EL ETERNAUTA en la revista “Gente”, una versión entonces censurada y hoy revisitada

El grupo experimental Un Faulduo puso a dialogar la historieta con el semanario Gente, que publicó en 1969 la historieta más emblemática de Germán Oesterheld en una nueva versión, esta vez con dibujos de Alberto Breccia. La publico Radar, el suplemento cultural de Página 12, Nac & Pop y ahora Pájaro Rojo la republica y aprovecha para enviarle sus más cálidos saludos al autor, Lautaro Ortiz, del que fue compañero de trabajo en agencia Télam. Luego, un magnífico trabajo de Fernando Ochoa con el spinettiano título de Nunca me oiste en el tiempo, extraido del sitio A desalambrar.

Aprovecho para postular (no creo ser original al hacerlo) que aunque no conozco ninguna manifestación de Oesterheld al respecto, tengo para mi que el genial guionista escribio El Eternauta vivamente impresionado por los fusilamientos de junio de 1956, particularmente el de José León Suárez, luego de la irrupción policial en una casa donde un grupo de amigos escuchaba el combate de box, en el Luna Park, entre el argentino Eduardo Lausse y el chileno Humberto Loayza por el titulo sudamericano de los medianos.

En 1969, El Eternauta de Oesterheld-Breccia se empezó a publicar en la revista Gente. El resultado fue lo esperable: la revista no soportó los contrastes entre el expresionismo feroz de Breccia y la dirección política/poética de las palabras elegidas por Oesterheld en contraste con la gráfica normalizada de la publicación.

 

El escritor (HGO) comienza a ver a Juan Salvo, el eternauta,  materializandose con el arte de Alberto Breccia.

 

POR LAUTARO ORTIZ

En 1969, El Eternauta de Oesterheld-Breccia se empezó a publicar en la revista Gente. El resultado fue lo esperable: la revista no soportó los contrastes entre el expresionismo feroz de Breccia y la dirección política/poética de las palabras elegidas por Oesterheld en contraste con la gráfica normalizada de la publicación.

Los editores de Gente, en la edición 217, salieron a pedir disculpas a sus lectores, a defenestrar el trabajo de la dupla, y a dar por terminada la experiencia.

Ahora el colectivo de investigación y experimentación sobre la historieta Un Falduo editó una versión intervenida de la obra llamada Desde Hoy: El Eternauta, un cruce estético entre la mítica historieta y el diseño de Gente.

El resultado de la intrusión en aquel duelo gráfico arroja nuevos sentidos de lectura y evidenció que la grieta con “los ellos” es de orden estético.

La cifra 201 tiene, para la historieta argentina, el significado de una odisea pesada: fue en esa edición de la revista Gente donde comenzó a publicarse el 29 de mayo de 1969 El Eternauta versión Oesterheld- Breccia, una “obra maldita” según el bautismo de Carlos Trillo y Guillermo Saccomanno en aquel inolvidable (e inobjetable) prólogo de Ediciones de la Urraca en 1982.

Pocas veces un adjetivo tan bastardeado estuvo tan bien puesto, porque El Eternauta II fue maldecido por el hecho de intentar lo imposible: la convivencia entre un lenguaje de raíz netamente experimental como es la historieta, y un lenguaje cristalizado, sometido a los caprichos de la comunicación, de la facilidad y de la banalidad, como era (y sigue siendo) la publicación de la editorial Atlántida.

El resultado fue el esperado: nadie soportó los contrastes entre el expresionismo feroz de Breccia y la dirección política/poética de las palabras elegidas por Oesterheld, con la gráfica normalizada de la publicación.

Aquello que se vislumbraba ya como una anomalía terminó confirmándose cuando los editores de Gente, en la edición 217, salieron a pedir disculpas a sus lectores, a defenestrar el trabajo de la dupla, y a dar por terminada la experiencia.

“El Eternauta termina siendo una mancha en el medio de una revista que, intentando estar a tono con los años que corrían, no soporta el peso de la tinta y de una nueva política de las formas, cayendo en su propia trampa (…) La compleja convivencia entre dos materiales, en principio opuestos, nos resulta clave para entender las tensiones entre historieta y cultura popular, historieta y arte contemporáneo, e historieta y política”.

Eso observaron y afirmaron los integrantes del colectivo de investigación y experimentación Un Faulduo (formado por los artistas gráficos Nicolás Daniluk, Ezequiel García, Nicolás Moguilevsky y Nicolás Zukerfeld), tras la pregunta: ¿qué pasaría si hacemos un cruce entre “El Eternauta” y la Gente intervenido por Un Faulduo?

