EEUU Vs. RUSIA. No se estuvo tan cerca de una hecatombe ni durante la crisis de los misiles

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La de Siria es una crisis aún peor que la de los misiles en Cuba (1962) porque gran parte de los dirigentes norteamericanos parecen haberse vuelto locos. 

 

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Opciones rusas si se produce un ataque estadounidense a Siria

 

Soldados rusos en la base de Tartus, Latakia.

THE SAKER* / THE UNZ REVIEW

Traducido y publicado por Leonardo Del Grosso. Revisado por Pájaro Rojo

 Las tensiones entre Rusia y los EEUU llegaron a un nivel sin precedentes. Como advierten los participantes de este debate -la situación es aún peor y más peligrosa que durante la crisis de los misiles. Ambas partes están volcándose ahora al llamado “Plan B” que, en pocas palabras, puede ser, en el mejor de los casos, que no hay negociaciones y, en el peor, una guerra entre Rusia y los EEUU.

La clave para entender la postura de Rusia en éste y otros, recientes conflictos con los EEUU es que Rusia sigue siendo mucho más débil que su contrincante y por lo tanto no quiere la guerra. Eso no significa, sin embargo, que no se esté preparando activamente para ella. De hecho, se prepara mucho y activamente. Si es indefectible que se desate un enfrentamiento, Rusia intenta que sea lo más limitado posible.

Estos son, aproximadamente, los posibles niveles de confrontación:

1- Un enfrentamiento militar parecido al desatado en torno a Berlín en 1961. Se puede  argumentar que esto es lo que ya está teniendo lugar, aunque de manera menos visible y a más larga distancia.

2-Un único incidente militar, como el que sucedió recientemente cuando Turquía derribó a un SU-24 ruso y Rusia decidió no tomar represalias.

3-Una serie de choques localizados similares a lo que ocurre actualmente entre la India y Pakistán.

4-Un conflicto limitado al teatro de la guerra de Siria (como fue la guerra de Malvinas).

5-Una confrontación militar regional o global entre los EE.UU. y Rusia.

6-Una guerra termonuclear a gran escala entre los EE.UU. y Rusia.

Durante mis años de estudiante de estrategia militar participé en muchos ejercicios de escalamiento y desescalamiento y puedo dar fe de que si bien es muy fácil llegar a escenarios de escalamiento, no he visto un escenario creíble para el desescalamiento. Es posible, sin embargo, el llamado “escalamiento horizontal” o “escalamiento asimétrico” en el que un lado opta por no subir la apuesta, pero en vez de ello elige un objetivo diferente como represalia. No necesariamente más valioso, simplemente uno diferente en el mismo nivel de importancia conceptual (en los EE.UU. Joshua M. Epstein y Spencer D. Bakich fueron pioneros en este tópico).

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Miembros del Ejército Sirio Libre instruido por asesores estadounideneses.

La razón principal por la cual podemos esperar que el Kremlin tratará de encontrar opciones asimétricas para responder a un ataque de Estados Unidos es que en el contexto sirio Rusia es irremediablemente superada por los EEUU/OTAN, al menos en términos cuantitativos. Las soluciones lógicas para los rusos son usar su ventaja cualitativa o buscar “objetivos horizontales” como posibles opciones de retaliación. Al respecto, esta semana sucedió algo inusual y muy interesante: el mayor general Igor Konashenkov, jefe de la Dirección del Servicio de Medios e Información del Ministerio de Defensa de la Federación Rusa, mencionó abiertamente una de esas opciones.

“En cuanto a las amenazas de (el almirante John) Kirby (vocero del Pentágono) acerca de los posibles derribos de aviones de Rusia y el regreso de militares rusos a la patria en bolsas plásticas para cadáveres, diría que sabemos exactamente dónde y cómo muchos “instructores no oficiales’ estadounidenses están operando en Siria y en la provincia de Alepo. Sabemos que están involucrados en la planificación operativa y que supervisan las operaciones de los combatientes. Por supuesto, Kerry puede seguir aduciendo que están empeñados sin éxito en tratar de separar a los terroristas de al-Nusra de las fuerzas de la “oposición”. Pero si alguien trata de poner en práctica aquellas amenazas, no es para nada seguro que esos combatientes tengan tiempo para salir de ese infiernoí”.

