiene derecho a tomar medidas de defensa para evitar que el imperio atacante cuente con una «quinta columna» suya en el interior.
Los genocidios los vienen cometiendo quienes apoyaron a las dictaduras en el Cono Sur en los ´70 y últimamente invadieron Irak y Afganistán. O sea Washington y sus aliados europeos.
Gesto inamistoso
Que Timerman haya recibido a tales enemigos de Cuba es un gesto muy inamistoso con ese país. Salvando las distancias, es como si Raúl Castro recibiera oficialmente a una delegación de los kelpers y británicos que usurpan y se atribuyen la soberanía de las islas Malvinas. O si la embajada de Cuba en Buenos Aires organizara una recepción oficial al general Héctor Gamen, que está siendo procesado por delitos de lesa humanidad cometidos en «El Vesubio» pero que desgraciadamente está en libertad. Ninguna de esas hipótesis va a suceder. El país socialista fue desde el principio firme defensor de la soberanía argentina en las islas y durante la dictadura sufrió la desaparición en Buenos Aires de 17 empleados (entre cubanos y argentinos).
-Se inscribe en la campaña mediática contra Cuba a nivel mundial. El domingo 12 un puñado de exiliados y sus amigos tratarán de armar una protesta frente a la embajada de Cuba.
Haber dado categoría de «notables» a dos miembros de bandas de cubanos dispuestos a atentar contra su país, es una ofensa a esos cinco prisioneros que han dado su libertad para evitar esos atentados. Timerman debería saberlo.