El resultado de la intrusión en aquel duelo gráfico de 1969 arrojó nuevos sentidos de lectura como: la aparición de El Eternauta en GENTE evidenció que la grieta con “los ellos” es del orden estético.

El trabajo de indagar sobre “esas políticas de las formas” -como lo denomina el grupo- comenzó a fines de 2019, y desde entonces se encuentran estudiando las tensiones entre los dos lenguajes, pero no desde lo discusivo sino desde el aspecto gráfico: al choque entre la impronta Breccia y la compleja trama de signos que se cruzan en las páginas de la revista (titulares, fotografías blanco y negro y color, publicidades, epígrafes, etc.), le sumaron la huella del presente -de trazos y tinta- de los cuatro integrantes del colectivo.

Así, la mancha negra del arte se va extendiendo hacia todas las páginas de la publicación dejando algunas cuestiones en evidencia como por ejemplo, la libertad en la que se mueve la historieta frente a la tiranía que impone el diseño.

Ese proceso de contaminación o “montaje involuntario” abre puertas a nuevas lecturas políticas y sociales sobre aquellos años: “el comienzo del período de los grupos guerrilleros armados en el continente (y su posterior exterminio por parte de las dictaduras que tomaron el poder en América Latina) y los cambios culturales post mayo del ’68”.

No es un dato menor que El Eternauta II se haya publicado el mismo día que se inició el Cordobazo.

Invitados el año pasado al Festival Fumetto de historieta experimental en Lucerna (Suiza), suspendido luego por pandemia, Un Faulduo realizó un catálogo de 36 páginas (editado por Tren en Movimiento) que lleva el título de Desde hoy: El Eternauta… y donde se muestran los primeros resultados de una investigación que continúa en proceso de producción y que tiene destino de próximo libro.

¿Qué muestra ese primer ensayo?

Que las dimensiones de la idea son poderosas y que su interior cargada de múltiples reformulaciones de sentidos por explorar.

Porque al reescribir, intervenir, cruzar o contaminar escenas de la aventura de Salvo con las publicidades de ese ejemplar de Gente, se produce el milagro de leer otra revista, de ver otra historieta, y de comprender una vez más todo lo no dicho por los grandes sectores de la prensa argentina siempre ocultos detrás de las sonrisas complacientes de Roberto Galán y otros personajes olvidables.

Es evidente cómo el drama advertido/denunciado por Oesterheld, choca con una sociedad que opta por el silencio.

Sin embargo, y aunque todo esto suene a ensayo teórico, la propuesta de Un Faulduo no lo es.

Como ya se dijo, ellos mismos ponen manos a la obra e intervienen en este collage de metáforas contradictorias, visualizando un tapiz de escenas inquietantes.

Así, por ejemplo, frases de una publicidad de Radio Libertad sobre el campeonato metropolitano de 1969 estallan en significados al juntarse con el perfil de Salvo bajo el desolador traje aislante; o cuando se interviene un anuncio de la fragancia Old Spice con viñetas de la escena de aquel vecino incrédulo abriendo las ventanas de su casa para entender de qué se trataba la nieva mortífera.

Todo es sorpresa.

“Desde hoy: El Eternauta cuenta la melancólica historia de uno o varios hombres y mujeres deambulando como fantasmas o Eternautas en las nieves del tiempo”.

Hombres y mujeres entre el fin de una década y el comienzo de otra.

Hombres y mujeres perdidos entre la política y el espectáculo, entre la violencia del Estado y un estado de violencia.

Pero también la historia de una mancha, oscura, profunda; la de la sangre de los muertos, la de los escritos de Oesterheld o la tinta de Breccia, que salpicarán cada pliego, texto y margen de la revista, haciendo estallar no solo la historieta, sino también el pasado, el presente y el futuro”, explican en el catálogo.

Luego de este inicio prometedor, los artistas prometen seguir la odisea de la mancha Breccia a través de las páginas de esa revista marcada para siempre con la cifra 201: “El trabajo se complejiza a tal punto que nos propusimos comprimir todo El Eternauta en esa misma edición, solo preservando las tres páginas originales, pero interviniendo por completo el resto de ese número paradigmático”.

LO/ Link del grupo experimental: https://www.unfaulduo.com

Nunca me oíste en el tiempo

El Eternauta de Oesterheld y Breccia, se convirtió en una obra que apostó a poner a la revolución en primer plano. Los protagonistas y los secretos de una propuesta gráfica que conjugó un proyecto político que apelaba a otro futuro social para el país.