Bonito, ¿no? Konashenkov parece estar amenazando a los “militantes” pero está seguro de mencionar que hay un montón de “instrructores no oficiales” entre ellos, y que Rusia sabe exactamente cuántos son y dónde están. Obama ha declarado oficialmente que esos ‘asesores espaciales’ son unos pocos cientos, pero una fuente generalmente bien informada de Rusia calcula que puede haber hasta 5.000 “asesores” de los takfiris, y que de esos 5.000 unos 4.000 son estadounidenses.

Supongo que la verdad está en algún lugar entre estas dos cifras. Por lo que la amenaza rusa es simple: ustedes nos atacan y nosotros atacaremos a las fuerzas de Estados Unidos en Siria. Por supuesto, Rusia negará vehementemente apuntar a los soldados estadounidenses e insistirá en que el ataque era sólo contra los terroristas, pero ambas partes entienden lo que está em juego.

Curiosamente, la semana pasada la agencia de noticias iraní Fars informó que un ataque ruso de ese tipo ya había sucedido:
30 oficiales israelíes de inteligencia militar asesinados en un ataque ruso de misiles Calibr en Alepo:

“Los buques de guerra rusos dispararon tres misiles Calibr hacia la sala de operaciones de coordinación de los agentes extranjeros en la región de Dar Ezza, en la parte occidental de Alepo, cerca de la montaña Sam’an, matando a 30 agentes israelíes y occidentales. El servicio en árabe de la agencia de noticias rusa Sputnik cita a una fuente en el campo de batalla de Alepo que afirma que sucedió el miércoles. La sala de operaciones se encuentra en la parte occidental de la provincia de Alepo entre las nubes de la montaña Sam’an y cuevas antiguas. La región está inserta profundamente en una cadena de montañas. Varios oficiales de Estados Unidos, Turquía, Arabia Saudí, Qatar y Gran Bretaña también resultaron muertos junto con los oficiales israelíes. Todos ellos estaban dirigiendo desde esa sala de operaciones los ataques de los terroristas en Alepo e Idlib”.

Si esto realmente ocurrió o si los rusos han filtrado tales historias para indicar que esto podría suceder, no es menos cierto que las fuerzas estadounidenses en Siria son un claro objetivo obvio para una venganza rusa, ya sea a través de misiles de crucero, bombardeos o por una operación de las fuerzas especiales rusas de comandos. Los EEUU tienen varias instalaciones militares encubiertas en Siria, incluyendo un campo de aviación con aeronaves de rotor basculante multi-misión V-22 Osprey.

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Otro informe muy interesante es el de Fox News acerca de que los rusos desplegaron S-300V (más conocidos como “sistema antimisiles y antiaéreo SA-23 Gladiador”) en Siria (ver foto). Vayan a este excelente artículo para un análisis y debate sobre las capacidades de dicho sistema. En síntesis, el S-300V puede interceptar misiles balísticos, misiles crucero, aviones de muy baja RCS (“stealth”) y aviones AWACS. Es un sistema de defensa aérea a nivel de Ejército/Cuerpo de Ejército, capaz de defender la mayor parte del espacio aéreo de Siria, así como de operar adentrado en Turquía, Chipre, el Mediterráneo oriental y Líbano. Los poderosos radares de este sistema no sólo pueden detectar e identificar aviones estadounidenses (incluyendo “stealth”) a una gran distancia, sino que pueden también proveer un tremendo soporte a los pocos cazas rusos de última generación brindándoles una imagen clara de los cielos y de los aviones enemigos a través de enlaces de datos encriptados. Por último, la doctrina de la fuerza aérea de los Estados Unidos es extremadamente dependiente del uso de aviones AWACS para guiar y respaldar a los cazas estadounidenses. El S-300V forzará a los AWACS de los EEUU/OTAN a operar a una distancia mucho más lejana e incomoda. Entre los radares de amplio rango de los Sukhois, los radares de los cruceros de la flota rusa en la costa siria y los radares de los S-300 y S-300V en tierra, los generales rusos tendrán un conocimiento de la situación mucho mejor que sus contrapartes estadounidenses.

