UNA CANCIÓN a la espera de una victoria futbolística y una nueva trifulca en el obelisco
Un descanso y una sonrisa. El gobierno de ocupación aprovechó el mundial para liquidar todo lo que pudo: las tierras fronterizas (que serán compradas por los narcos para no tener que pasar por aduanas), el Paraná, el gas, el petróleo y a endeudarnos de manera que nada se pueda revertir por las buenas. Y si la gente va a festejar los goles de las selección al obelisco, la reprimen brutalmente… lo que me hace reforzar el deseo de que, efectivamente, se le gane al combinado inglés porque así el obelisco reventará de gente (y no digamos si se alcanza el campeonato) y quiero ver a la policía ultrafacha del Macri Negro reprimiendo… si se atreve. Me parece que se puede armar la marimorena.
Y, por cierto, no me puedo imaginar a Milei, adorador de la asesina Thatcher festejando ese triunfo.