La versión de 1969 para revista Gente, fue criticada por su experimentación gráfica y su mensaje ideológico, motivos que llevaron a que fuera levantada bruscamente por la Editorial Atlántida. El escenario político y la enunciación especial de un texto movilizador para el destinatario, son elementos que rodearon a una obra maestra bastardeada por ser publicada en un medio de comunicación no adecuado para esa historieta.

Revolución en todos los sentidos

El mayo francés con su correlato local, el Córdobazo, el asesinato en Bolivia del revolucionario Ernesto Che Guevara, entre otros hechos, ubicó en escena a la juventud como protagonista de una generación que se posicionaba en el debate político y que proponía la combinación entre la lucha armada con la acción de masas como herramienta de cambio social. Las nuevas generaciones reivindicaban el trabajo expuesto desde las historietas de Oesteheld. Otras expresiones artísticas como la poesía, literatura y la música se alimentaron de ese mensaje colectivo que plantearon sus argumentos. En el verano de 1969, el grupo Almendra presentó su primer LP que contenía “Hoy todo el hielo en la ciudad”; alusión directa por parte de su autor, Luis Alberto Spinetta a la nieve mortal que inicia el argumento de la historieta originalmente publicada en 1957 con el nombre de: “Una Cita con el Futuro; El Eternauta, Memorias de un navegante del porvenir”.

El dibujante, Ángel Alberto “Lito” Fernández mencionó que el guionista le había ofrecido dibujar la nueva odisea de Juan Salvo teniendo en cuenta la relación entre su personaje y la juventud:”En el 69 yo vivía en un “depto” en Libertador y él vino a verme un día a las 9.30 de la mañana. Me dijo que había conseguido un contrato para trabajar en un diario de La Plata y hacer El Eternauta y quería que yo lo dibujara. El diario ofrecía, además sacar fotos en helicóptero de distintos lugares de la ciudad, sobre todo del cementerio y así se hizo. Hice seis paginas”. Lo que publicó el diario Gaceta de la Tarde fue “El Astrón de La Plata “, otra historieta sobre una invasión de seres de otro planeta. Finalmente Oesterheld firmaría contrato con Atlántida y trabajaría esa nueva versión del héroe colectivo con Alberto Breccia.

La previa

Breccia y Oesterheld, habían realizado juntos Sherlock Time en la revista Hora Cero a fines de los años cincuenta. Luego del fracaso de Editorial Frontera, iniciativa personal del guionista y de su hermano Jorge Oesterheld, la angustia contaminó la explosión creativa del escritor que volvió a publicar sus obras en Misterix y Rayo Rojo, afrontando momentos financieros difíciles. A su vez, el momento de Breccia, no era muy diferente, vivía muy de cerca la enfermedad de su esposa, endeudándose para pagar su tratamiento medico. Ambos autores se enfrentaban a la nevada mortal de su propia vida, la de carne y hueso. Pese a las adversidades, el guionista y el dibujante estaban en el mejor momento creativo, llevando sus obras a un lenguaje poderoso que enfrentaba a la lógica mercantil de las editoriales.

 

El 29 de mayo de 1969, una gigante fotografía de uno de los conductores televisivos del momento, Roberto Galán, rodeado de sus secretarias mediáticas, era parte de la portada de revista GENTE, que tenía un titulo periodístico acorde a la época; “Crisis Universitaria, Carta al Gobierno”. La sorpresa se encontraba en recuadro de color amarillo que puntualizaba un anuncio particular: Sensacional: Una historieta “En GENTE”. Desde hoy: EL ETERNAUTA. Tres páginas por semana eran parte de la propuesta gráfica. En la cuarta entrega se cuestionó a través de la sección “Carta de Lectores” las ilustraciones sugeridas por el dibujante. Los directivos estarían atentos a esa manifestación y actuarían acorde a sus ideas como medio de comunicación.

Leyendo a El Eternauta

En un contexto de guerra fría, el marco de desarrollo era la política exterior norteamericana hacía Latinoamérica. Propiciaron políticas sociales y económicas que incluían a los medios de comunicación un rol importante para ese trayecto que significaría salir del subdesarrollo en esta parte de la región del continente.

En América Latina se hizo visible una mirada crítica como contrapunto a esa propuesta, convirtiéndose a una actitud política. Los aportes de Gramsci y Althusser, las herramientas de semiología, el estructuralismo y una lectura tardía de la escuela de Frankfurt fueron fundamentales para enmarcar la “teoría de la dependencia” en referencia a las recetas económicas del país del norte. Esta atmósfera política, económica y cultural se presenta explícitamente en la reformulada aventura del Eternauta.