Los rusos están tratando de compensar su inferioridad numérica implementando sistemas de alta gama para los que los EEUU no tienen un equivalente ni buenas contramedidas.

Hay básicamente dos opciones de disuasión: la negación, cuando se impide al enemigo golpear sus objetivos, y la venganza, cuando se hace que el costo de un ataque conlleve un precio inaceptablemente alto para él. Los rusos parecen estar siguiendo ambos caminos al mismo tiempo. Podemos resumir el enfoque de Rusia así:

1-Retrasar una confrontación tanto como sea posible (comprar tiempo).

2-Tratar de mantener cualquier confrontación al más bajo nivel posible de escalamiento.

3-Si es posible, responder con escaladas asimétricas/horizontales.

4-En lugar de “prevalecer” en contra de los EE.UU./OTAN – hacer que los costos de un ataque sean demasiado altos.

5-Tratar de poner presión sobre los “aliados” de Estados Unidos con el fin de crear tensiones en el seno del Imperio.

6-Tratar de paralizar a los EE.UU. en el plano político haciendo superlativamente altos los costos políticos de un ataque.

7-Tratar de crear gradualmente las condiciones sobre el terreno (Alepo) para hacer fútil un ataque de Estados Unidos.

 

Para aquellos educados en las películas de Hollywood y que todavía ven la televisión, este tipo de estrategia provocará en ellos frustración y condena. Hay millones de estrategas de café que están seguros de que podrían hacer un trabajo mucho mejor que Putin para contrarrestar al imperio estadounidense. Gente que nos ha estado diciendo durante años que Putin “cansó” a los sirios (y a los nuevos rusos) y que los rusos deben hacer X, Y y Z para derrotar al Imperio anglosionista. La buena noticia es que ninguno de estos estrategas de café se sienta en el Kremlin y que los rusos han acertado en su estrategia en los últimos años, a pesar de las críticas de quienes quieren soluciones rápidas y fáciles. La buena noticia es que la estrategia de Rusia funciona. No sólo es que la Ucrania ocupada por los nazis literalmente se está cayendo a pedazos, sino que los EEUU se han quedado prácticamente sin opciones en Siria (ver este excelente análisis realizado por mi amigo Alexander Mercouris en el Duran).

Los únicos pasos lógicos que le quedan a los Estados Unidos son aceptar los términos de Rusia o marcharse. El problema es que no estoy convencido de que los neocons que manejan la Casa Blanca, el Congreso y las corporaciones de medios de comunicación estadounidenses sean racionales. Esa es la razón por la que los rusos emplean tantas tácticas dilatorias y por la que actúan con tanta cautela: tratan con ideólogos incompetentes, profesionales que incumplen las reglas no escritas pero claras de las relaciones internacionales civilizadas. Esto es lo que hace que la crisis actual sea mucho peor aún que la de los misiles en Cuba: una superpotencia, claramente, se ha vuelto loca.

¿Son los estadounidenses lo suficientemente locos como para arriesgar la Tercera Guerra Mundial por Alepo?

Tal vez si, tal vez no. Pero si replanteamos la pregunta así: ¿Son los estadounidenses lo suficientemente locos como para arriesgar la Tercera Guerra Mundial para mantener su status como la “nación más indispensable del mundo”, el “líder del mundo libre”, la “ciudad en la colina” y todo el resto de estos absurdos imperialistas?

Me parece que sí, que potencialmente lo son.

Después de todo, los neoconservadores están en lo correcto cuando sienten que si Rusia sale adelante con desafiar y derrotar abiertamente a los EE.UU. en Siria, nadie va a tomar nunca más muy en serio a los anglosionistas.

¿Cómo crees tú que piensan los neocons cuando ellos ven que el presidente de Filipinas públicamente llama a Obama  “hijo de puta” y después le dice a la Unión Europea que se “coja a sí misma”?