Estados Unidos, Rusia y otras potencias han negociado con los “ELLOS” que el objetivo de la invasión sea Sudamérica a cambio de un manto de protección.

El diálogo entre Juan Salvo y Favalli era contundente:

–¿Cómo es posible? ¿Cómo los grandes países van a abandonarnos así?

–¿De que te extrañas, Juan? Si en verdad los grandes países nos tuvieron siempre atados de pies y manos… El invasor eran antes los países explotadores, los grandes consorcios…Sus nevadas mortales eran la miseria, el atraso, nuestros propios pequeños egoísmos manejados desde afuera…Por nuestra propia culpa sufrimos la invasión, Juan. Nuestra culpa es ser débiles, flojos. Por eso nos eligió el invasor. ¡En la manada, el animal enfermo y sin fuerzas es el que atrae al león..! El león caza al débil, nunca al fuerte.

Esta conversación entre los personajes de la saga, es un claro mensaje que no dejaba dudas del posicionamiento político del guionista.

Durante 17 semanas se publicaron las aventuras, un total de 50 páginas. En ellas se ven algunas modificaciones, como la incorporación de una chica joven en lugar del adolescente Pablito que rescataban Juan y Favalli de la ferretería. Desde el principio, a diferencia de la versión original, los personajes estaban en pleno conocimiento de que era un ataque de seres de otro planeta. La sugerencia de Atlantida para modificar la historieta la explicó Oesterheld en el reportaje realizado el 5 de marzo de 1975 por Carlos Trillo y Guillermo Saccomanno: “Lo llamaron a Breccia, le explicaron que había un defasaje con lo que el público quería, y de muy buena manera, lo trataron como a una dama, le pidieron que suavizara la cosa. Lo trataron como al creador que le estaban pidiendo que la modificara. Él no accedió. Entonces se decidió acortarla”. Desde Estados Unidos, Carlos Fontanarrosa, director en ese momento de revista Gente pidió disculpas a los lectores por haber publicado la historieta, tratando a Breccia de “artista dudoso, que llena sus dibujos de adornos para engañar”.

Nadie es profeta en su tierra

El dibujante cuestionado puntualizó sobre esa caótica situación a partir de la técnica utilizada especialmente para la aventura del viajante del tiempo: “Primero no les gustaba el argumento que no estaba de acuerdo con la línea de la publicación. En cuanto al dibujo, era muy experimental para la época: no les gustaba y no lo querían. Pretendían algo más clásico y yo no deseaba absolutamente hacer algo clásico, no me interesaba. El público también reaccionó mal: la historia se publicaba por capítulos semanales y a partir del segundo o tercer capítulo, una ola de cartas de protesta comenzó a llegar a la redacción del diario. La revista las publicaba, a veces había una página entera llena de despiadadas críticas. Los lectores criticaban mi manera de dibujar, decían que no comprendían nada, que la versión dibujada por Solano López era mucho mejor. El editor me pidió modificar el dibujo. ; Me negué: “No modifico nada, si no les gusta, entonces interrumpa la publicación”. Me hubiera gustado que la hubieran interrumpido por la mitad, sin dar explicaciones”.

Sobre la mutilación de la obra, el guionista detalló: “La decisión del editor fue cortarla bruscamente y poner la disculpa. Entonces le mandé una carta a Vigil el dueño de la editorial, diciéndole que eso era una falta de respeto al lector, y les propuse, abreviar el final. Creo que harían falta quince páginas más. “Páguenle a Breccia lo que con él lo que han pactado y a mí no me paguen un centavo y les hago lo que falta de guión y ahí se termina El Eternauta”. El maltrato de la editorial Atlántida y la deformación del texto fue un dato que llegó tarde al hombre encargado de guiar los caminos de Juan Salvo diez años después a la original versión con Solano López:“ El Eternauta en GENTE fracasó porque no era para esa revista. Por un lado por su mensaje literario por otro por su mensaje grafico. Con respecto a la ideología explicita en el texto, me entere mucho después –por mi costumbre de no leer historietas– que habían eliminado párrafos enteros”. También se refirió a la disculpa de la editorial de Carlos Fontanarrosa a sus lectores por lo que habían publicado: “Claro, recibía cartas que lo puteaban de arriba abajo. Breccia le guarda un gran odio por esa carta de perdón público”.

La voz de los autores

Oesterheld, en el reportaje publicado en la revista SIETE DÍAS, titulado “Mis 100 personajes y yo” elogió con una profunda honestidad intelectual a la saga que cambió la historieta criolla; “Creo, aunque peque de inmodesto, que fue lo mejor que se hizo en ciencia ficción en la Argentina y porque es una historia que no envejeció; al contrario, es vigente. Yo había trabajado en aquella extraordinaria colección que se llamó MÁS ALLÁ, y que editaba Abril. Desde entonces, me había quedado pensando en un cuento corto que empezaba con unos amigos jugando al truco mientras la ciudad se muere a su alrededor por la acción de una nevada mortífera. La idea era hacer una historia de final rapido, pero tuvo tal éxito que se convirtió en un folletín semanal que duró dos años. La dibujó Solano López, que se lució a lo largo de más de 350 páginas de 12 cuadros cada una, logrando una historieta popular de gran comunicación”.

En la entrevista realizada por el documentalista, Cesar Vidal en 1993 en su casa de Haedo, Breccia, analizó la creación que transciende generaciones y fronteras: “Como historieta, argumento, creo que El Eternauta fue lo más original que se ha escrito acá. Teniendo en cuenta los años que han pasado, que la ciencia ficción en aquel entonces no tenían la difusión ni la popularidad que tiene ahora, Héctor Oesterheld fue un precursor”. Además, agregó; “Fue ilustrada magníficamente por Solano López que le dio el clima, es un especialista en climas. Es decir le dio el clima adecuado, hizo un trabajo muy superior al mío, porque en esos momentos yo estaba en planos de investigación y la revista no me permitió concretar la misma porque la corto sorpresivamente. De manera que El Eternauta es la obra maestra de un maestro”.

En referencia a la historieta dibujada por él en la década del 50, Francisco Solano López en una actividad realizada en el distrito de Moreno del conurbano bonaerense en 2008, pinceló las sensaciones encontradas por la sociedad del narrador de aventuras y el artista en contramano de la industria cultural: “Para mí fue muy difícil juzgarlo, porque cuando Héctor y Breccia se juntaron para hacerlo, no estaba en el país sino en España. Estaba recién volviendo, por eso entendí que tuvieran la necesidad de reproducir la historia y lo que ocurre o lo que no había advertido era el cambio político y la nueva vuelta de tuerca que le estaba dando Oesterheld a la historia”. Sin dudar, remarcó la ruptura de la aventura de sus dos colegas: “Tanto él como Breccia habían sufrido una evolución política que si yo hubiera estado cerca, posiblemente hubiéramos intercambiado ideas y a lo mejor salía algo parecido o no a lo publicado, pero la verdad es que fue una historieta hecha, vamos a decirlo, en complicidad con Breccia”.

La obra mutilada tuvo un vuelco inesperado al ser publicada en Italia en 1971. Irma Dariozzi de Breccia, remarcó ese momento crucial en la carrera de su esposo: “En 1970 cuando el dejó de enseñar en la Escuela Panamericana, prácticamente quedo sin trabajo. Esa situación era muy compleja, había muerto su mujer y no había forma de cambiar el rumbo, hasta que vino Coletta Raboni y lo llamó diciéndole que venía de Italia y que querían representarlo para vender allá todo su material, casi se muere de la sorpresa. A partir de ahí cambio todo, pudo pintar y arreglar la casa, hubo un cambio muy grande para ambos”.

La importancia de esa edición en el testimonio del dibujante es un rotundo contraste con las disculpas de GENTE que dudaba de su capacidad artística; “En Italia tuvo un enorme éxito y me abrió las puertas de Europa. Fue la primera historieta latinoamericana que se publicó en Linus. La consideraron una obra maestra”.

El Eternauta de Gente fue una obra de complejidad óptica, un expresionismo al servicio de la historia a narrar. La utilización de las luces, sombras, violentos contrastes y técnicas no convencionales fueron la ruptura del dibujo tradicional para navegar nuevos caminos estilísticos para hallar “el alma” del texto. Lamentablemente no fue entendida por los lectores en 1969.

Fue una de las historietas más jugadas políticamente por Oesterheld, que en la década del 70 lo llevaría a integrar activamente como otros escritores de la altura de Rodolfo Walsh, Francisco Paco Urondo, en la organización Montoneros, junto a sus hijas, Elena, Diana, Beatriz y Marina, convirtiéndose los cinco en victimas de la dictadura cívico militar. El 27 de abril de 1977 el guionista fue secuestrado, torturado y asesinado por un grupo de tareas. Compartió cárcel en sus últimos días con Roberto Carri, y se cree que fue asesinado en la ciudad de Mercedes a finales de ese año.

Volver a releer El Eternauta de GENTE es el modo de hacerle justicia a dos de los más grandes artistas, proletarios de la historieta argentina. Iconos de la acción y la palabra, hechas obra, hechas militancia, pasión de origen, destino de eternidad.

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