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Presidentre Rodrigo Duterte: Rompió con EEUU y se alió con China.

Por supuesto, los neoconservadores aún pueden encontrar algún consuelo en la sumisión abyecta de las élites políticas europeas, pero aún así, saben que su imperio está desmoronándose rápidamente, no sólo en Siria, Ucrania o Asia, sino incluso dentro de los EEUU. El mayor peligro es que los neoconservadores traten de reunificar a la nación en torno a la bandera, ya sea mediante la organización de una nueva operación de bandera falsa o provocando una verdadera crisis internacional.

Llegados a este punto, todo lo que podemos hacer es esperar y confiar en que haya suficiente resistencia dentro del gobierno de Estados Unidos para evitar un ataque estadounidense a Siria antes de que asuma la próxima administración. Y aunque no soy partidario de Trump, creo que Hillary y su maligna camarilla de neoconservadores rusófobos que en comparación  Trump me da alguna esperanza.

Si Trump gana, la estrategia de Rusia habrá estado plenamente justificada. Una vez que Trump estuviera en la Casa Blanca habría al menos la posibilidad de una redefinición completa de las relaciones ruso-estadounidenses que podrían, por supuesto, comenzar con una desescalada en Siria: mientras que Obama/Hillary categóricamente rehúyen deshacerse de Daesh (entiendo por esto no sólo al Estado Islámico sino también al-Nusra/al-Qaeda, en todas sus diversas denominaciones), mientras Trump parece estar determinado a luchar seriamente contra los takfiris, aunque eso signifique que Bashar Assad se mantenga en el poder. Si Trump gana habrá una base para el diálogo. En cambio, si gana Hillary, los rusos tendrán que hacerse una pregunta crucial: ¿cuán importante es Siria en el contexto de su objetivo de volver a resoberanizar Rusia y derribar al Imperio anglosionista? Otra manera de formular la misma pregunta es “¿Prefiere Rusia una confrontación con el Imperio en Siria o en Ucrania?”.

Una manera de medir el estado de ánimo en Rusia es mirar el lenguaje de una reciente ley propuesta por el presidente Putin y aprobada por la Duma que se ocupa de la cuestión del Acuerdo ruso-estadounidense de Gestión y Diposición de Plutonio (PMDA) donde, una vez más, vimos a los EEUU fallar una y otra vez en cumplir con sus obligaciones, por lo que Rusia lo suspendió. Es muy interesante el lenguaje elegido por los rusos para enumerar las condiciones bajo las cuales reanudarían su participación en este acuerdo. Son las mismas que los dispondrían a reanudar las negociaciones sobre todo tipo de acuerdos de desarme:

1-Una reducción de la infraestructura militar y el número de las tropas estadounidenses estacionadas en el territorio de los estados miembros de la OTAN que se unieron a la alianza después del 1 de septiembre de 2000, regresando a los niveles en los que estaban cuando entró en vigor por primera vez el acuerdo original.

2-El abandono de la política hostil de los EEUU hacia Rusia, que debe llevarse a cabo con la abolición de la Ley de Magnitsky de 2012 y las condiciones de la Ley de Apoyo a la Libertad de Ucrania de 2014, dirigida claramente contra Rusia.

3-La abolición de todas las sanciones impuestas por los EEUU sobre individuos y personas jurídicas rusas.

4-La compensación por todos los daños sufridos por Rusia como resultado de la imposición de sanciones.

5-Los EEUU también son compelidos a presentar un plan claro para la disposición de plutonio irreversible cubierto por el PMDA.

Ahora bien, los rusos no son delirantes. Saben muy bien que los EEUU nunca aceptarán dichos términos. Entonces, ¿sobre qué es realmente todo esto? Es una manera diplomática pero no ambigua de decirle a los EEUU exactamente lo mismo que lo que el presidente de Filipinas, Duterte (y Victoria Nuland), dijeron a la Unión Europea.

Es mejor que los estadounidenses empiecen a prestar atención.

……….

*The Shaker es el seudónimo de un veterano analista hijo de un militar ruso “blanco” (anticomunista) con amplia experiencia en Europa y actualmente radicado en Florida.


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